Libertarios, masones y NOM

El Nuevo Orden Mundial se constituye como la principal amenaza para el cristianismo. ¿Sabes en qué consiste y su relación con libertarios y masones? La Iglesia es el muro contra sus iniciativas…pero el Mal anda suelto para confundirnos.

La situación de lucha cultural en la que estamos inmersos está adquiriendo tintes apocalípticos, lo que no quita para que más del 95% de los implicados sigan flotando en la tibia candidez que genera el desconocimiento de los hechos, cuando no la cómoda indolencia.

Basta conocer los conceptos básicos del Nuevo Orden Mundial y su vinculación con la ideología libertaria que dio paso a la masonería, para que nos invada una inquietante sensación de malestar ante lo que está por venir.

El hombre por el hombre

Existe un hilo conductor común entre la ideología libertaria (liberales sociales), la masonería y el Nuevo Orden Mundial (NOM):  el destierro de Dios y su sustitución por el afán humano de serlo. Poner al hombre en el centro liberó la soberbia que da origen de toda esta involución del pensamiento humano.

Así, los tres conceptos (libertarios, masonería y NOM) son el mismo perro con distinto collar. Lo que empezó en la Ilustración como un proceso emancipador del hombre respecto de Dios, y se fue forjando con la masonería moderna hacia un desapego luciferino respecto del Creador, lo quiere culminar el NOM con la destrucción total de la Iglesia como símbolo de la necesidad de Trascendencia del ser humano. Sepultada esta necesidad, quedaría el hombre como un ente moldeable según el capricho de esta oscura organización.

De la masonería al Nuevo Orden Mundial

Masonería: Consiste en la exaltación del ser humano. Sostienen que el desarrollo máximo del hombre como hombre lo divinizará, no necesitando a Dios para nada. Busca la perfección a través de la exaltación de la virtud humana. Como los libertarios, ponen al hombre en el centro y relegan a Dios a un plano secundario.

Hay que dejar muy claro que no es posible ser masón (ni en los grados más bajos) y católico. La Iglesia lleva siglos condenando la masonería, y ahora el peligro se acrecienta al ir mutando los principios masónicos hacia otras “denominaciones” que hacen que se inoculen en la sociedad sin que esta lo advierta. El oscurantismo se funde con el sesgo luciferino de esta difusa orden.

Estos principios se gestaron en el fértil terreno del Gnosticismo (como no puedo tener Fe busco la Iluminación por otros caminos como el Ocultismo), la Cábala Judía (que busca una religión sin tantas normas dando pie al Relativismo) o el Luteranismo (rompió la Cristiandad sepultando los Dogmas para hacer una religión a la carta, gestándose el Buenismo).

Un claro ejemplo de que la masonería sigue viva, mimetizándose ahora con el Nuevo Orden Mundial, lo hemos tenido recientemente. Los masones castigan a sus enemigos profanando sus sepulturas y lo han vuelto a hacer en lo que se ha constituido como una venganza histórica contra uno de los mayores opositores a sus ansias de expansión a finales del siglo XX, ¿hace falta que especifique?

Nuevo Orden Mundial (NOM): Tras la Segunda Guerra Mundial la masonería fue camuflando sus objetivos bajo otras tendencias que perseguían sus mismos fines. Así el Globalismo, el Ecologismo, el Fondo Monetario Internacional, la ONU, el Banco Mundial…se relacionan por distintos motivos con este Nuevo Orden.

Su objetivo último es la constitución de un gobierno MUNDIAL que controle TODO, desde lo material hasta lo espiritual. Erigirse en dueños y señores de la humanidad,

Para ello buscan sin descanso el triunfo de la globalización y el desarraigo de los valores tradicionales. Pretenden acabar con el Soberanismo (que desaparezcan fronteras y se entierren las tradiciones y sellos de identidad de cada nación para sustituirlas por inmigración multicultural), con la Cristiandad (ya que la Iglesia promueve la familia tradicional como célula fundamental de la sociedad) y la Historia (borrar todo lo anterior o reescribirlo, por eso se dan los movimientos de destrucción de estatuas y perversión de relatos históricos).

La búsqueda de una religión universal que sustituya a las existentes -que disminuya sus ritos y exigencias- es una de sus principales objetivos, ya que persigue personas desarraigadas sobre las que poder gobernar. Una religión sin Dios que le permita erigirse como tal, una pretensión marcadamente libertaria y masona.

Persiguen un estado amoral, nihilista, dominado por el relativismo y en el que el buenismo legitime todo tipo de perversiones y aberraciones. Buscan un individualismo absoluto (libertario) que devenga en corrientes feministas y abortistas para destruir la familia tradicional. “Todo es bueno si no hace daño a otros”, dicen. El problema es que la consideración de daño vendrá dada por la corrección política, diseñada en todo momento por ellos.

Para todo esto se sirven, como combatientes de primera línea, de los medios de comunicación. Estos, junto con la indolencia de la mayor parte de la población mundial, posibilitará la redefinición del hombre y su desaparición tal y como hoy lo entendemos.

La Iglesia como muro de contención ¿agrietado?

La Iglesia es la plataforma desde la que debemos plantar cara los cristianos.

Pero la situación de la misma en estos momentos es delicada. Tanto, que es ahora más que nunca cuando necesitamos una unión sin fisuras… cuestión difícil cuando entran en juego las vanidades humanas, las conspiraciones de poder o los intereses político-ideológicos que exceden a la religión misma.

La existencia de dos Papas (Benedicto, el Papa conservador y Francisco, el Papa progresista) lejos de suponer un refuerzo para la Iglesia Militante, está suponiendo un punto de división.

El Grupo de San Galo no hizo sino añadir leña a la hoguera de quienes quieren ver la división acrecentarse en el seno de la Iglesia. Este Grupo, autodenominado “Mafia de San Galo”, se jactó en su momento de haber sido responsable de la elección de Francisco, el Papa reformista, para transformar la Iglesia y adaptarla, en su caso, a las modernas tendencias de laxa normativa y débil compromiso. ¿En qué lugar deja al Espíritu Santo este tipo de afirmaciones?

Es cierto que hay dos personalidades distintas en la Iglesia y no debemos pecar de inocentes. Dios dio libertad al demonio (Revelación) para que actuara en la humanidad, un tiempo, sin cortapisas, y el demonio está desatado actuando donde menos nos imaginamos, pero donde más daño puede hacer. Por eso la misión del católico es huir de este tipo de diatribas y dejarse guiar mansamente por el Paráclito, en la certeza de que todos los conspiradores son marionetas de Dios.

Y sobre todo, como dijo el Padre José G.Santendreu L.C. en  nuestra última reunión, lo más importante es transmitir a las generaciones venideras un mensaje de ESPERANZA.

Antón de la Puerta Domecq

Burke dijo que “el mayor error lo comete quien no hace nada porque sólo podría hacer un poco”. Por eso mi afición a escribir me ha llevado a intentar aportar mi granito de arena en la lucha contra la progresía y el marxismo cultural. Me limito a simplificar temas complejos para intentar hacerlos accesibles al mayor número de personas posible, sin más pretensiones. Ojalá consiga hacer reflexionar a uno solo de mis lectores. España y los españoles merecen que le quiten la venda de los ojos…volvamos a los Valores!!

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Las siguientes reglas del RGPD deben leerse y aceptarse:
Este formulario recopila tu nombre, correo electrónico y el contenido para que podamos realizar un seguimiento de los comentarios dejados en la web. Para más información revisa nuestra política de privacidad, donde encontrarás más información sobre dónde, cómo y por qué almacenamos tus datos.

Botón volver arriba