Ley de bienestar animal: el penúltimo disparate

"Ojo con la cándida tendencia a humanizar a los animales mientras se animaliza a los humanos..."

Como está el corral!!! Llega una indocumentada, ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, que no sabe a qué vuelta se echa un perro ni cuantos dientes tiene un chivo en la mandíbula superior, y nos amenaza con una ley de “bienestar” animal. Una vuelta más de tuerca para afianzar el comunismo.

Todas estas banalidades, en la que se ocupan muchos de los irrelevantes e inútiles ministerios con que nuestro vanidoso presidente compra el apoyo de etarras, separatistas, comunistas y otros enemigos de nuestra querida y vieja España, no hacen sino distraernos de los problemas realmente importantes que nos acosan desde distintos frentes, además de intentar cambiar radicalmente nuestra forma de vida.

Este anteproyecto nace viciado de origen, pues no deja claro ni siquiera el ámbito de aplicación. Si bien dice que afecta a “animales que viven en el entorno humano, especialmente los de compañía domésticos, domesticados o silvestres en cautividad”, este intervalo es tan amplio que deja abierta la inclusión de cualquier animal según convenga en ese momento (aunque parece que los toros no se incluyen en esta ley, tendremos que permanecer atentos).

Poco o nada tiene que ver la relación con los animales en el entorno rural de la existente en el entorno urbano, joven Belarra.

No dan puntada sin hilo…

Una vez derribado el muro de Berlín y habiéndose extendido tanto la clase media que convierte en extemporáneo el concepto de “lucha de clases”, el comunismo tuvo que inventar nuevas luchas para justificar su existencia. Al feminismo radical y la ideología de género se sumaron otros inventos para poder distraer ingentes cantidades de dinero del erario público: el cambio climático y el animalismo radical.

Estos animalistas de salón, que basan sus conocimientos sobre la Naturaleza en las fábulas de Disney (no saben que Bambi era un ciervo de Virginia y, como tal, su existencia se la debe a que su madre abandonó al mellizo más débil, pues esta clase de ciervos suelen tener mellizos y solo se llevan al más fuerte) pretenden humanizar a los animales, característica esta que, según los clásicos griegos, los convierte en bárbaros (por no distinguir adecuadamente entre humanos y animales).

Para ello se ha aprobado -con la única oposición de VOX mientras el PP se volvía a poner de perfil absteniéndose- la reforma de varias leyes para considerar a los animales seres “sintientes”.

Esto tiene unas implicaciones muy graves que ningún partido ha sabido evaluar –a excepción una vez más de VOX- y que abre la puerta a acabar con la caza, los toros, el pastoreo, la ganadería y cualquier forma tradicional que haya existido hasta ahora de relacionarnos con los animales (recordemos al ministro de consumo recomendando no comer carne mientras en su boda se servían buenos solomillos de vacuno).

Como nos enseña nuestro genial filósofo Fernando Savater, los animales no tienen conciencia de su existencia, no son sujetos de intereses y, por tanto, no tienen capacidad de elegir, se rigen por instintos.

La argucia para “humanizar” a los animales y no dejarles ser lo que son, para utilizarlos como apoyo al cambio económico y social propugnado por Agenda 2030 es una auténtica barbaridad, digna de acólitos indocumentados y debidamente adoctrinados por los magnates del Nuevo Orden Mundial.

Menospreciando el Medio Rural

Ojo con la cándida tendencia a humanizar a los animales mientras se animaliza a los humanos (Ley del Aborto), pues tiene una segunda derivada que no parecen haber evaluado con rigor: le están metiendo el dedo en el ojo al sector primario que, con sangre, sudor y lágrimas, nos surte de alimentos y tejidos a pesar de la manifiesta incapacidad de los sucesivos gobiernos para hacer de su labor una actividad económicamente sostenible. Deberían saber esos políticos urbanitas que se están “metiendo en el melonar” y cuando el campo despierte, no dejará que le toquen sus usos y costumbres, las tradiciones heredadas de sus antepasados y que se han constituido en pilar fundamental de lo que hoy es España.

De hecho, ya hay algunos barones socialistas, que presiden comunidades eminentemente rurales, expresando su malestar con este nuevo experimento comunista. Parece que los socialistas no consideran primordial la tramitación de este anteproyecto. ¿Volverá Podemos a imponer su voluntad sobre ellos?

Mientras pretenden crear “colonias felinas” (todos a cuidar y alimentar los gatos callejeros), quieren que esterilicemos a nuestros animales y prohibir que un señor que mantiene una línea de podencos manetos desde su bisabuelo siga criándolos y seleccionando los mejores; o que un rehalero siga manteniendo la línea de campaneros punteros que son la flor y nata de su recova; o que se les corten los rabos a determinadas razas de caza que se los destrozan al tenerlos largos en el desarrollo de su labor cazadora; o, en definitiva, que se siga haciendo lo que se ha hecho tradicionalmente. Al menos sin pagar…porque previo pago todo tiene solución para los representantes del pijo-comunismo. Me pregunto si tendrán pensado cómo organizar la red de chivatos (figura clave en este tipo de regímenes totalitarios) que los avise de los incumplimientos en los más recóndito de sierras y dehesas…porque la insumisión será manifiesta.

Eso sí, mientras propugnan que los “estudiantes” vayan superando los cursos aún con suspensos, en aras de un adoctrinamiento más rápido y amable, nos quieren obligar a hacer un curso para ser titular de perros (la palabra “propietario” también la han derogado) ¿Nos evaluarán?¿Podrá considerarse superado el curso aun suspendiendo?¿Será gratuito o tendremos que pasar por caja? Alguien tendrá que parar esta locura. La lista de obligaciones y prohibiciones del Anteproyecto de Ley de Protección y Derecho de los Animales es absolutamente kafkiana aunque no es este el momento de enumerarlas.

Por supuesto, como parece que es un ser “sintiente”, le he intentado comentar a mi perro “Vox” (en la foto) las ventajas de la Agenda España respecto a la Agenda 2030, pero no hacía sino saltar a mi alrededor pensando que íbamos de caza. A que va a resultar que el perro es un animal irracional…

Antón de la Puerta Domecq

Burke dijo que “el mayor error lo comete quien no hace nada porque sólo podría hacer un poco”. Por eso mi afición a escribir me ha llevado a intentar aportar mi granito de arena en la lucha contra la progresía y el marxismo cultural. Me limito a simplificar temas complejos para intentar hacerlos accesibles al mayor número de personas posible, sin más pretensiones. Ojalá consiga hacer reflexionar a uno solo de mis lectores. España y los españoles merecen que le quiten la venda de los ojos…volvamos a los Valores!!

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