¿Prometió Trump la reelección a López Obrador?

No fueron las cabezas de Peña Nieto y de Videgaray Caso las que entregó Trump a López Obrador como premio a su sometimiento, pero si fue la de César Duarte.

En nuestra pasada colaboración expusimos la hipótesis de que el mandatario mexicano había aceptado visitar al presidente de los Estados Unidos en la Casa Blanca con el fin de solicitarle su anuencia para someter a proceso al expresidente Peña y al exsecretario de Relaciones Exteriores.

López Obrador y su equipo saben que su partido, Morena, corre el riesgo de perder la mayoría en el Congreso de la Unión en las elecciones de junio del año próximo; esto comprometería las posibilidades de López Obrador de ganar con un margen amplio la consulta de revocación de mandato, que podría tendría verificativo en noviembre del año próximo.

El sistema político mexicano se ha caracterizado por permitir que los presidentes en turno manden a prisión a políticos poderosos de los gobiernos anteriores para ganar «legitimidad» y aumentar su poder. López Obrador lo sabe, y por eso quiere perseguir a su antecesor y al ex canciller Videgaray..

Trump, un férreo negociador, tiene vínculos cercanos con Videgaray, pues su yerno, Jared Kushner, es amigo cercano de Videgaray Caso. Esta circunstancia pesa mucho.

Recuérdese que fue Videgaray el que organizó la visita del entonces candidato presidencial, Donald Trump, a la Residencia Oficial de Los Pinos, el 31 de agosto de 2016. El encuentro fue utilizado por el republicano para significar que, como presidente de los Estados Unidos, tendría mando sobre el de México.

Trump ganó, y asumió el poder el 20 de enero de 2017. Una semana después, llamó al entonces presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, quien se negó a pagar la construcción del muro fronterizo. Lo que sí aceptó fue renovar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) con el fin de que los Estados Unidos pueda revertir el déficit comercial de 60 mil millones de dólares anuales que tiene con México. Kushner impuso entonces el Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Al final de la conversación telefónica (cuyo contenido fue difundida el 3 de agosto de 2017 por The Washington Post y por El Universal), Trump ofreció la reelección a Peña a cambio de su obediencia integral. Reproducimos esa parte del diálogo:

Trump: Bien. Quiero que seas tan popular que tu pueblo solicite una reforma constitucional en México para que puedas reelegirte por otros seis años.

Peña: Es muy amable, Sr. Presidente. En realidad lo único que me interesa es que a nuestras naciones les vaya bien, que podamos tener una amistad y una relación constructiva con su gobieno, con usted y entre nosotros.2

Luego de esa charla telefónica —recuérdese que fue el 27 de enero de 2017— Trump implementó su agenda racista (construcción del muro fronterizo, deportación de personas indocumentadas, separación de familias, encierro de menores de edad y la utilización de nuestro país como campo de concentración de migrantes), y Peña Nieto cerró su sexenio con la entrega de la Orden del Águila Azteca a Kushner el 30 de noviembre de 2018. Es improbable, por lo tanto, que Trump desproteja a Peña y a Videgaray.

Hoy, las circunstancias tienen semejanzas:

  1. Trump es presidente, pero también, candidato. Su rival demócrata, Joe Biden, mantiene una ventaja importante sobre él.
  2. El Trump candidato llevó al sucesor de Peña Nieto a la Casa Blanca y, con eso, envió un mensaje claro: «Si consigo la reelección, tendré poder sobre López Obrador».

El revelador vídeo de la Casa Blanca

La Casa Blanca publicó un video después del primero de los dos encuentros entre Trump y López Obrador, en el que capitaliza la imagen del mandatario mexicano.

El mensaje implícito de ese video fue que «Trump es el candidato de la minoría electoral de ascendencia mexicana».

López Obrador se prestó a eso. Lo hizo a pesar de los continuos agravios de Trump, a México y los mexicanos. ¿Por qué lo hizo? A la luz del ofrecimiento hecho por Trump a Peña de que sería reelecto para otro gobierno de seis años si se sometía en todo, es fácil inferir que el propio Trump le ofreció a López Obrador mantenerse en el poder con el control absoluto de los poderes legislativo y judicial. El requisito es obvio: obediencia absoluta.

Recordemos que la negociación del T-MEC la inició el gobierno de Peña y la concluyó el de López Obrador. Y que los legisladores de Morena —el partido del presidente mexicano— fueron los primeros en aprobarlo (en fast track, como dirían los estadounidenses).

Lo que firmaron Trump y López Obrador el pasado miércoles fue un acuerdo paralelo. El válido, fue el que ratificaron los congresos de México, Estados Unidos y Canadá. Se trató de un documento concebido para la toma de fotos y videos propagandísticos, con tintes electorales.

El apoyo de Trump a López Obrador quedó de manifiesto con la captura del exgobernador de Chihuahua, César Duarte, sobre quien pesan decenas de acusaciones de corrupción.

López Obrador fue a Washington con la esperanza de que le dieran luz verde para actuar penalmente contra Peña Nieto y Videgaray Caso; fracasó, pero no regresó con las manos vacías: se «trajo la cabeza» de César Duarte.

Eso le permitá judicializar la política, con el fin —como se dijo líneas arriba— de restaurar su imagen y la de su partido Morena.

De aquí y a mayo de 2021, los mexicanos veremos cómo la fuerza del Estado irá contra los enemigos del gobierno de López Obrador, valiéndose de la Fiscalía General de la República que —en teoría— es autónoma, de la Unidad de Inteligencia Financiera y del Servicio de Administración Tributaria (que es el que cobra los impuestos federales).

Trump, por su lado, adulará a su «amigo» López Obrador  en tanto le convenga desde el punto de vista electoral.

Finalmente, tomemos en cuenta que si Trump logra la reelección, tratará de iniciar una dinastía (con su yerno Jared Kushner o con su hija Ivanka); López Obrador tratará de hacer lo mismo a finales de su mandato. ¿Le habrá prometido Trump la reelección? Es probable. Y si no, el actual presidente mexicano trataría de encabezar un nuevo «maximato». Al tiempo…

Referencias electrónicas

  1. Jorge Santa Cruz. «AMLO va a Washington por las cabezas de Peña Nieto y de Videgaray». Sin Compromisos. (Publicado el 6 de julio de 2020). Consultado en https://periodismosincompromisos.wordpress.com/2020/07/06/amlo-va-a-washington-por-las-cabezas-de-pena-y-de-videgaray/
  2. El Universal. Transcripción de conversación entre Peña Nieto y Trump. (Publicado el 3 de agosto de 2017). Consultado en https://www.eluniversal.com.mx/articulo/nacion/politica/2017/08/3/transcripcion-de-conversacion-entre-pena-nieto-y-trump

 

Jorge Santa Cruz

Periodista mexicano, católico y conservador.

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