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Podemos rechaza las donaciones de Amancio Ortega, que pueden salvar muchas vidas

Reconozca públicamente que como buen rojo, lo único que le interesa es ser igual de rico que los ricos a costa de los pobres.

Vamos a hacer un repaso por la vida de un rojopijo que hizo su aparición durante el 15M.

 

A este fulano no lo conocía ni el tato, pasaba por la vida sin pena ni gloria, pero su afilada lengua y su inusitado descaro lo encumbraron al liderazgo de un partido político que apareció con el nombre de Podemos, en un momento crítico para el gobierno de Mariano Rajoy.

 

Los jóvenes más incultos, las feministas más radicales, algunas de las mujeres maltratadas, algunos despistados del colectivo LGBT, y demás parásitos y asociaciones con mucho ánimo de lucro, le siguieron a pies juntillas vieron que con esta serpiente podían sacar tajada, y aquello fue creciendo como la espuma.

EL PP se durmió en los laureles, y el enano le creció hasta límites tan insospechados que ni él, ni el propio Iglesias podían imaginar. Se había creado el monstruo.

El más ilustre vallecano, ese que pregonaba a los cuatro vientos que nunca abandonaría su casa de Vallecas aunque fuera elegido presidente, a la primera de cambio se compra un pedazo de casa, en una  zona privilegiada con piscina y vigilancia policial. La peregrina excusa que da, es que quiere privacidad para sus hijos, en ese instante pierde fuelle y se convierte en el rojopijo más odiado del momento, excepto por cuatro vividores que aspiran a chupar del estado como él.

El figura este, que aún no se sabe a santo de qué, le tiene un odio exacerbado a todo lo que huela a democracia, ahora viene él y sus unidas, a darnos lecciones de moral.

Ya es la segunda vez que este individuo, exige que no se acepten las donaciones de los aparatos más sofisticados para la detección del cáncer venidos de Amancio Ortega; esta vez su excusa es que la sanidad debería poderlos adquirir sin necesidad de aceptar donaciones.

Aquí va mi respuesta a tamaña estupidez: aceptar donaciones, vengan de quien vengan, en beneficio de los ciudadanos es un deber, ya que se pueden salvar muchas vidas.

Aceptar dinero de Venezuela e Irán es un pecado mortal y este señor lo ha hecho.

La sanidad pública tendría dinero suficiente para poder adquirir esos aparatos, si gentuza como usted y sus aliados no estuvieran cobrando esos sueldos abusivos y financiando asociaciones ficticias para poder vivir del cuento sin hacer absolutamente nada, excepto incordiar y decir estupideces.

No sé, señor Iglesias, si usted conoce la palabra karma, bueno en definitiva se llama destino, ruegue que ni a usted ni a ninguno de sus hijos, ni a su eterna preñada, les ataque la terrible enfermedad del cáncer y su cura solo pueda realizarse mediante el diagnóstico de una máquina donada por Amancio Ortega, a quien por otra parte yo estaré eternamente agradecida.

Reconozca públicamente que como buen rojo, lo único que le interesa es ser igual de rico que los ricos a costa de los pobres, lo de Amancio Ortega sólo es un ataque de envidia al más puro estilo comunista.

Mª José Gómez Busó

Jubilada de 62 años, sin pelos en la lengua. Demasiado sincera, escribo por afición y soy autodidacta. Mi frase favorita es: "Ladran, luego cabalgamos". Me encanta el patchwork, técnica que domino, y escribir relatos cortos.

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