Recortar lo malo o innecesario, es saber gobernar; Regalar dinero, no

Si una ocupación debiera requerir un alto grado de control y exigencia, esa sería, sin duda alguna, la de «cargo público». Sin embargo no se les exige ni siquiera pasar un sencillo test, psicotécnico, o de inteligencia, o de cultura general.

Iglesias pidió con decisión al Gobierno un cargo que estaba ya transferido a las autonomías y él aún no se había enterado. Tenemos gobernantes cuya cultura es tan baja que no saben escribir bien ni el español, o que no saben dónde está Zaragoza: «Zaragoza limita al sur con Albacete» (Pablo Echenique). «Ciudadanos  ya gobierna 400 capitales de España. (Albert Ribera). «Hay que *HOJEAR (de *Hojo) la página WEB» (Pedro Sánchez. Doctor, profesor universitario, Presidente de Gobierno, aspirante a Presidente de República. En un tuit).

Estos ejemplos son de gobernantes mediáticos, ¿pueden imagínense el nivel de los no mediáticos?

Hitler o Stalin no hubiesen podido asesinar a millones de personas si alguien les hubiese impedido gobernar. Nadie les exigió un simple certificado de salud mental emitido por una comisión de médicos competentes.

Gobernar exige tener unas virtudes especiales: prudencia, inteligencia y visión de futuro; pero además, es conveniente contar con ciertas cualidades: conocimientos sobre el asunto que se está gobernando, humildad para pedir ayuda o consejo cuando se necesita, un gran sentido de la justicia, y determinación cuando la medida a aplicar es impopular pero necesaria.

Gobernar no es dar dinero. Hay políticos que todo lo solucionan dando dinero que, por cierto, no es suyo, sin analizar el problema. Piensan que tener el poder político consiste en decir: “a ti te doy, a ti no te doy”, y por esa razón dedican toda su vida a la política. Así nos va.

Que viene el coronavirus… «Hemos transferido dinero a las comunidades».

Que va a producirse una crisis en las televisiones…«hemos transferido dinero…» (Esta “transferencia”, la verdad, aún no la comprendo).

Que tenemos una de las Tasas de Abandono Escolar más altas de Europa…«hemos subido el sueldo a los profesores» (a que para usted, esto, tampoco tiene mucho sentido).

Que nuestros alumnos y maestros son de los más incultos de la Unión Europea…«subimos el sueldo a los maestros, les quitamos niños de las clases para que trabajen menos y contratamos más profesores (más votos)»

Dar dinero es muy agradable, siempre y cuando sea el de otro. Pero esa no es la misión de un gobernante.

Gobernar es buscar el Bien de los demás por encima del propio, por encima del de un partido, por encima del de una ideología. Claro, con estas premisas, muchísimos politiquillos no podrían gobernar.

Cuando a un individuo lo situamos en lo más alto del mástil de la nave, es para que pueda ver más lejos que nosotros y prevenirnos de los peligros no para que se duerma y nos avise cuando ya hemos chocado con las rocas.

Si en enero hay brotes de un virus peligroso en la China, ni yo ni el camarero del Pà i xixi pensaremos en ese momento en comprarnos una mascarilla; pero sí que esperaremos que nuestro ministro de Sanidad esté ya comprando mascarillas (en enero) para proveer a los hospitales y a los médicos. Por algo lo hemos puesto tan alto, para que vigile, para que prevea los problemas, mientras nosotros vivimos tranquilos y le pagamos el sueldo.

Un buen gobernante debería actuar frente a un problema, estudiando las causas, para atajarlas, y mitigando las consecuencias negativas lo antes posible. Pero si resulta que tenemos unos gobernantes que justifican su espléndido sueldo, a base de dar nuestro dinero sin ejercer ningún tipo de control sobre el efecto que tiene esa medida, estamos siendo muy mal gobernados.

Recortar un gasto superfluo o inútil o incluso inmoral o mal distribuido es tarea de un buen gobernante; dar nuestro dinero con prisas, sin analizar la causa del problema, es la estrategia de un mal gobernante.

Si los niños no aprenden, no es porque el maestro cobra poco, o al menos, eso espero. Pero, ¿Quién se atreve a reexaminar a un colectivo tan políticamente provechoso para cierta ideología?

Si hay menos actividad económica en una ciudad, hacen falta menos funcionarios en un ayuntamiento, pero ¿Quién se atreve a hacer un ERTE a los colocados por los propios políticos?

José Enrique Catalá

Licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Valencia. Especialista en Hª Medieval. Profesor. Autor del libro: Glosario Universitario.

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