Unidad Editorial se descalifica

Unidad Editorial, grupo clave de comunicación, cuenta con lo que en internet definen como Orbyt “grupo líder del sector en España, con diarios como El Mundo, Marca y Expansión. Y revistas de referencia como Telva, Actualidad Económica, Marca Motor, etc”. Parecería lógico que su medio principal, El Mundo, antes llamado El Mundo del siglo XXI, mantuviera una posición centrada tal y como parecería que deseaba Unidad Editorial. Sin embargo, El Mundo, aparece cada vez menos como un periódico centrado, no partidista. No respeta el adjetivo “independiente” con el que se autocalifican ni la imagen de moderación que pretende dar. Es claramente pro PP y en contra de VOX.

Aún no ha empezado la campaña para las elecciones catalanas y ya hoy 10 de enero de este nuevo año, publica un artículo de Lucia Méndez en la página 28, muy pobre de contenido, que más parece un artículo publicitario. Además, viene acompañado de un dibujo, una imagen vale más que mil palabras, que descalifica totalmente la presunta “independencia del medio”. El dibujo es un pseudo Guernica, en el que aparece un feroz Casado luchando contra un feroz agresor Abascal, de afilados dientes. Quiere ignorar que quien atacó fue Casado, utilizando descalificaciones personales y aprovechando la moción de censura contra Sánchez. Santiago Abascal, que generosamente había ofrecido a Casado incluso copilotar la moción de censura, mantuvo la dignidad sin entrar en ese trapo sucio.

El artículo en internet se titula “14-F el autoexamen de la derecha” y alude mucho a VOX, aunque evita citar el nombre de su líder, Santiago Abascal, tal vez para no hacerle publicidad, pero incluye por supuesto los nombres de Pablo Casado e Inés Arrimadas. El artículo de Lucía Méndez cabe resumirlo en pocas frases: “el bipartidismo experimenta una cierta resurrección ante el 14-F”, lo que es positivo para el bipartidista PP. En la misma dirección laudatoria para el PP, sigue explicando que “Una vez consumada la ruptura del PP con Vox en la moción de censura, Pablo Casado pretende dar un paso para la unificación del espacio de centro en torno a las siglas del PP”.

Aparte de eso, dedica un amplio espacio de su artículo a recoger las palabras de Alejandro Fernández, candidato del PP catalán. También otro de tamaño similar para dar la palabra a Ciudadanos. Desde luego a VOX no lo invita a dar su posición. Pero recoge literalmente unas declaraciones para descalificar a VOX, “Casado rompió con Abascal, todos rompimos con Vox. Somos de derechas, pero no fascistas», señalan en el PP catalán”. Son declaraciones anónimas, ¿o acaso son del candidato del PP?  ¿Cómo es que un descalificativo de esa talla puede citarse impunemente, sin aludir a quien lo emitió? ¿Fue el candidato del PP, o la propia Méndez, o alguien que pasaba por allí? Un descalificativo, políticamente tan grave, no debe publicarse como de autor anónimo.

Lamentablemente la periodista no profundiza en absoluto sobre las discrepancias políticas de fondo entre Casado y Abascal, tales como la actuación frente al independentismo catalán y al débil e ineficiente 155 que aplicó Rajoy. Tampoco nada sobre el rechazo claro de Abascal a la Memoria Histórica que rompe la Transición y lava la cara al comunismo y al marxismo. Lucia Méndez tampoco aborda el tema de la descoordinación autonómica, de la eliminación del español como lengua vehicular y de todo lo que suene a español en Cataluña y, por supuesto, tampoco nada sobre la inmigración. Veremos si alguna vez en un próximo futuro se atreve a abordar esos temas y a recoger la opinión de VOX y confrontarla con la del PP.

Al final el artículo concluye con unas palabras de José Luis Ayllón, ex director de Gabinete de Mariano Rajoy y ex diputado del PP, en las que afirma que “la derecha está rota y no parece que sepan coserla”. Nada que objetar a esto. Es una verdad como un templo, ya que la gestión del 155 de Rajoy dinamitó entonces la posibilidad de construir una coalición política española. Casado llegó simulando que no compartía el desastre que fue Rajoy en la alta política (Unidad de España, Memoria Histórica, Armonización autonómica) y echó a Sáenz de Santamaría, pero poco después volvió a cobardear. No supo enfrentarse a la verdad: Rajoy lo había hecho bien en economía y había sido un brillante parlamentario, pero no tuvo visión de Estado. El fracaso del PP en las siguientes elecciones generales lo demostró. Casado quiere ser un segundo Rajoy. Por ello es incapaz de “coser a la derecha”.

¿Tendrá España que esperar a que Almeida y Ayuso tengan que reconstruir el PP tras el previsible fracaso en las elecciones del 14F en Cataluña? Creo que Abascal apoya y apoyará esa amplia pero real reconstrucción española, que incluya a una real socialdemocracia renovada, pero hoy por hoy, al menos hasta las próximas elecciones generales, la pelota está en el tejado del PP.

Enrique Miguel Sánchez Motos

Administrador Civil del Estado

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