Los otros separatistas: las micronaciones españolas 

Países de fantasía o autoproclamados, formados como protesta política, o empresas privadas. Aquí repasamos esos otros intentos infructuosos de romper la unidad española. 

El separatismo de los partidos nacionalistas catalanes no es un caso único en España. Existen micronaciones que pretender dividir el Reino, aunque con muchos menos seguidores.

Las micronaciones son países autoproclamados. Si bien pueden tener banderas, himnos, autoridades y los demás elementos externos de todo país, en la práctica carecen de todo reconocimiento oficial. Por lo general son creadas como protesta política, estafa o simplemente para obtener ingresos con la venta de sellos postales y souvenirs. 

La primera micronación propiamente española fue el Reino de Riboalte, fundada en la primavera 1999, con el español y el catalán como lenguas oficiales. Organizada como una monarquía constitucional, esencialmente era solo un sitio web para la venta de sellos postales de fantasía, aunque pretendía poseer las islas de los Pescadores.

Durante el año 2003 un grupo de estudiantes del Instituto Mazarrón de Murcia crearon Timeria, un micro-reino localizado sobre ruinas de una playa local. Era una mezcla de proyecto escolar, comuna literaria y okupas urbanos. Al poco tiempo tuvieron una revolución, pasando a ser una república senatorial. Desaparecieron en el 2012, tras pugnas internas entre las versiones locales (y minúsculas) del PP y el PSOE. 

Varios años después apareció el Ducado de Océana, una especialmente excéntrica micronación que pretendía las islas de la llamada Micronesia Española, esa misma que Emilio Pastor y Santos propuso en 1949, alegando que España poseía tres islas en las Carolinas, ya que no estaban incluidas en el catálogo del tratado hispano-alemán de 1899. 

Si bien está idea fue desestimada por la cancillería en 1949 y en 2008, Océana la reflotó, aunque sin mucho éxito ya que no registran actividad alguna desde 2015. Curiosamente fueron registrados como empresa con sede en Panamá.  

Otro curioso reclamo oceánico es la llamada República de la Isla Rino (Rino Island), una micronación republicana y socialista que proclama como propias las islas fantasmas del Océano Pacífico. Pretenden también separar de España la pequeña villa de Pedro, en Montejo de Tiermes (Soria). Afortunadamente no consta que alguno de los 3 habitantes de la aldea pertenezca a la micronación separatista. 

A Dios gracias estos grupos no cuentan con un respaldo importante, si quiera mínimo, entre la población. Así que la unidad española no está todavía bajo amenaza, por lo menos por parte de las micronaciones.

Pedro Toro Garrido

Redacción

Digital independiente de derechas

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