Vergüenza ajena

Ya pasó el día de recuerdo del golpe de Estado catalán, el día de España y la Hispanidad, incluso el día de la conmemoración de la ejecución de Companys y nos dirigimos a la presentación del PSOE a una nueva investidura de Sánchez.
         Se han calentado los motores filtrando que se negociaba la amnistía de los golpistas y un referéndum de autodeterminación, sin que al momento presente tengamos constancia documental de ello.
No puedo creer que el PSOE se niegue a hacerse una foto con Abascal por afirmar que es un fascista pero sí estén dispuestos a fotografiarse con los asesinos de ETA y los golpistas confesos, condenados, que afirman reincidirán en el delito, de los delincuentes catalanes, uno es un demócrata de derechas y los otros unos criminales y facinerosos condenados y confesos.
Se ha afirmado que el PP era el partido corrupto por tener en sus filas grandes escándalos de corrupción, lo que es cierto y no debe de ser defendido, si bien la reacción del PP fue el desarrollo de la más amplia legislación penal contra la corrupción sin la que hubiera sido imposible condenar al partido y a muchos de ellos.
Que VOX es un partido a la derecha del PP es indiscutible, pero determinar que defienden el fascismo o es violento, podrá ser algo que algún personaje perciba, pero no tiene ni un solo dato real de ello y menos aún un reconocimiento o condena, y por más que me gustaría que fuesen menos histriónicos, menos brabucones y que en lugar de despedir a los solventes intelectualmente se dediquen a expulsar a los exacerbados “cabos de la legión”, pero nadie puede negar que defiende la Constitución por más que, igual que el PSOE añora una república, ellos añoren un Estado unitario, han sido los únicos que han actuado en su defensa.
Resulta escandaloso que Feijóo evite la foto con Abascal, mientras Sánchez se retrata con los asesinos de ETA, que tan valientes eran que sus actos se desarrollaron básicamente tras la muerte del dictador, o con los golpistas reconocidos, del independentismo catalán, pero ¿no le da vergüenza a los verdaderos socialistas?, lo cierto es que si, que aquellos que no abrevan en el aljibe del dinerito público, de una u otra forma, procuran no hablar, se avergüenzan y añoran tiempos pasados en los que lucharon contra el golpismo del 23-F y el terrorismo de ETA.
No se si Sánchez llevará a cabo su proyecto de autorizar la secesión y desautorizar el Estado de Derecho con la amnistía de los golpistas catalanes, pero el daño real que hace a la democracia, a la política nacional y a su partido es de difícil reparación.
Las cosas son lo que son y no lo que las partes manifiestan que son y así igual que el PP fue un partido corrupto, el PSOE es el partido que favorece, desarrolla y admite la corrupción desmontando la legislación que la evita, aplicando medidas de gracia a sus corruptos y rompiendo la división de poderes, es decir no se si prefiero al delincuente puntual que paga su culpa o a la banda de criminales que de forma mafiosa cambian la ley para no tener que asumir su culpa.
Unos habrán tenido corruptos, pero los otros autorizan, desarrollan, promueven y toleran no sólo las actitudes corruptas sino los sistemas de corrupción institucional, eliminando el delito de malversación de los políticos, indultando a los ladronazos de Andalucía y a los golpistas de Cataluña y ahora se fotografía con los asesinos de la ETA para pactar con todos ellos.
El refranero es contundente “el que con niños se acuesta, meado se levanta” pues el que con manchados de sangre se acuesta, con pólvora en sus manos se encuentra; por más que se quiera es lícito pretender llegar a acuerdos para gobernar, pero la dignidad, el respeto y la decencia que a uno le falta debe de ser la que se reconozca a quienes le votaron y ello ser el freno que le impida pactar con sangre y pólvora.
España, los españoles de izquierdas y de derechas, no se merecen que se pacte o negocie con destructores de la democracia y se pretenda manchar la transición como único momento de paz, negociación y defensa de la democracia que aunó a unos y otros, para al final llevar a efecto una nueva transición de la democracia al autoritarismo de la izquierda radical sin ni siquiera consultar con los ciudadanos, admitiendo que no existe la igualdad entre los nacionales.

Enrique de Santiago Herrero

Abogado. Máster en Ciencia Política. Diploma de estudios avanzados en Derecho Civil Patrimonial. Derecho penal de la empresa. Colaborador y articulista en diversos medios de comunicación escrita, radio y televisión.

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