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Pedro Sánchez y su descarado e interminable ego

Haciéndome eco de la petición, de un buen compañero y amigo, voy a escribir sobre la prepotencia y narcisismo de nuestro impuesto y actual presidente, Pedro Sánchez. Por esa su nueva imbecilidad en forma de libro y con un título que se corresponde más con el conjunto de la sociedad española, es decir, es un título más adecuado o dirigido a los que llevamos ya seis largos meses sometidos a ese yugo de opresión, que aplica a fuerza de decretazos desde que nos gobierna, que con su persona, y a lo que a día de hoy está representa. «MANUAL DE RESISTENCIA».

 

Me he visto obligado por lealtad, fidelidad y sobre todo por ese carácter y personalidad que definen mi persona, y que hacen de esta una mente libre, no una mente, ideológicamente presa. Y porque si hay algo que verdaderamente detesto es la mentira y la manipulación. Cosas estas en las que ha basado los postulados de su ideología y esa falsa resistencia toda su vida.

Personalmente creo que Sánchez no representa más que a una izquierda analfabeta. A continuación paso a exponer lo que digo, con unos argumentos que creo vienen muy al caso en relación a lo que ocurre en Venezuela.

Sánchez, en una reunión a finales de enero, que fue un aquelarre de la internacional socialista, dijo refiriéndose a Maduro: » Quien reprime las ansias de libertad y de democracia de un pueblo, con cárceles y a tiros, no es un socialista, es un tirano».

No sé vuestra opinión, pero para mí esta aseveración le retrata como lo que realmente es, un simple analfabeto de izquierdas.

Porque efectivamente, el socialismo y el comunismo desde 1917, es eso mismo de lo que él acusa a Maduro y su ideología, es decir, es una represión a tiros, con terror, con cadenas, y con cárceles del pueblo.

Esto es la pura realidad, esto es lo que han sido el socialismo y el comunismo desde 1917 hasta hoy. Allí donde han metido sus pezuñas, es decir, allí donde han aplicado sus nocivas y obsoletas ideologías.

No hay un sólo país en el mundo, que haya padecido estas, sus políticas, y haya disfrutado de libertad, prosperidad y de un régimen mínimamente aceptable. Más bien, todo lo contrario.

El legado que han dejado no es más que una herencia de inseguridad en todos los ámbitos, de miedo, de terror, de sangre y de hambre, que es lo que a día de hoy sucede en Venezuela.

No nos engañemos y seamos realistas, con el socialismo y el comunismo, siempre ha sido así. Por mucho que Pedro Sánchez, este mero analfabeto, diga lo contrario.

Aplica esa táctica que los impresentables como este ponen en práctica, siempre que tiene ocasión, y es esa de «revolcarse en el estiércol ajeno, para así poder disimular su propia fetidez». O desviar su fétido hedor hacia otro lado, es decir, hacia sus oponentes o adversarios.

Por eso no es de extrañar que en esa reunión, ese aquelarre, de esa internacional del robo y el crimen, que es sin duda, la internacional socialista, haya hecho gala de su incontestable ignorancia y su analfabetismo político, con semejante aseveración.

Creo que queda un poquito más clara la verdadera cara de este mero analfabeto de izquierdas, seguramente, ese último logro suyo, esta última imbecilidad supuestamente intelectual, será otro mero o simple plagio, como lo fue su tesis, la cual ha quedado relegada u olvidada en el baúl de los recuerdos.

Sé que habrá gente que disienta de esta mi opinión personal, sobre nuestro actual presidente y su elevada e inmerecida remuneración por un cargo que le queda grande, y para el que es del todo un incapaz, del que se apropió, como cualquier delincuente se apropia o apodera de lo ajeno. Pero también tengo claro que habrá una gran parte de esta nuestra sociedad en la que incluyo a este amigo, al verdadero artífice e inspirador de este escrito, plasmado por un servidor, para los que sin duda me habré quedado corto, por lo que pido mil disculpas.

Reiterarme en aseverar que esta opinión personal, guste más o guste menos, es tan válida como cualquier otra, postulada y fundada en la mayor de las objetividades y en el respeto mutuo. Un respeto siempre expuesto a cualquier crítica constructiva y fundada en los principios o postulados en los que se ha creado esta. Siempre amparada por el derecho de libertad de expresión, que si no lo cambia el personaje definido arriba, mediante decretazo, nos corresponde a todas las personas. Por eso, por DERECHO.

Santos Trinidad

Cristiano católico, creyente no practicante. De derecha, amante de la libertad, basada en una igualdad sustentada en la justicia.

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