Sin ciencia no tenemos futuro

Llevamos más de 2 años con el covid19 en los que, primero lo negamos, era más importante el celebrar el 8M que la vida, luego nos asustamos y no supimos qué hacer, no había mascarillas y se decía que no eran necesarias, se morían los ancianos y se les encerró en las residencias, moríamos como chinches y se ocultaron los cadáveres, se dieron millones a las televisiones y se ordenó a la guardia civil “minimizar” las críticas al gobierno.

     El primer golpe nos dejó KO pero, en lugar de adoptar medidas de gestión de programas o protocolos de actuación, nos dedicamos a encerrar, ilegal e ilegítimamente, a los ciudadanos y, con la excusa de salvarnos la vida, nos robaron la dignidad y los derechos.

     Cuando algún “loco de la colina” clamábamos por planes de actuación sanitaria se nos llamaba canallas, cuando pedíamos planes económicos se echaba a las empresas a los ERTES que se habían querido eliminar dos días antes y a la Banca (ICOS), a la que se pretende perseguir y se denomina tiburones, pero no se creó ni un solo modelo de apoyo, ayuda y gestión a las empresas, a las que, tras subirse los sueldos todos los políticos, se les incrementaron los impuestos y, ahora, se les llama estafadores… Cuando pedíamos modelos de actuación social se nos decía que no apoyábamos y éramos unos miserables, pero ellos lucraban más que antes y se limitaban a no hacer nada.

     Estoy agotado de clamar en el desierto no la falta de planes de entonces, sino que, a fecha de hoy, sigamos sin adoptar ni una sola medida en tal sentido; pero, lo realmente grave, lo que nos demuestra la calaña de nuestros lideres es que, en plena pandemia, mientras corrían con maletines de acá para allá, se lucraban los intermediarios de uno y otro signo, se cometían irregularidades que ahora se niegan a investigar, se tiraban por el sumidero millones de euros, al CSIC se le daba la mísera cantidad de 500.000 € para investigar en una vacuna nacional.

     Se han gastado miles de millones de euros en vacunas extranjeras que, sorprendentemente, se han desarrollado en tiempo record y aún, a fecha de hoy, no se han ni concedido fondos, ni desarrollado programas, ni se ha hecho absolutamente nada por la investigación científica nacional en el ámbito de la virología.

     Se nos llena la boca con el futuro verde, con una hipotética resilencia y la digitalización, pero ni se apoya la ciencia, ni se desarrollan modelos de superación de los traumas, ni se implementan las líneas digitales que permitan el desarrollo tecnológico. Vamos, que seguimos llenando la boca de los políticos, cubriendo los bolsillos de algún listillo y quedando en el pasado.

Si volvemos a tener una pandemia vírica, nuestros científicos seguirán siendo de los mejores del mundo, los peor dotados y los menos respetados… así era con Franco, así fue en la transición y así ha sido con cada gobierno que ha llegado al poder y, pese a todo, estamos a punto de tener una vacuna puntera y claramente diferente de las de los laboratorios privados, pero… nunca llegaron los fondos, nunca se permitió su desarrollo… nunca llegamos a tiempo.

Un pueblo es libre si es culto, está protegido con los mejores científicos y los más valientes militares, es más democrático cuando puede controlar a sus dirigentes… la ideología es farfulla, la izquierda o la derecha mera propaganda, si no desarrollan modelos educativos de alto nivel y rendimiento, con una formación excelente, planes científicos íntimamente unidos a las universidades con fondos suficientes y con la colaboración empresarial precisa, si no generan una gobernanza perfectamente controlada por los ciudadanos, con unos sistemas de transparencia y gestión independientes, así como una separación de poderes efectiva y al margen del debate político y, finalmente, presente políticas internacionales y de defensa a largo plazo y con objetivos profesionales sin sesgos ideológicos no asumidos por todos.

Precisamos que nuestros científicos no tengan que salir de nuestra patria para hacer su trabajo y cada céntimo en ellos invertido nos lo puedan devolver con su protección.

Enrique Miguel Sánchez Motos

Administrador Civil del Estado. Autor del libro “Historia del Comunismo. De Marx a Gorbachov, el camino rojo del Marxismo”

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