Santa Bárbara cuando truena

Mientras nuestros gobernantes siguen lucrando con la subida del carburante, no hacen nada con la subida de la energía eléctrica; en lugar de dar soluciones reales a los transportistas los llaman ultras, ilegítimos y, en lugar de resolver el problema, lo incluyen en la agenda de confrontación política…se empeñan en que las soluciones vengan de Europa, lo que significa reconocer su incapacidad. Entre tanto, nuestros empresarios, sobre todo nuestros autónomos, comienzan a convertirse en una clase de parias a perseguir por una clase política que afirma cuidar del menos favorecido y se dedica a llevarse los euros como hiciere Roldán, hoy fallecido.

Hemos convertido al autónomo en un ser despreciable al que hay que machacar por una administración sin sentido, unos políticos miserables, unos sindicatos catetos y una sociedad insolidaria. Cuando un autónomo se arruina, por las causas que sea, pierde su patrimonio, no desaparecen sus deudas jamás, los trabajadores le acosan, los acreedores le persiguen, la Seguridad Social y la Hacienda pública los criminalizan, pero ellos no tienen escapatoria y su familia no tendrá salida.

Una Empresa puede acudir al concurso de acreedores, donde lo perderá todo, pero sus administradores librarán sus patrimonios; un trabajador perderá su trabajo y parte de sus emolumentos, pero cobrará la indemnización y lo pagará el FOGASA en último momento. El autónomo lo pierde todo, si acude a la ley de segunda oportunidad, lo pierde todo organizadamente, no le queda nada; los trabajadores, si los tuvo, le insultarán y clamarán y los primeros en dar el zarpazo la administración, la seguridad social y hacienda, pero ¿quién apoya a esa familia? ¿quién les da una solución? ¿quién defiende a esos desgraciados que soñaron con crear una empresa, lo dejaron todo y ahora no tienen nada? Ni ilusión, ni empresa, ni patrimonio y muchas veces ni familia… parias de una sociedad ponzoñosa que se deja llevar por las soflamas solidarias de una clase política que utiliza la caridad, de la que carecen, como arma política.

Entre tanto, la sociedad civil, los ciudadanos de la calle, los “perritos sin alma”, luchan por vivir, por construir lugares de encuentro personal, de bálsamo intelectual y sanidad mental con la que disfrutar unos momentos de paz. Cuando lo organizan las instituciones lo denominan actos culturales, perfectamente dirigidos, maravillosamente organizados, majestuosamente producidos y de gran boato, que no podemos desdeñar, por más que nos venden lo que hemos generado con nuestros ingresos e impuestos.

Lo que realmente vale, lo que te llega, lo que demuestra el corazón humano y la creencia en la verdadera humanidad, repleta de resortes que engrandecen no sólo a quienes lo organizan, sino a los que lo recibimos, son cosas pequeñas, sin medios, con escasez de boato y que se consideran por los grandes, como para los cuatro catetos que acudimos a ello.

Dentro de este elenco de “pequeños locos” se encuentra la Asociación Santa Bárbara de Aldeatejada, y sus ciclos de cine, que en estos días ha protagonizado Julio de la Fuente (director asturiano) que aportó 6 cortos y 1 largometraje, protagonizados por artistas consagrados como Carlos Iglesias -Benito-, Ana María Vidal y otros que sorprenden en la interpretación, como la periodista María Patiño. Cuando estén en la fanfarria o la alfombra roja no recordarán su presencia en un pueblecito Charro -Aldeatejada-, pero no lo duden, ese bálsamo de fierabrás que suponen estos ciclos sanan las mentes, las almas, las angustias de no pocos que sufren con la mala vida que nuestros dirigentes nos están dando.

Alguno me llamará miserable por criticar a nuestro gobierno, otros verán en mi artículo algún interés oscuro, otros, que me conocen, lo que contemplarán es la tirita de unas películas en la herida de una sociedad que sangra por los cuatro costados y calla por ser de izquierdas, o se apoca por vergüenza de ser de derechas o nos persiguen, nos vetan, nos apartan, nos insultan, por ser libres. Lo más doloroso es que el que insulta se encontraba en tu corazón, y el que veta sólo ha recibido el apoyo cuando lo precisó… esto es lo que nos toca…. Mientras tanto, que tengamos muchas Asociaciones Santa Bárbara.

Enrique de Santiago Herrero

Abogado. Máster en Ciencia Política. Diploma de estudios avanzados en Derecho Civil Patrimonial. Derecho penal de la empresa. Colaborador y articulista en diversos medios de comunicación escrita, radio y televisión.

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