Unir fuerzas y tener visión de Estado

El éxito de la multitudinaria manifestación cívica contras los indultos es indiscutible. Las imágenes de la plaza de Colón y de las calles adyacentes Goya, Génova, Castellana y Recoletos son incuestionables. Los ciudadanos presentes compartíamos el hecho de que sin arrepentimiento por parte de los condenados en el “procés”, el indulto carece de sentido. No solo no se arrepienten, sino que como han manifestado pretenden persistir no solo en sus ideas independentistas, cosa que está amparada por el derecho de libertad de expresión que consagra nuestra Constitución, sino que muestran su voluntad de retomar vías ilegales para separarse de España.

La Constitución establece en su preámbulo que la Nación española “proclama su voluntad de garantizar la convivencia democrática”, cosa a la cual el gobierno de Pedro Sánchez no parece conceder mucha importancia, dado que está dispuesto a darles el indulto “gratis total” a delincuentes no arrepentidos, que llevaron a España a una situación explosiva. El acto de Colón fue una réplica a un presidente que con tal de serlo ha sido capaz de incumplir todo lo que había prometido antes de ser investido. Unión 78, grupo cívico creado para realizar la convocatoria, eludió dar protagonismo a representantes de los políticos PP, VOX y Ciudadanos, que apoyaron el acto pues algunos de ellos fueron reticentes a aparecer juntos, en un acto cuya raíz era la defensa de la unidad de España. Los intervinientes fueron Yeray Mellado, Andrés Trapiello y Rosa Diez. Sus palabras fueron integradoras y valiosas. Ahora bien, ¿qué hacer ahora?

Es obvio que hay que ir más allá y continuar integrando apoyos políticos. Para ello hay que dejar de lado “cordones sanitarios” “rechazo a salir en la foto” y meros intereses partidistas. Hay que continuar uniendo fuerzas y eso requiere enfatizar la visión de Estado que fue lo que atrajo a los ciudadanos a responder a la convocatoria. En Colón volvió a aparecer uno de los temas claves que se asumieron en la Transición: la indisoluble unidad de la nación española como fundamento de nuestra Constitución (art.2 CE). Pero la unidad de España se queda en mera entelequia si no se apoya en la soberanía del pueblo español en su conjunto, no en la del “pueblo” catalán, vasco o murciano. Igualmente, la unidad se deshace si se margina la lengua común y propia de todos los españoles, y de todos los hispanos del mundo, perfectamente compatible, pero nunca inferior a las otras lenguas que existan en otros territorios de España. Otro tema clave, que la Transición asumió de forma innegable fue la superación de la Guerra Civil. Hay que volver a ello, sin dilación, derogando la ley de Memoria Histórica y todas las leyes autonómicas similares que se han ido aprobando.

Todo ello es tener visión de Estado. Los políticos no deben ponerse de perfil. Deben tomar posición. No cabe esperar que sucesivos movimientos cívicos vayan convocando manifestaciones. La Constitución establece que “Los partidos políticos … concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular” pero si renuncian a esta función ¿para qué les pagamos? Me ha resultado penoso escuchar a Juan Espadas que, tras ganar las primarias del PSOE, será su candidato a la Junta de Andalucía en las próximas elecciones que haya. Ante la pregunta sobre cuál es su posición sobre el tema de los indultos su respuesta ha sido “lo que diga Sanchez”. ¿Cómo es posible que se presente candidato a presidente de la Junta de Andalucía y no tenga una posición clara sobre la unidad de España?

La manifestación en la plaza de Colón ha sido un hito muy positivo para movilizar y unir fuerzas políticas y sociales en el camino de la convivencia democrática. Sin embargo, si no se tiene amplitud de miras, si se carece de visión de Estado, la necesaria cooperación política no llegará a constituirse. Basta Ya no fue suficiente para derrotar a ETA. Unión 78 puede también quedarse en una mera convocatoria, si toleramos que los políticos sigan eludiendo plantearse los temas claves de España y de su Constitución.

 

Enrique Miguel Sánchez Motos

Administrador Civil del Estado. Autor del libro “Historia del Comunismo”

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