Sobre el Papa Francisco y sus supuestos devaneos con el comunismo.

No soy demasiado religiosa, ni tampoco me gusta demasiado la involución que ha tenido la iglesia con este Papa, argentino de nacimiento, y comunista por convicción.

Mi relación con la iglesia desde tiempos inmemoriales no ha sido demasiado buena, de pequeña con siete años al confesarme unos pecados que no llegaban a ser ni tan siquiera veniales, el maldito cura me puso de penitencia rezar un rosario, casi me da un parraque en aquella lúgubre y tenebrosa iglesia, gracias a un alma caritativa que me vio llorando desconsolada y se brindó a ayudarme con aquel tremendo rollazo del rosario, no me condené al fuego eterno.

Años más tarde me casé con un descerebrado, maltratador psicológico, que el día que su maltrato  acabó convirtiéndose en físico, desperté del letargo y le amenacé con un cuchillo jamonero si volvía a tocarme. Ese bendito día desapareció de mi vida para siempre.

Como nada quería que me uniera a semejante sujeto, quise anular mi matrimonio por la iglesia pero el clero es pesetero, y me pidió una fortuna. Mme negué en redondo y me conformé con el divorcio civil, que al fin y al cabo es el que vale y el dinero se quedó en mi bolsillo.

La iglesia, al casarme con otro hombre decidió declararme anatema y excomulgarme, así que donde no me quieren, no quiero.

Mi fe es de quita y pon; cuando voy a la iglesia por algún funeral, si el cura es bueno llega a conmoverme y me entra de repente una sensación de tranquilidad y un consuelo que hasta me convence de que el muerto estará mejor, en el reino de los cielos. 

Mi abuela materna sentía verdadera adoración por Juan XXlll. Ella me hizo creer en los papas buenos, aquel hombre llevaba la bondad escrita en la cara. Luego vinieron más Papas que no me decían mucho o más bien nada, hasta uno que duró apenas un suspiro y ya se empezó a especular, si las causas de su muerte fueron naturales, o no tan naturales.

Luego llegó el Papa Ratzinger, este hombre me gustaba a rabiar con su buen hacer y sus famosas encíclicas, casi podría haber vuelto al redil y aunque no soy católica, apostólica y románica, si podría acercarme algo a la iglesia y pensar que hay buena gente como Benedicto XVl. 

Toda relación con las altas jerarquías eclesiásticas y una servidora se han disipado por completo, con la aparición de este Papa comunista, metomentodo, y nada caritativo. 

Zapatero a tus zapatos, la figura del Santo Padre tal y como yo la entiendo, debe ser conciliadora y no entrar en politicas apoyando a separatistas y a comunistas. 

Como me gusta leer, observar, escuchar, y preocuparme por la actualidad, en algunos círculos se insiste en que lo de Benedicto XVl, fue una obligada dimisión, y al Papa argentino y comunista lo colocó una mano negra que todo lo acapara y en todos los conflictos se escucha su nombre, un tal Soros.

Pero como decía un famoso mago, no crean todo lo que leen, igual este último párrafo es producto de mi imaginación.

Mª José Gómez Busó

Jubilada, apasionada del patchwork, lenguaraz y rematadamente sincera.

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