¿Psicópatas en el gobierno de España?

Se pueden tener ideas políticas diferentes, aunque cada cual considere que las suyas son las mejores y desprecie en gran medida las de aquellos que están en sus antípodas ideológicas. Este desprecio, es lo que me pasa a mi, con la ideología del grupo social que llamamos los rojos y que incluye a socialistas, comunistas y especies similares. Yo también incluyo a lo que se llama socialdemócratas, termino muy usado en Europa, donde lo de comunista o socialista no gusta. Lo de los rojos es una suerte de defensa ante los continuos calificativos que ellos aplican a quienes opinan diferente, como fachas, franquistas y similares términos.

No obstante, creo que viendo lo que se ve en el gobierno actual, empezando por el presidente del gobierno, creo que además de rojos, son psicópatas. He buceado por internet para documentarme un poco.

Cuando nos planteamos ¿qué es un psicópata? la primera imagen que viene a nuestra mente es la que el cine, la literatura, la prensa y la televisión han creado en nuestra en mente a lo largo de los años. Asociamos el término directamente con violencia, un asesino despiadado, alguien que está loco y que solo quiere matar. La realidad queda muy lejos de este concepto. Se trata de personas que tienen una vida «normal», están integrados dentro de nuestra sociedad. Al menos eso quieren aparentar. El porcentaje de psicópatas que desarrolla una actividad criminal es realmente bajo. Podemos encontrar muchos de ellos en posiciones sociales respetadas.

Un psicópata es una persona con una disfunción afectiva en la esfera interpersonal, con falta de sensibilidad, empatía y remordimientos. Llegan a ser egocéntricos, manipulan y mienten, violan persistentemente las normas sociales y explotan a los demás sin experimentar algún sentimiento de culpa.

En ningún momento podemos considerar al psicópata como un loco, ya que no padecen ninguna alteración en la capacidad de razonar, no hay alucinaciones ni otros síntomas neuróticos o de pensamiento irracional. Saben en todo momento lo que hacen, y que su comportamiento va en contra de las normas sociales. En resumen, es muy importante tener claro que los psicópatas NO son enfermos mentales. En absoluto padecen una dolencia que altere sus funciones cognitivas. La psicopatía es un Trastorno de la Personalidad (que nada tiene que ver con una enfermedad). Más concretamente la psicopatía está calificada como un Trastorno Antisocial de la Personalidad (TAP).

Dicho lo anterior, y escuchando al mentiroso compulsivo del presidente del gobierno que, en cualquier país de nuestro entorno, solo por eso le habrían hecho dimitir, parece que le aplica el término perfectamente.

Ni digamos al ex presidente Pablo Iglesias, alias el coletas.

Lo de su ex mujer, Irene Montero es casi de libro. Dios les cría y ellos se juntan, que diría el refranero. Si en su vida cotidiana, actúa como en la política, no es de extrañar que el psicópata Iglesias se haya separado de la hiper psicópata Irene Montero. Solo así se entiende que propugne leyes que incitan y promueven el aborto, incluso a los menores de edad y sin el consentimiento de sus padres o tutores. O la transexualidad, es decir, el cambio de sexo de menores a su solo criterio sin apoyo médico, psicológico o psiquiátrico y el de sus padres. Los servicios sociales, deberían tomar nota para monitorear a sus pobres hijos.

La Yoli, también apoya esto y lo denomina “un derecho humano” … Otra psicópata.

Aquí, me detengo un momento. Según estudios sociológicos del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas), aunque ahora en las zarpas de otro psicópata llamado Tezanos, la Yoli sería la política mejor valorada por los españoles. Ergo, muchos de nuestros compatriotas, deben adolecer de ese trastorno antisocial, es decir, hay muchos psicópatas actualmente en la sociedad actual. No se si será por haber visto en su infancia a David el gnomo, Willy Fog, D’Artacan y los tres mosqueperros, Heidi, Marco o La Casa de la Pradera. Alguien lo tiene que estudiar en profundidad.

Otra psicópata sería la ex ministra de este gobierno Isabel Celaa y lo puso de manifiesto cuando afirmó que “no podemos pensar de ninguna de las maneras, que los hijos pertenecen a los padres”.  Ministra de educación, nada menos.

Otro ejemplo de psicópata es el anterior secretario de estado Enrique Santiago, leninista «a mucha honra», quien ha asegurado que si en España se dieran «las mismas condiciones» que en la Rusia de 1917, «indudablemente» iría mañana al Palacio de la Zarzuela y haría lo mismo que Lenin le hizo al Zar. Nicolás II, su esposa y sus cinco hijos, de entre 13 y 22 años, fueron asesinados a tiros y bayonetazos en el verano de 1918.

Otra psicópata de libro es Ione Belarra, quien en su «Protocolo Comunicación feminista» exige que se huya de «mujeres primorosamente arregladas», porque «se sexualiza» su imagen. Prácticamente viene a decir que ser feminista implica que vayan hechas unos adefesios.

Pilar Llop, ministra de Justicia ha confesado que cuando viaja «a veces» en metro o autobús escucha a la gente hablar del bloqueo del consejo del poder judicial. Psicópata, mentirosa, ministra de cuota.

Bueno, quien tolera todo esto es un tal Pedro Sánchez… que decir de quien jamás gobernaría con el apoyo de separatistas y exterroristas de ETA, o quien no podría dormir con Pablo Iglesias en su gobierno. Este tipo es el gran psicópata.

Yo pienso, que un país no puede estar gobernado por psicópatas, por lo que, para obtener un acta de diputado o un puesto relevante en la administración, se deberían hacer previamente análisis psicológicos y psiquiátricos, al igual que se debe obligar que se tenga un determinado nivel de estudios y pasar la más exigente de las oposiciones, que les obligue a estar al menos tres años preparándolas.

Hay que dignificar la función de gobierno y eso requiere que se tomen medidas para evitar que los psicópatas lleguen a puestos de responsabilidad, que condicionan la vida de las personas.

Jesus Ignacio de Lucas Gallego

Amplia experiencia profesional de 39 años en sector de energía y distribución en empresa de primer nivel internacional. Diversos ámbitos funcionales: planificación y control, económico financiero, desarrollo de negocios, estrategia, servicios globales y seguridad y medio ambiente, energy transition, electric car, mobility, energías renovables. Experiencia internacional por 8 años en tres países en Latinoamérica (Perú Argentina y Chile).

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