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Solidaridad o fraude de ley

Es mucho lo que se habla de esa supuesta solidaridad de las ONG en mar abierta o alta mar, sin parase a pensar que lo que están haciendo es un delito, más concretamente el que se define y conoce como «FRAUDE DE LEY».

Es curioso también que sean apoyados por la progresía de izquierdas, y ese falso mundo de la cultura y afines, convirtiéndose así en colaboradores y cómplices del delito, por su sumisa aquiescencia hacia los delincuentes debida a esa obsesión que les persigue que es, «NO SE PUEDE PERDER UN VOTO», los primeros.

Los segundos más que cultos intelectuales, son meros y vulgares impostores, maestros de la falacia por esa mendacidad que caracteriza su mundo de artista, sea en el campo que sea. Como también es muy significativo y curioso que reconozcan sólo unas leyes que les otorgan unos derechos personalizados como pueden ser las subvenciones, pero que incumplen otras por su nociva y obsoleta ideología. Como la de no contribuir con su parte a la sostenibilidad económica de ese país al que le reconocen y respetan las leyes que otorgan los citados derechos.

Me explico, esta gentuza, meros y vulgares delincuentes, sólo respetan y reconocen las normas que les proporcionan derechos, por el contrario las que se crean en contrapartida para que cuadre la balanza, las que les exigen las obligaciones que llevan consigo los derechos otorgados, esas las incumplen.

Me centraré en el motivo principal de este escrito, estáareflexión, a modo de opinión o hipótesis personal, el fraude de ley en un sentido o término jurídico de la expresión, recogido en el artículo (6-4° del Código Civil). Tal como yo lo entiendo viene a decir lo siguiente: se entenderá como tal toda aquella acción que se tome intencionadamente para crear una apariencia falsa a un supuesto de hecho. Regulado de una determinada manera por una ley especial, con la intención de esquivar o escapar de la aplicación inexorable y verdadera para la que se creó la misma.

Pues el verdadero objetivo para el que se creó dicha ley, corresponde a esa situación fáctica subyacente que es el de la inmigración irregular o ilegal, que está prohibida, por lo que se puede aseverar que es un delito.

Lo explicaré para que me pueda entender hasta un niño de dos añitos: el fraude de ley consiste en sortear una ley amparándose en otras, dejando así de cumplir el objetivo para el que se creó y en lógica consecuencia dejándola obsoleta o sin validez. Cosa que tanto el sentido común como el Código Civil deberían y tendrían que erradicar, derogando las leyes que se usan para legitimar el delito y lógicamente fomentar la delincuencia.

De esta certeza, de esta norma son muy conscientes los armadores y responsables de esas supuestas ONG, meros barcos piratas y corsarios, haciendo innumerables razias con el único objetivo del pillaje y el botín.

Como digo, los responsables de estas naves corsarios son conscientes y conocedores de este delito, y son de la opinión de que cumplir la ley es algo muy discutible. Se aprovechan de ellas de la forma más rastrera, valiéndose de la humanidad doliente y de sus muchas y diversas desgracias para legitimar su delito e incumplir la prohibición. Lo que no evita que exijan de forma beligerante y continuada el cumplimiento de la ley que les interesa o beneficia.

Personalmente no creo que después de las razias, de ese pillaje continuado, quieran volver a puerto español, hablando del OPEN ARMS, pues como es natural, presumen, cuanto menos sospechan que les espera una sanción, sin género de dudas.

Me reitero, aun a expensas de caer en la redundancia o la perogrullada, en que son también delincuentes además de los responsables o armadores de estas naves dedicadas a la piratería, los gobiernos de progresía de izquierdas, con esa colaboración y complicidad hacia las mismas. Por esa sumisa aquiescencia que les da esa obsesión de perder un voto. Es de sobra sabido, que el desconocimiento de la ley no te exime de su cumplimiento.

Por otro lado, tenemos ese mundillo del famoseo, independientemente del campo, cine, televisión… Los cuales se definen como intelectuales frustrados, vulgares vagos victimistas. Hacen llamar su mundillo como el de la cultura. En mi modesta y humilde opinión vulgares y meros vagos e incapaces, a los que no les gustan las obligaciones, entre otras cosas trabajar. Es curioso lo bien que se les da delinquir, una gran mayoría sin ánimo de generalizar, tienen delitos económicos. Como el no hacer caso u omitir a conciencia, la obligación de tributar por su trabajo como todos los mortales.

España, es un país con un incierto y negro futuro, mientras esté expuesto a estas nocivas y obsoletas políticas correctas, falso buenismo, políticas de progresía de izquierdas y de vulgares conciencias rojas, pues por su carácter impositivo son cuanto menos totalitarias y crean un bucle mortífero insostenible. Que por algún lado y en algún momento habrá que cortar.

A todos estos vulgares delincuentes a los que me refiero en este mi escrito, habría que castigarles, primero dejándolos fuera del juego político, para evitar esa prevaricación excesiva y continuada como es el abuso de poder y después con las medidas coercitivas que correspondan a los delitos mencionados.

Como digo, estos delitos, mas concretamente el que ocupa mi escrito, (fraude de ley), habrá que cortarlo, no por homofobia, xenofobia, racismo, machismo, islamofobia, etc., sino por un instinto primordial y necesario de supervivencia.

Santos Trinidad

Cristiano católico, creyente no practicante. De derecha, amante de la libertad, basada en una igualdad sustentada en la justicia.

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