Objetivo, cambiar el régimen

La España contemporánea está inmersa en un letargo que no tiene fecha de caducidad. Un letargo que no entiende de estaciones meteorológicas, convirtiendo los días, las semanas, los meses, los años, en un continuo, aciago y oscuro invierno, en el cual esta sociedad de simples durmientes, no ve salida a esta larga y cruel agonía, debida a esa serie de pesadillas dignas de completar la antología imprescindible en cualquier festival de cine de terror, como por ejemplo, el de Sitges. Privilegio este que debemos en su totalidad al gobierno socialcomunista, vulgares funcionarios de prisiones o carceleros, cumpliendo rigurosamente y en exceso su misión o trabajo, en ese GULAG en el que han convertido a España.

Desde que asumieron el control del gobierno de España, de forma fraudulenta, arcana y llena de ambigüedades, sus nocivas políticas de regeneración, regresionista, revanchista y guerracivilista. Cuanto menos, de una inmensa arbitrariedad, hace su aparición una mano negra en forma de anatema que les persigue. Puede ser casualidad, pero sus políticas ideológicas, como la memoria histórica o democrática, de género, políticas sociales, legislativas, culturales, educativas, de sanidad… se les han vuelto en contra, debido como digo a esa oscura mano que ha hecho su reaparición en forma de pandemia, originando una crisis viral y económica sin precedentes hasta la fecha. Con una rápida propagación, a causa de esa mecha roja, como medio, cauce o forma de expansión, que supuso el aquelarre ideológico, liderado por auténticas brujas, el pasado 8-M.

Muy lejos de admitir sus reiterados y continuos errores, sacan su lado más visceral y ególatra, quitándose de encima sus obligaciones y responsabilidades, endosándoselas como es banal y habitual, a Franco y Cía. Un gobierno, cuyas políticas bolivarianas se financian desquiciando la riqueza de los países que gobiernan e intentando que sus errores, sean pagados por otros. Típico de lo que se conoce, como parasitaje y dependencia del prójimo como medio de manutención. Véase como ejemplo el gobierno venezolano de Chávez, mediante el golpe de talonario a un ejército corrompido y el clientelismo más rastrero, hacia una sociedad sumisa, crédula e ingenua, consiguió sus objetivos, los de hegemonizarse en el poder, hasta afortunadamente su muerte, aunque su nocivo legado pervive en la figura de Maduro. Esta forma de régimen, del todo antidemocrático, le costó al pueblo venezolano la pérdida de su gallina de los huevos de oro «DVSA, Petróleos de Venezuela, S.A.

En España no tenemos petróleo, es más, como he citado arriba, estamos sumidos, inmersos en la mayor crisis económica, conocida, por lo que, este par de pillos, líderes de un gobierno delictivo, que parece más bien una turba de trileros que de juiciosos y responsables guías o pastores, idean una táctica delictiva, intentando que la UE, sea nuestra PDVSA particular. Cambiando estas siglas o acrónimos, meten a la sociedad española en un juego delictivo, un juego ilegal, con el que tratar de engañar, en nuestro nombre, al resto de Europa, para que estos últimos financien sus fracasos personales, amparándose como digo, en la credibilidad y la buena fe de toda una sociedad, muy cansada, de sufrir humillaciones e ignominias, cada día, desde hace ya largos años.

 

Espero y deseo, por un sentimiento de sincera decencia y orgullo patriótico, que la UE no caiga en esta trampa de banales y vulgares delincuentes y corten de raíz las ínfulas ególatras y corruptas, de este par de sinvergüenzas, que no dudarán, en abandonar ese barco llamado España, en cuanto vean peligrar sus hoy, azules traseros. Y en declarar un estado de morosidad crónica frente a Bruselas, justificando con un falso victimismo, su segura intención del impago de la deuda. Todo ello, amparado como digo, con el aval que hipoteca la credibilidad y decencia de un país, castigado en demasía. Gentuza, que pide para sus propias personas y afines o acólitos, una oportunidad, paciencia, tolerancia y sobre todo, un respeto que desconocen. Qué verdad es que las personas aspiramos y anhelamos, todo de lo que carecemos o poseemos de forma puntual y escasa.

Este nocivo gobierno, el socialcomunista, y todos sus acólitos y afines socios, deben y tienen que desaparecer, hay que borrar todo vestigio de esta lacra, este cáncer, que nos persigue en forma de pecado original, cuyos ropajes, de una arcaica y falsa leyenda negra, crean un sentimiento de culpabilidad en nuestras, de por si maltratadas y castigadas conciencias. Pues de lo contrario, nuestra identidad, cultura y soberanía, serán solamente, un efímero y nostálgico recuerdo. Su mala gestión de la pandemia nos ha traído una total carencia de salud, seguridad… y en contra, nos ha dejado un mayor índice de desempleo y como lógica consecuencia, un sinfín de daños colaterales, como son el hambre, con sus ya famosas y largas colas, la esclavitud y la falta de libertad, entre muchos otros. Es decir, nos han quitado muchos de esos derechos, que se jactan de haber conseguido, con la aplicación de sus políticas, «sociales». Más bien, asociales. Hagamos caso de lo que vemos y vivimos cada día y no permitamos, que sigan con su maniquea y proselitista propaganda, que por otro lado está llena de falsedades, contra nuestra sana autonomía de conciencia y buen corazón.

Recordar, sin intención de valorar por lo bajo, como dirían estos vulgares delincuentes, dejando a un lado el gobierno Venezolano, Boliviano, Cubano…  Los sucesivos y nocivos gobiernos griegos, que como todos sabemos, han acabado destrozando el país. Desgobiernos que, sin la ayuda de la UE a los mismos, para realizar sus tropelías y sentimientos o caprichos ideológicos y personales, los daños hubieran o hubiesen sido menores. Reconozco que la recepción de fondos o ayuda de los vecinos, siempre es una cosa buena, lo malo es su uso. Personalmente soy escéptico respecto a lo último. Debido a lo demostrado por la empírica, a través de los tiempos y hasta día de hoy. En mi humilde opinión y también, porqué no, inmensa ignorancia, creo que el Socialcomunismo actual, el sanchismo, en España, es muy símil, diría, exactamente de una analogía gemela, al peronismo en Argentina, el cual estuvo asentado en el poder durante décadas, mediante una estructura clientelar, creada «ad hoc», es decir, para ello, y lógicamente, su igualdad se caracterizó por igualar en la miseria a su sociedad, empobreciéndola poco a poco, alargando de forma innecesaria y cruel una agonía sólo sufrida por su sociedad, del todo inmerecida y absolutamente injusta.

El verdadero y grave problema es la concesión efectiva de esos fondos de rescate, por parte de Bruselas hacia el gobierno español, sin una vigilancia y un control, por otra parte muy necesario en su aplicación o uso, en lo concerniente a los primeros. Pues reconozcámoslo, es casi seguro que ese dinero, no se utilizará para lo que se ha destinado realmente, salir de la crisis, en la que estamos sumidos, debido a la pandemia creada, por el Covid-19, sino, para destrozar el país, volviendo a destruir las instituciones y la legalidad democrática, cuyo único y verdadero objetivo es un cambio de régimen del mismo.

 

 

Santos Trinidad

Cristiano católico, creyente no practicante. De derecha, amante de la libertad, basada en una igualdad sustentada en la justicia.

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