Los tres pecados graves de Casado contra el PP

Pablo Casado ha cometido tres graves pecados contra el propio PP durante el conflicto que ha ocasionado con Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid.

El primero es haber utilizado datos privados cuya única fuente posible parece haber sido el modelo 347 que las empresas y los autónomos tienen que presentar ante la Agencia Tributaria (AEAT).  La utilización de los datos que aparecen en ese formato, más allá de la institución encargada de supervisarlo, sólo puede hacerse con permiso judicial.

Casado no ha señalado aún cómo los ha obtenido y sin embargo los ha hecho públicos, lo cual es punible. En efecto, el Código Penal con el propósito de preservar el derecho a la intimidad y a la propia imagen, califica en su artículo 197 como conducta punible “a quien utilice …, en perjuicio de tercero, datos reservados de carácter personal o familiar … que se hallen registrados en ficheros o soportes informáticos, electrónicos o telemáticos, o en cualquier otro tipo de archivo o registro público o privado” lo que “ será castigado con las penas de prisión de uno a cuatro años y multa de doce a veinticuatro meses” Asimismo el artículo 201 deja en manos de la persona agraviada el derecho a denunciarlos para que se proceda contra esos delitos, lo que hace que tanto Casado como Garcia Egea puedan ser objeto de un proceso penal. Por tanto, el primer e incuestionable pecado del presidente Casado es haber incurrido en una conducta presumiblemente delictiva por el uso de datos privados de terceros, lo cual es deshonroso para su partido.

El segundo grave pecado de Casado es también incuestionable: ha hecho un análisis y un uso de esos datos que le ha llevado a conclusiones equivocadas, que no ha contrastado y que debería haber resuelto internamente. Como consecuencia ha creado un profundo conflicto interno que ha trascendido y que ha dejado la imagen del PP por los suelos. ¿Cómo se puede tratar así a los militantes y dirigentes del partido? ¿Cómo se puede ser tan frívolo en el análisis de una información tan sensible? ¿Merece el partido tener al frente a personas con tan escasa capacidad analítica y de gestión?

El tercer grave pecado de Casado es prolongar la agonía del PP, aferrándose al cargo hasta que, presumiblemente dentro de un mes, el 2 de abril, se convoque el congreso extraordinario del partido. Sería muy sorprendente que, ante la rotundidad de los hechos, la Junta Directiva Nacional que se reunirá este próximo lunes 28 de febrero, avalara las actuaciones del presidente Casado. Cabe que, en la reunión, Casado reconozca su profundo error, dimita y deje el partido en manos de una gestora. Haría en ese caso podía haber anunciado ayer miércoles en la reunión con los barones. Pero lo peor sería que pretendiera seguir al frente del partido hasta ver qué se decide en el Congreso extraordinario. Este desgaste adicional que desde ayer está causando al PP es su tercer y grave pecado.

Enrique Miguel Sánchez Motos

Administrador Civil del Estado. Autor del libro “Historia del Comunismo. De Marx a Gorbachov, el camino rojo del Marxismo”

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