Pronunciamiento o golpe encubierto

La actual situación política y social del país, refleja de una forma acentuada la dicotomía en que está dividida la España contemporánea. El índice de polaridad ideológica, restaurada por este nuevo frente popular que tenemos como gobierno, compuesto por una parte sombría o encubierta de golpismo mediático policial, y por un descarado y confeso guerra civilismo, ambos, los dos, amparados por una aquiescencia silenciosa del mismo.
Una aquiescencia hacia una nociva y obsoleta ideología que les convierte en únicos y verdaderos responsables de sus propias acciones, o más bien inacciones, por las que llegado el día, tendrán que responder de los hechos delictivos y criminales supuestamente consumados, cursados en las correspondientes demandas, remitidas a los tribunales por sus víctimas. Donde serán admitidas para ser probadas o por contra, desestimadas y archivadas.
Este gobierno rebosa miedo, un miedo que desprende un aura o halo, cuyo hedor corrompe todo lo que toca y que percibimos todas sus víctimas, como vulgares depredadores acechando su presa, esperando el momento idóneo para hacer el daño justo y verdaderamente necesario. Este miedo les hace entrar en una crisis epiléptica, convulsionado de forma violenta y vomitando sus excrecencias retóricas, compuestas de falacias y soflamas, que a su vez, forman discursos diatríbicos, contra su disidencia ideológica. Y lo hacen con esa lengua sibilina inherente a su infecta ideología. Como digo, hacia Vox y un sector minoritario del PP, pues es de sobra sabido que C’s al no darle el efecto deseado recoger votos, ahora se dedica a recoger nueces.

Sólo les queda aplicar eso de «Si la montaña no viene a Mahoma, será Mahoma quien tendrá que ir a la montaña». Por lo que han comenzado una purga en los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, en su sector honrado y decente, terminando con el espíritu o sentimiento patrio de la misma, en su intento de convertirla en esa policía de Estado, o matones defensores de los ricos a los que hace referencia en sus discursos diatríbicos y falsarios, el Maduro español, Pablo Iglesias.

Sabedores de que el odio es el engendro del miedo y de que este último es contagioso, revierten su anhelo, su utópica frustración, hacia su disidencia u oposición, culpándoles de querer ejecutar un deseo o anhelo propio y dormir tan tranquilos. Hecho este, de inmensa cobardía, donde los haya.

Pero sin duda el más cobarde ha sido el vicepresidente segundo Iglesias, quien además de lanzar la mencionada acusación, concretamente sobre VOX, ironizó con una crítica a forma de provocación, que a mi forma de ver, traspasa la línea roja de lo delictivo, pues poco más o menos les vino a decir que » fomentaban o hacían un llamamiento a un golpe o pronunciamiento pero no tenían coraje suficiente para consumarlo». Personalmente me reitero en mis palabras anteriores de un propio deseo oculto, unas declaraciones de este guerracivilista, hiperbólicas, absurdas y ridículas, cuanto menos, desafortunadas, las cuales tuvieron un cómplice silencio de las presidentas de Congreso y Senado, Batet y Coll respectivamente, como si de meras estatuas del jardín botánico se tratase.

Es el momento, la derecha tiene que tomar posición ahora, una derecha de voxeros y un sector de peperos con una brillante Cayetana a la cabeza. Personalmente, creo que el PP de Casado tiene miedo al auge de VOX, cuando lo fácil sería apoyarlo y no condenarlo al ostracismo político por gritar a los cuatro vientos, en voz alta y clara, lo que también piensa él pero no tiene el suficiente coraje para exteriorizar o decir.

La empírica nos ha demostrado que el PP no tiene palabra, Casado como político profesional que es, sabe demasiado y seguirá con las políticas y políticos colocados por el gobierno socialcomunista, pues en este país, desgraciadamente, se funciona por impulsos y emociones, cambian las tornas continuamente, y no por pluralidad o un exceso de democracia, sino por la corrupción y traiciones de unos y la memoria de los otros.

Este es el momento, ese momento en que la polarización ideológica está en lo más alto, en la cumbre, como la fruta madura que se tiene que recoger antes de que caiga del árbol. Están soñando con que se de esa situación que les ha frustrado y condenado al ostracismo de la impotencia ideológica desde la década de los 30, su utopía es que se produzca ese golpe o pronunciamiento, es su único y obsesivo deseo, aún estamos a tiempo, ni nuestro ejército está roto, ni nuestras policías son comparables a las chavistas, bolivarianas, las únicas que ellos conocen.

Santos Trinidad

Cristiano católico, creyente no practicante. De derecha, amante de la libertad, basada en una igualdad sustentada en la justicia.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Las siguientes reglas del RGPD deben leerse y aceptarse:
Este formulario recopila tu nombre, correo electrónico y el contenido para que podamos realizar un seguimiento de los comentarios dejados en la web. Para más información revisa nuestra política de privacidad, donde encontrarás más información sobre dónde, cómo y por qué almacenamos tus datos.

Botón volver arriba