¿Quién es el responsable de la pobreza en España? (Parte 1/2)

¿Hay pobreza en España?

Cada vez que Sánchez habla, parece que España sea la primera potencia económico-social de Europa y del mundo.
Pero esto no es así. Resulta que tenemos que pedir un préstamo a Europa de 27000 millones, que Sánchez da por concedidos y los gasta en los ficticios presupuestos, y luego resulta que nos conceden solo 19.000 millones, primero 9000 y si cumplimos, luego 10.000.
Se mire por donde se mire, esto es un rescate en toda regla, pero además, Europa no oculta su recelo sobre lo que vaya a hacer el gobierno Sánchez con el dinero, y por eso nos lo entrega en dos plazos.
Sánchez calificó este asunto de «HISTÓRICO». Y lo presentó como un gran éxito de su gobierno.

Es decir: pedimos un préstamo porque no tenemos dinero. Nos lo dan a regañadientes e incompleto, y desconfiando de nosotros… Y para Sánchez esto es » que la Comisión demostró estar al lado de la sociedad española en un momento histórico que abre la puerta a una nueva forma de entender la Unión y de dar una respuesta conjunta a los desafíos.»
Qué palabrería más profesional, más encantadora y más embaucadora de tontos.

Para ayudar a que mis lectores pongan los pies en el suelo, me gustaría aportar algunos datos proporcionados por la UE sobre el paraíso que nos está construyendo y vendiendo el magnánimo presidente de España.

Fuente: EAPN-ES Fecha descarga: 23/10/2020

“El 20,7 % de la población española, es decir, unos 9,7 millones de personas, están en riesgo de pobreza.

Los datos revelan que España no ha cumplido con el objetivo de reducción de la pobreza y exclusión social al que se había comprometido con Europa.

Los indicadores propuestos para su evaluación no solo no se han reducido, sino que, al contrario de lo sucedido en la mayoría de los países europeos, se han incrementado de forma notable.

Entre las personas pobres se registra un incremento del porcentaje de niños, niñas y adolescentes, el de las personas con educación superior, el de las que viven en zonas urbanas, el de las jubiladas y otras inactivas, y el de las que tienen empleo. Por primera vez, tener empleo en España no es garantía de no pobreza.

Las cifras señalan que el 49,3% de la población española tiene alguna clase de dificultad para llegar a fin de mes.

Como pueden ver, esto no «cuadra» con los cuentos que nos cuentan Sánchez y sus secuaces. Tampoco cuadraban los muertos por la pandemia según el Gobierno con los de organismos tan acreditados como la UE, la OMS o el INE (Instituto Nacional de Estadística), pero a nuestros gobernantes no se les cae la cara de vergüenza o por lo menos se les sonroja, cuando así se lo hacen saber. Lo que me parece inaceptable es que Europa y América sepan que un dirigente de un país europeo está engañando a sus iudadanos, y no hagan nada.

España ha escalado a la quinta posición de los países con más pobreza de la Unión Europea con un 20,7% de personas en riesgo, según los datos publicados por la oficina estadística europea, Eurostat. A la cabeza está Rumanía, con una tasa de pobreza del 23,8%, seguida de Letonia, Bulgaria, Estonia y España. En el caso de los menores de 16 años, es el tercer país con más niños pobres de toda Europa por detrás de Rumanía y Bulgaria.

Para que se hagan una idea, la República Checa tiene solo un 10% de personas en riesgo de pobreza o exclusión social.

De todo esto no nos habla Sánchez. Es un tema que no le afecta. Es un problema que tiene resuelto. Tambien sus familiares y amigos. A él lo que más le preocupa es la República, Franco, el machismo, el aborto, la eutanasia, los gais y las lesbianas, pintarlo todo de arcoiris y exterminar todo aquello que no sea izquierda o no se someta a la siniestra ideología de pensamiento único. (siniestra quiere decir, de izquierdas)

Y ustedes se preguntarán: ¿Cómo es que yo no veo la pobreza por ningún lado? ¿Dónde están los pobres de los que habla y cuantifica la Unión Europea?
La respuesta es: ocultos tras unas pagas mínimas de sostenimiento vital, en los ERTES, en los ERES, en la lucha por la supervivencia de muchos autónomos, en miles de empleados con sueldos precarios.
¿Esto es culpa es de los empresarios?
Ya estamos con la tontería sindicalista. No. El problema no está en los empresarios. Está en una mala distribución de los sueldos impulsada inconscientemente por los sucesivos gobiernos desde los años 80 del siglo pasado hasta la actualidad.

Los políticos españoles desde 1982 han creado un cuerpo de votantes agradecidos bajo su protección económica, laboral y judicial, y todos los organismos paralelos al Gobierno lo han imitado. Los gobiernos autonómicos y locales se han convertido en inmensas empresas de contratación.

Mientras los políticos piensen que «EL DINERO PÚBLICO NO ES DE NADIE» los contribuyentes seguiremos siendo timados por los políticos aunque ellos no lo reconozcan.

José Enrique Catalá

Licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Valencia. Especialista en Hª Medieval. Profesor. Autor del libro: Glosario Universitario.

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