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Pablo Iglesias o el colmo de la desfachatez 

Este político de tres al cuarto salido de una sentada, ¿pretende darle lecciones de moral a nuestro rey? 

Este comunista declarado, revolucionario convencido, rencoroso adiestrado, republicano de pro, antimonárquico por excelencia, embustero de raza, titiritero y cuantos mas apelativos se le quieran adjudicar, puede llegar con su desfachatez a límites insospechados.

Su última y brillante aparición en los medios de comunicación, ha sido para permitirse la licencia de aconsejar al rey que debe interceder para que el presidente por accidente, el viajero incansable del Falcon y del helicóptero, reportaje incluido poniendo su lado más fotogénico, el ilustradísimo señor Sánchez y él formen gobierno.

La ambición de este hombre no tiene límites, y su cara dura tampoco. Alguien que quiere abolir la monarquía, que reniega de sus símbolos, que apoya a quien quema fotografías de nuestro monarca, que detesta y elimina de todas las instituciones donde gobierna su partido cualquier cosa que huela a Felipe Vl.

Este político de tres al cuarto salido de una sentada, ¿pretende darle lecciones de moral a nuestro rey? 

En nuestra querida España, por desgracia, ya nos estamos acostumbrando a ver cosas que parecen sacadas de una novela de ciencia ficción, por absurdas e irreales. 

La realidad de toda esta tremenda historia es la siguiente. Un comunista de tres al cuarto que en un momento determinado y determinante de la política española subió como la espuma, creó un partido  político y como buen encantador de serpientes arengó a las masas, incautas e inexpertas, llegó y convenció.

Aquello se salió de madre y su partido empezó a formar parte importante del panorama político español, no había acto, que como en todas las salsas, Podemos no fuera su perejil. Pero como todo lo que sube tan rápido, tiene tendencia a darse un batacazo estrepitoso, pues eso le ha ocurrido al partido ahora bautizado Unidas Podemos, y a su líder Pablo Iglesias. 

Donde dijo digo ha dicho Diego, de declarar a los cuatro vientos que incluso en el caso de llegar a tener que ocupar la Moncloa, no saldría de su Vallecas querido, pasó a comprarse un chaletazo (muy hortera por cierto) en Galapagar, de ahí su recién apelativo de marqués de Galapagar. De renegar de la Guardia Civil, a exigir vigilancia de esta para proteger su intimidad. 

Todo esto unido a sus «supuestas colaboraciones» con Maduro e Irán, previo cobro de comisiones, han contribuido a la causa del declive del hasta hace nada ídolo de masas. 

Y como dice el dicho todo aquel que prueba repite, y este comunista ha probado las mieles del éxito y del dinero, se ha aburguesado y le ha gustado su nueva forma de vida, ha salido de Vallecas y se encuentra muy agustito en Galapagar, y como ve peligrar su nueva vida, si hay que hablar con el rey se habla, y si hay que vestirse de gala como hizo para ir a los Goya se viste, todo menos perder lo que ha conseguido. 

Porque esta es la forma de vida que más les gusta a los comunistas, vivir a cuerpo de Rey.

Mª José Gómez Busó

Jubilada de 62 años, sin pelos en la lengua. Demasiado sincera, escribo por afición y soy autodidacta. Mi frase favorita es: "Ladran, luego cabalgamos".

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