Sanchismo, populismo como ideología, legitimada como norma

La perspectiva del populismo punitivo o de castigo de la ideología de género que se ha instalado en la clase política, y en parte de la sociedad, me horroriza. Dicho de otra forma, que una ley defienda y ampare que un hombre sea condenado a más pena por el mismo hecho, que una mujer.

Zapatero dio el primer paso para abrir una peligrosa puerta que legislase sobre el hecho de que todo esto se produce no sólo en el ámbito de la pareja, sino en todos los demás aspectos de la vida. Es una forma de totalitarismo, pues no atiende a la realidad ni a la razón es pura ideología.

La Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género «LIVG», es injusta y totalitaria por ser una ley adaptada a una ideología y no al contrario.

El artículo 1 de la LO 1/2004 es una tabla rasa: tomar al hombre como fuente de todos los problemas o males, simplemente por el mero hecho de serlo, me parece querer arreglar las injusticias anteriores con más injusticia. Es como admitir que los judíos o los españoles por el simple hecho de serlo, fuesen la fuente o el núcleo de todos los problemas de alemanes, vascos y catalanes respectivamente. Es justificar el totalitarismo en todas y cada una de sus ramas o manifestaciones, sean revolucionarias o reaccionarias.

Personalmente creo que es una forma de vida de la progresía de izquierda, pues no soluciona los problemas de las verdaderas víctimas y aumenta las cuentas corrientes que la ha creado, de esa oligarquía caciquil que lidera los cortijos o comunidades autónomas.

Esta ley como todas las leyes ideológicas subyacen de los totalitarismos anteriores como son el revolucionario, (comunismo y marxismo) o los fascismos, más concretamente el nacionalsocialismo alemán o nazismo, representado fielmente por los nacionalismos periféricos o particularistas, cuyo conjunto englobaremos en una nueva forma de totalitarismo, postulado en el racismo de siempre y el populismo actual, es decir, un totalitarismo blando.

Para argumentar lo que digo, no hay nada más que ver que todas estas leyes ideológicas son totalitarias, no reconocen la disidencia, no respetan la libertad de expresión. Todos aquellos que pongan en duda la ideología de género, la memoria histórica, etc, serán acusados de delitos contra el Estado, por lo que estaríamos hablando de la existencia de presos políticos en España.

Hay convenios en muchos países en los que está prohibido expresamente que haya víctimas discriminadas por un mismo delito, que es lo lógico y normal.

Esta reflexión personal es sólo eso, una reflexión o hipótesis personal que puede gustar más o gustar menos, pero creo tan lícita y válida como cualquier otra, amparada siempre en ese derecho que nos corresponde a todas las personas como es el derecho a la libertad de expresión.

Santos Trinidad

Cristiano católico, creyente no practicante. De derecha, amante de la libertad, basada en una igualdad sustentada en la justicia.

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Las siguientes reglas del RGPD deben leerse y aceptarse:
Este formulario recopila tu nombre, correo electrónico y el contenido para que podamos realizar un seguimiento de los comentarios dejados en la web. Para más información revisa nuestra política de privacidad, donde encontrarás más información sobre dónde, cómo y por qué almacenamos tus datos.

Botón volver arriba
Cerrar