La táctica

Desde la toma de posesión del poder en el Gobierno de España por el marxismo y nuevo gobierno, mero calco o fotocopia del frente popular de 1936, el cual accedió al poder de igual modo, es decir, de una forma fraudulenta -aunque hay que reconocer que aparente y supuestamente menos violenta-, la sociedad española contemporánea está inmersa en una radical polarización sólo comparable y vivida en el referido y triste año.
Un nuevo frente popular que se define como un gobierno de progreso y la realidad nos muestra lo contrario, es decir, un Gobierno revisionista y regresionista, con un carácter y espíritu revanchista, el cual no admite disidencias a su pensamiento único.
Un gobierno de carácter revolucionario sin una revolución con que justificar el mismo. Un gobierno arbitrario que aplica de facto sus vulgares caprichos, aún a costa de propiciar el mayor de los caos o desgracias en la sociedad española, caos y desgracias que ya propició en 1936 ¿Qué puede hacer el polo o sector de la sociedad decente y honrada ante tan aciago destino? Sin duda, un gran pacto social e ideológico o un macro pacto, aunando sus fuerzas, en este caso concreto, sus votos o sufragios sobre la que en mi opinión es la única solución real, posible y sobre todo viable ante el negro futuro que se nos avecina.
Hay rumores entre los intelectuales y politólogos honrados, decentes y sobre todo plurales, de esa media España que no comulga con las totalitarias políticas del nuevo frente popular, sobre una unión de las fuerzas del centro derecha. Por eso de que la unión hace la fuerza. Para ello, adoptan una táctica arbitraria que hacen pasar por altruista, exponen al exterior un carácter buenista y apostólico, tomando como aliados a esos que hasta ahora han demonizado y repudiado dejando entrever un falso y logístico espíritu o carácter de ideología plural, admitiendo en sus huestes o legiones de lucha, a unos, para ellos, simples mercenarios ideológicos, en mi opinión cuerpos de ejército necesarios en una lucha carente de respeto, decencia, honradez y sobretodo de honor.
Esta guerra no se gana poniendo remiendos o parches a los problemas, sino erradicando de raíz y borrando todo vestigio del totalitarismo revolucionario que nos quieren imponer como forma de vida. Me explico: no se trata de un pacto de siglas, es decir, de un cambio de rostros y de partidos, sino de políticas. En mi opinión, el problema es más serio y profundo de lo que se cree. Se trata sin género de dudas, de un cambio de políticas, es decir, de ideología o lo que es lo mismo, vivir la realidad de la razón y del sentido común, dejando de lado esa realidad paralela de los sueños y utopías. Una realidad que seguramente llevará de forma inherente un cambio de rostros y de siglas.
¿Cómo se consigue?, aunando a la sociedad, a los civiles, es decir, al pueblo en una sola alternativa, en una sola sigla, que a día de hoy es la credibilidad que te da un mismo discurso, es decir, VOX. Sé que lo que digo puede parecer o ser una utopía, pero no algo platónico o imposible. Recordar que las grandes gestas se realizan en casos aparentemente imposibles, las grandes gestas, las grandes remontadas son cuestión de fe. Véase;  EEUU, BRASIL, y con menos fuerza pero no por eso menos relevante, el auge de forma más pausada y gradual en la Europa contemporánea.
Mi anhelo o deseo personal es más eso, un sueño, una utopía, pero posible, no importa que el enemigo u oponente, no crea, al contrario, eso nos beneficia, el que lo tiene que creer eres tú. La única, verdadera y real solución frente a la dictadura totalitaria que se nos avecina, sin género de duda es Vox. No cabe aquí la equidistancia, ni la aquiescencia de los parches o remiendos, pues esto es lo que conocemos como pan para hoy y hambre para mañana.
La verdadera solución pasa por la unión de la sociedad española, en una rigurosa, firme y misma respuesta en las urnas y no por la unión de fuerzas políticas, que a lo único que aspiran es a ocupar esos sillones en los despachos, ocupados a día de hoy por su disidencia ideológica o política. Personalmente creo que la táctica del PP y C’s, no es más que el interés personal, esa ya famosa y conocida lucha de despachos o partidos como reacción frente a la revolucionaria lucha de clases que nos gobierna. Personalmente creo que sería pasar de Guatemala a Guatepeor.
La única alternativa o solución a los reales problemas de España, es darle soluciones reales, no hacer políticas sociales demagógicas y populistas por ganar una hegemonía en el poder, que de ser así, se presume cuanto menos cortoplacista o efímera. No se trata de señalar a nadie, ni de buscar culpables, sino soluciones.

Santos Trinidad

Cristiano católico, creyente no practicante. De derecha, amante de la libertad, basada en una igualdad sustentada en la justicia.

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