Seguimos comiendo nueces…

Hoy 18 de octubre, el despertar de los vascos está iluminado por un aciago y adelantado frescor invernal y un helador dato sobre la evolución de esta crisis viral. Esta pandemia existente, en la comunidad de los nativos u originarios arriba citados, los vascos, los decentes y honrados, no los totalitarios e ideológicos, parece ser son los únicos que la sufren. Titular del «Correo»: «Euskadi suma 8 días seguidos con una tasa de positividad, que revela la existencia de transmisión comunitaria. Gipuzkoa es la provincia que más casos suma con 430 positivos en las últimas 24 horas, seguido de Bizkaia con 321 y Álava con 84».

Unos datos que reflejan la velocidad en la evolución de la pandemia en una comunidad cuyos gobernantes, en una forma de graciosa ironía y cruel sátira, más típica del club de la comedia que de personas responsables, maduras y capaces, cuyos objetivos son la pretensión obsesiva, mero sentimiento, de crear un país y posteriormente moldear el mismo, para gobernarlo… nos dicen, sigamos los estereotipos, modas y clichés, pues según ellos no es tiempo, época o temporada de virus, sino de nueces.

Ayer se detectaron 841 contagios, la segunda cifra más alta de la epidemia, gracias al análisis de 10.867 pruebas, según los datos hechos públicos por el Departamento de Salud. Esto confirma la existencia de una transmisión comunitaria y una carencia total de control sobre la expansión del virus. Es decir, no tienen ni idea de cómo pararlo, ni claro está, las supuestas y necesarias ganas para hacerlo, por una dejadez de funciones del todo arbitraria, totalitaria e ideológica, cuanto menos, irresponsable.

Lo que transforma o convierte, en realidad, algo que hasta ayer parecía una simple utopía, que es ese pánico e inquietud que se respira en los hospitales de dicha comunidad. Una inquietud que intentan rebajar, restándole importancia, los gurús del PNV, simples y vulgares temporeros u oligarcas caciquiles, que dan prioridad, de forma personal y arbitraria a los frutos de temporada, frente a solucionar los verdaderos y reales problemas que nos asolan. Justificando esta dejadez de funciones, que hilando fino, podrían ser hasta DELICTIVAS, aduciendo que las cifras actuales aún están lejos de las vividas los pasados marzo y abril. De lo que se deduce, al menos yo, que la cifra de muertos tiene que igualar o superar a la de los meses citados, para dejar de recoger nueces y ponerse a trabajar, justificando sus altas remuneraciones, por un lado, y tomando las medidas oportunas, que vayan frenando esta pandemia, una crisis en prácticamente todo el mundo, con las excepciones de esos países inventados, los de los nacionalismos fragmentarios y chovinistas.

Personalmente creo, y creo no equivocarme, que todo esto es debido a ese exceso de ego, inmensamente megalómano, narcisista y enfermizo, que tienen los sucesores del racista xenófobo, Sabino Arana Goiri, en el cumplimiento del protocolo en todo momento, marcado por los dogmas, casi mantras, de este siniestro, impresentable y arcaico o anacrónico personaje, pues cuando nos confinen, que sin género de duda, lo harán, lo harán, con un Estado de Alarma, si no, de Excepción, eso sí, en euskera, que es más suave y siempre te da más categoría.

¿Hasta cuándo vamos a seguir apoyando a personas, cuyas principales características y cualidades son el egoísmo y la envidi, que postulan sus leyendas propagandísticas, en países como el de Peter Pan y los pueblos o etnias, en los indios americanos, más concretamente, los Sioux? ¿Hasta cuándo vamos a seguir apoyando a unas personas que, por su fanatismo ideológico, no han aprendido a defender, más que sus alubias? ¿Hasta cuándo vamos a permitir que nos sigan manipulando unos simples niños grandes?.

Es hora de decir basta, lo que hay en juego, no son cosas materiales, que se pueden reponer con dinero, lo que está en juego es la vida de todos los vascos, independientemente de que sean maketos o tengan 8 apellidos vascos, y si no se toman soluciones rápidas y pragmáticas, sufriremos en carnes propias los inherentes peligros y daños colaterales derivados de un nocivo sentimiento, capricho o antojo de embarazada, ideológico y personal.

El anteponer la ideología a la vida, no es más que ese estiércol que no quieren que veas, revolcándose en el ajeno, para así camuflar el hedor del citado y propio. Nos dicen que tenemos la mejor sanidad de la nación, si eres de Bilbao, esta simple hipérbole es extendida a todo el mundo. «OSAKIDETZA». Demuéstrenlo con medios, no es ninguna panacea efectiva, utilizar o aplicar el mismo medicamento para las diferentes y diversas patologías existentes, cada una requiere de su particular y concreta panacea. No lo digo yo, lo dice la ciencia. Las nueces no son el remedio de todos los males. No dejes que esta crisis viral sea algo banal y rutinario, en lugar de algo nocivo, puntual y extraordinario. No dejes que hagan de está pandemia, otro «ZALDIVAR».

 

PD.: Deja de ser un vulgar y simple preso ideológico, simplemente por el hecho de estar adoctrinado, debido a los miedos, en su mayor parte debidos a los complejos que posees, no seas uno de esos famosos tontos, del gran Antonio Machado, conocidos banalmente como tontos Machadianos, que son todos aquellos, que desprecian lo que desconocen o ignoran. Abre tu mente, tu conciencia, a la que hasta que tú decidas lo contrario, aciaga realidad, sal sin miedo, de ese GULAG con forma de armario, en el que te tienen metido, sólo así serás verdaderamente libre.

Santos Trinidad

Cristiano católico, creyente no practicante. De derecha, amante de la libertad, basada en una igualdad sustentada en la justicia.

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