Queridos musulmanes: la ministra Celaá ha dicho…

Estimados amigos: los que creemos en Dios tenemos un enemigo común, que es terriblemente poderoso y astuto.

Según un estudio demográfico publicado en 2019, la comunidad musulmana en España está formada por 1.993.675 individuos, de los cuales 290.110 son estudiantes. El 39,46 % tienen nacionalidad española.

Es un colectivo realmente numeroso, con un gran peso social,  y merece que le prestemos cierta atención.

Tengo amigos musulmanes con hijos escolarizados y resulta que, como no leen los periódicos españoles, ni escuchan las noticias en castellano, no comprenden qué es lo que va a ocurrir con la educación de sus hijos durante este gobierno socialista.

Por esa razón, me he ofrecido a dicha comunidad  para pronunciar una charla en su mezquita con el objeto de informarles de las pretensiones que tiene el Gobierno de Sánchez sobre la educación de sus hijos. Sugiero a los concejales de Educación de los ayuntamientos que me copien la iniciativa. No me mueve mayor interés que el de favorecer su integración en nuestra sociedad, la paz y la armonía.

Queridos musulmanes. Poco a poco, vuestros hijos e hijas están perdiendo su religiosidad porque los educadores les transmiten, a los vuestros  y a los nuestros, la idea de que, creer en Dios, es signo de atraso e incultura.

Vuestras hijas están perdiendo los valores religiosos que os dieron vuestros padres. No habéis sabido cumplir con vuestros antepasados ni con vuestro Dios, y os lo reclamará.

Ahora, el Gobierno de Pedro Sánchez ha dado un paso más. Una vez que ha conseguido borrar en vuestros hijos el amor a Dios, pretende implantar en sus mentes su propia religión: «La Ideología de Género».

La nueva «religión» que van a implantar en el cerebro de vuestros hijos, tiene los siguientes principios:

  • «Yo no soy hombre ni mujer mentalmente. Mi cuerpo no puede condicionarme. Probaré ambas opciones y luego decidiré qué quiero ser. Aunque eso no me impedirá volver a cambiar cuando me apetezca»
  • «No podrás llamarme homosexual por acostarme con un hombre porque, en ese momento, me siento mujer»
  • «Yo soy mi propio Dios. Ningún Dios puede decidir si soy hombre o mujer.»
  • «Nadie puede dictarme Mandamientos ni Leyes que destruyan mi libertad»

El pin parental es ahora más necesario que nunca. Con los niños no se juega

Estimados amigos. Los que creemos en Dios tenemos un enemigo común, que es terriblemente poderoso y astuto.

El Nuevo Gobierno quiere modificar el Sistema Educativo para imponer el de su ideología. Pero un sistema educativo debe crearse con la finalidad de decidir lo que los alumnos «Tienen que saber», y no, «Qué tienen que pensar».

Quieren adoctrinar a vuestros hijos con una ideología que ataca vuestra cultura, vuestras creencias y a vuestro Dios.

Los directores y los profesores de colegios han usurpado, a la familia y a los padres, la potestad de formar a sus hijos bajo sus propios principios morales, culturales e incluso, por qué no, políticos. Principios que la familia transmite basándose en el amor a ellos. Solo con el amor de una familia se puede educar a un hijo. Nunca mediante mentes pervertidas respaldadas por un Gobierno. El amor familiar busca lo mejor para sus hijos; las ideologías solo buscan lo mejor para sí mismas.

La Ministra (lo pongo en mayúscula porque me obliga una regla ortográfica) ha dicho que si permite que los padres puedan decidir sobre la educación moral de sus hijos, aparecerán grupos que digan que las niñas no tienen derecho a la educación. Ejemplificar con extremismos es una estrategia de confusión típica de los bolcheviques. Qué raro que no haya nombrado a Franco. Yo también usaré extremismos, siguiendo su absurdo ejemplo.

Queridos musulmanes, si permitís que el Gobierno y los profesores decidan por vosotros, qué debe pensar vuestro hijo o vuestra hija, niños o adolescentes, es muy probable que un día tu hijo varón, llegue a casa para acostarse con otro hombre, porque se siente mujer, o que tu hija llegue a casa para pasar la noche con dos hombres, porque ese día se siente las dos cosas, y tú no puedas protestar porque, según la ley, te pueden denunciar.

Crear un Estado donde los ciudadanos están sometidos al paternalismo de un grupo de políticos, es una experiencia que, desgraciadamente, ha sido nefasta en todas las ocasiones que se ha implantado: URSS, China, Camboya, Cuba, etc.

Tal vez, ¿España?

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José Enrique Catalá

Licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Valencia. Especialista en Hª Medieval. Profesor. Autor del libro: Glosario Universitario.

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