Tengo un problema, pienso distinto

 

    Estoy un poco cansado de que por defender unos postulados de derechas, de conservación de los valores éticos, de libertad, de respeto, de democracia, de regeneración ética de la política, de construcción de controles al poder y de generación de estructuras sociales que impidan la corrupción, la creación de redes clientelares o de manipulación ideológica de la sociedad, así como un sistema económico de libre mercado con altos grados de respeto social, de reputación ética y cumplimiento normativo, tener que admitir el insulto de “fascista”, el acoso personal, las amenazas e incluso los intentos de agresión.

    Cuando una sociedad se ha polarizado hasta el punto de exigir que todos piensen de una determinada forma o manera, que si no es así se persigue al disidente, mala democracia y peor sociedad tenemos.

    Es tan absurdo como que sólo se puede defender la igualdad de sexos admitiendo que el hombre es un violento asesino genético y, por tanto, un delincuente en potencia al que no debe de aplicarse la presunción de inocencia. Sólo la ideología de género es admisible.

    Sólo se es ético, moral y correcto socialmente si mantienes una ideología de izquierda, de forma que de sanidad, justicia, política, moralidad etc. sólo saben los de izquierda, y los demás son unos fascistas. Sólo la ideología de izquierda es admisible.

    La violencia es admisible si quien la desarrolla es la izquierda, pues si lo hacen es por algo; pero, si no es así, deben de ser perseguidos por el sólo pensamiento, aunque no hubieren hecho nada.

    Si quien se carga los controles democráticos, manipula el poder judicial, manipula la SEPI, el INE, la demoscopia pública, etc. es la izquierda o no sabe actuar en una pandemia en la que se ocultan los muertos, se eliminan los controles de transparencia, se manipula la prensa y se mueren miles de personas, es culpa de la derecha o es indigno hablar de ello; pero, si quien gobierna es la derecha, aún recuerdo cómo acudían algunos y algunas a las sedes del PP en plena jornada de reflexión electoral a llamarles asesinos y decir que los fallecidos eran culpa suya.

    Mientras la medida no sea el metro depositado en París en la oficina de pesos y medidas y se exija metro y medio para unos y para otros cincuenta centímetros, el desarrollo social, económico, moral no será correcto y sufriremos manipulaciones, persecuciones ideológicas, totalitarismos canallas y acabaremos perdiendo definitivamente la libertad para convertirnos en un mundo feliz sometidos al soma de Huxley, en el que veremos televisión de izquierdas y maricones (sic JJ Vázquez), los hombres deberemos pedir perdón por serlo, las mujeres ocuparán ministerios no por su valía sino por acostarse con el macho alfa, la realidad será la que debidamente preparada signifiquen Ferreras, Barceló y 3 más, eso sí embotellando algún Losantos para que parezca que hay libertad, en la escuela se enseñará qué tipo de sexualidad deben vivir los pequeños/as, qué historia deben de admitir y qué modelo educativo deben de ingerir sin que los padres tengan nada que decir y, finalmente, algún médico u oficial del régimen decidirá si debemos morir hoy o mañana, pues el gasto público que generas es mayor que el de acabar contigo.

    Denunciar esto es fascismo y mantener todo ello es un comunismo progresista que quiere decidir por ti lo que es bueno para ti, lo que es beneficioso para ti y lo que debes vivir o no… ¡¡¡ viva el comunismo!!!… ¡manda güebos!

 

Enrique de Santiago Herrero

Abogado. Máster en Ciencia Política. Diploma de estudios avanzados en Derecho Civil Patrimonial. Derecho penal de la empresa. Colaborador y articulista en diversos medios de comunicación escrita, radio y televisión.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

5 + trece =

Botón volver arriba