Memoria Histórica y Democrática. Una aproximación (des)apasionada

Sorprende que un Gobierno español del siglo XXI gaste su esfuerzo (con el dinero de todos) en pelear contra un fracaso histórico de hace más de ocho décadas, como fue la II República.

La perplejidad es mayor porque sabemos que el actual sistema político es una consecuencia legal directa del franquismo, llevada a cabo mediante la Ley de Reforma Política de 1.976 y la Constitución de 1.978, aprobadas ambas en dos referendos. Como el hijo que reniega de la herencia del padre con el que no se llevaba bien.

Y la culpa de lo que pasó… desde nuestra perspectiva, no fue de nadie, y fue de todos. Los historiadores nos han explicado que las circunstancias sociales de los españoles de entonces (pobreza, falta de cultura, sectarismo, odios, etc.) contribuyeron a que finalmente triunfasen las soluciones políticas menos amables, menos integradoras, menos de futuro. Hay momentos en la vida de los pueblos en los que en ocasiones se eligen caminos erróneos. La Historia Universal está llena de ejemplos similares.

Con independencia de la posición que adopte cada uno de nosotros sobre la Historia española de los años 30 del siglo XX y sus consecuencias, si queremos que España supere la crisis en la que está inmersa deberíamos emplear todas nuestras energías en proponer un futuro mejor para todos.

Aprender de nuestros errores; proponer sueños, en vez de recrear pesadillas; defender la unión de los españoles en vez de ahondar en divisiones antiguas; entender la Patria como «un  sugestivo proyecto de vida en común», como dijo Ortega; luchar por la libertad y la igualdad para todos, como punto de partida hacia la España del porvenir. Un reto ilusionante que los actuales aprendices de brujo y los ideológicamente acomplejados no ven ni comprenden.

Tenemos que impedir que los defensores de lo oscuro enturbien una vez más nuestra vida, y a la vez devolver a España la luz y el esplendor que nos guíe en el mundo actual. Un mundo imperfecto, pero no hay otro. Si la Historia Universal nos muestra caminos erróneos que no debemos volver a transitar, también la Historia de España es un catálogo de éxitos, y un caudal inagotable de experiencias de todo tipo de las que aprender.

Valores, Patria, Justicia, Libertad, son las ideas fuerza que nos guían hacia el futuro que queremos. Un Proyecto para la España del siglo XXI está esperando lo mejor de nosotros como personas y como pueblo, para configurarlo y llevarlo a cabo. Proyecto que debe incluir, en lenguaje arquitectónico o ingenieril, hasta los Planos de construcción. Es urgente.

Julio García de Durango

Estudioso desde siempre de temas ambientales, políticos y económicos; dedicado a renovar nuestro ideario, con la intención de crear un proyecto sugestivo para la España del siglo XXI. Ingeniero Civil. Experto en Planificación y Cost Control. La batalla cultural y de las ideas es permanente, y en ella debemos concentrarnos.

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