No es nostalgia, es sentido común

Como en otro tiempo dirían Germán Coppini y Teo Cardalda, fundadores del mítico grupo gallego Golpes Bajos, son malos tiempos para la lírica de la izquierda progre y el marxismo en general.

El día después es cuando realmente se puede sacar una conclusión fidedigna de las distintas versiones en los análisis de las fuerzas o partidos políticos, según los resultados obtenidos la víspera; el día en que la sociedad española valora con diversos y diferentes criterios, los diferentes programas electorales, que serán la hoja de ruta o su forma de vida para los próximos 4 años.

Como cito al principio de mi escrito, la izquierda marxista, la progre, a pesar de haber utilizado su táctica más común y rastrera para demonizar a su disidencia ideológica, no ha tenido el éxito suficiente con el que poder rentabilizar el superfluo e innecesario coste creado, financiado a costa de la sociedad o el pueblo al que dicen defender y representar a través de sus políticas sociales.

Otra muestra de lo que realmente es el marxismo, en cada una de sus muchas y diversas manifestaciones, socialistas, comunistas, independentistas, etc., cuyo único objetivo es aumentar las ya de por sí infladas cuentas corrientes de sus líderes o Mesías, los cuales se llenan la boca hablando de redistribuir la riqueza, es decir, de socializar la riqueza, cuando en realidad su igualdad o socialización es en la miseria, pobreza, hambre…

Hoy día postelectoral, las descalificaciones al gran triunfador que ha sido el sentido común, son una lluvia intensa de descalificativos y falsedades hacia el mismo. Como por ejemplo, “que estos resultados han sido fruto de los nostálgicos del franquismo». Nada más lejos de la realidad, pues en 1931, 1934 y 1936, no había franquistas; es decir, el franquismo no existía como tal, y media España se levantó contra la tiranía de aquel ilegítimo y déspota gobierno del frente popular. En mi opinión muy, muy parecido a nuestro actual gobierno en funciones.

Otra de las versiones es que ha sido una mala moda, en mi opinión otro gran error, modas son las políticas correctas y buenistas, las demagogas y populistas, es decir, las de ese cáncer que forman el dúo de moda, el dúo pica piedra en versión moderna, “Pedro y Pablo», cosa del todo empírica, pues ha sido esta última la que a través del tiempo nos lo demuestra de una forma más clara en cada ocasión.

El votante potencial de Vox está demonizado por el resto de la sociedad desde el momento en que expresa en voz alta su ideología u opinión. ¿No creéis qué sería del todo absurdo cambiar el voto, ante una corrección política que ni perdona ni olvida y es partidaria de la revisión regresionista y revanchista?

El auge de VOX,  creo se debe, a un auge del sentido común, de un brote de valentía sin precedentes, en un sector o parte de la sociedad española que como antaño, no se resigna a ser esclava o presa ideológica de una corrección política que sólo beneficia a sus ideólogos, sumiendo al resto de la sociedad en la más inmensa y descarada desigualdad, injusticia y carencia de libertades.

Recordar que la extrema derecha no existe, es un neologismo acuñado por las izquierdas en 1945 tras la caída del eje, del Tercer Reich, cuando la izquierda acuñó este neologismo en forma de descalificativo contra su disidencia ideológica, con el único fin u objetivo de que aquellas generaciones, las de 1945 y las futuras, olvidarán sus verdaderos orígenes ideológicos o pecado original.

Así como el movimiento que supuso el fascismo nace da las izquierdas, es un movimiento reaccionario, pues no entiendo tener que explicar que toda acción lleva adjunta una reacción. Nace como una reacción, valga la redundancia, al fascismo revolucionario, más comúnmente conocido como comunismo. Recordar que el fascismo italiano nace del partido socialista italiano de mano de Mussolini, y el fascismo alemán, el de Hitler, ese nocivo y genocida nazismo, el nacionalsocialismo alemán, nace de una escisión del partido espartaquista alemán, considerado todavía, a día de hoy, de extrema  izquierda.

Esta simple y fidedigna explicación, no es con ánimo de caer en Perogrullo, pues creo que incluso la izquierda marxista conoce muy bien sus orígenes. Por lo tanto, no era necesario hacer una argumentacion aclaratoria, sino a forma de recordatorio. Y asevero con rotundidad que la extrema derecha e incluso la derecha como movimiento político no existe, es una creación o acuñe de la izquierda más rancia, extremista y radical como descalificativo o insulto hacia su disidencia ideológica.  A la derecha, le da su esencia o razón de ser la izquierda, como es tu hijo el que te faculta o te hace padre.

Para terminar expresaré mi conclusión personal sobre estos resultados, ni son nostalgia, ni son moda, son simplemente fruto del sentido común, de una cada vez mayor parte o sector de la sociedad española que está rechazando esas nocivas, totalitarias y sobre todo, corrección en las mismas, las cuales sólo benefician a sus inventores y no a la clase humilde, a la clase decente, honrada y trabajadora, es decir a la gente como tú y como yo.

Santos Trinidad

Cristiano católico, creyente no practicante. De derecha, amante de la libertad, basada en una igualdad sustentada en la justicia.

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