Unidad del centro y la derecha

La derecha debe de redefinir su discurso, amoldándolo a las nuevas generaciones y teniendo claro quién es el adversario al que ganar.

En política, la suma de dos partidos no hace uno doble de grande, pues en ella la suma puede multiplicar, restar o dividir, pero rara vez es la simple adición de los factores. La unificación, en política, no supone el resultado de la suma de los que se unen, sino la fortaleza nueva de un proyecto que se presenta como algo diferente a los dos o tres sumatorios, de forma que la unión de PP, VOX y Cs no significa, de forma automática, la suma de sus escaños o resultados, lo que sí se garantizaría sería la presencia de un planteamiento nuevo que puede ser refrendado, o no, por los ciudadanos, en definitiva un riesgo, un abismo para los cantamañanas que sólo viven en el pesebre y una ilusión para los ciudadanos que esperamos reacciones ciertas.

Cuando se habla de la unificación del centro-derecha se debe de tener en cuenta la variable numérica o de cálculo de los resultados, tamizados por la Ley Electoral, pero sin perder de vista que ese calculador está viciado por una variable no predicha, que es la simple voluntad del ciudadano y la percepción que este alcance de ese nuevo proyecto, de forma que no se debe de considerar una simple unificación, sino, más bien, una búsqueda de fórmulas de actuación y estratégicas que permitan el fortalecimiento de las posiciones políticas, sin entorpecer el desarrollo de las mismas por pacatas o catetas visiones personales de los líderes de cada partido o de sus élites.

De este modo, la derecha debe de redefinir su discurso, amoldándolo a las nuevas generaciones y, comprendiendo que cada partido se mueve, desarrolla y crece dentro de un sector concreto de la sociedad, tan respetable uno como otro, y deben de actuar con inteligencia para no “pegarse un tiro en el pie”, sino construir formas y modos de colaboración estratégica que permita que el desarrollo de unos, no suponga la confrontación con los otros, teniendo claro quién es el adversario al que ganar.

Cualquiera de los partidos y sectores sociales no de izquierdas, deben de tender a la moderación y a la transmisión no crispada de los mensajes (basta ya de esquizofrénicas arengas a la lucha, a la guerra, al militarismo trasnochado), buscando en todo momento acabar con la convulsión, en la que los extremos y la izquierda radical se mueve con gran destreza, de forma que todos ellos deben de confluir en un modo de actuar, serio, solvente, riguroso y cercano al ciudadano que lo tranquilice e impida desarrollar las actitudes de violencia que busca el antagonista de izquierdas.

Los sectores sociales y partidistas de la derecha deben de centrar su visión no en los símbolos, de los que no debe apropiarse por ser de todos, no en la confrontación, sino en los ciudadanos, en las necesidades sociales, en no ceder a la izquierda los principios sociales, sino hacer bandera de ellos, en defender a las personas y buscar su óptimo desarrollo frente a la ruina que genera la intervención, o la presión política a la que somete al ciudadano la visión de la izquierda (impidamos que se metan en nuestra casa y que los ciudadanos cansados de ese tipo de acción les abandonen). La derecha no debe perder la batalla de la sociedad para aferrarse a la de los símbolos, sino que debe de defender los símbolos por medio de una defensa a ultranza de la sociedad, del bienestar social, los principios democráticos y confrontarlos con las soluciones adversas.

El entramado social debe de ser el director de los designios de los partidos y estos deben de ser los mecanismos de poder que permitan a los ciudadanos expresarse en libertad y desarrollar un proyecto solvente de una sociedad libre, próspera, unida y orgullosa de su pasado, de su presente y de su futuro, que se presenta como alcanzable y óptimo, para lo que es preciso volver a ilusionar a los votantes con proyectos nuevos que conecten con sus necesidades y anhelos.

Enrique de Santiago Herrero

Abogado. Máster en Ciencia Política. Diploma de estudios avanzados en Derecho Civil Patrimonial. Derecho penal de la empresa. Colaborador y articulista en diversos medios de comunicación escrita, radio y televisión.

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