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La Segunda República (2ª parte)

Para conocer o saber los verdaderos orígenes del título de este escrito, hay que remontarse a comienzos de 1930, cuando después de la dictadura de Miguel Primo de Rivera, se abre en España un camino, una vía real para la democratización del país.

Con unas circunstancias inmejorables, prácticamente las tiranteces políticas y sociales no existían, es decir, eran prácticamente extintas o dicho de otra forma, eran llevaderas o asumibles por la mayoría de la sociedad española.

Los anarcosindicalistas, principales desestabilizadores del país, como principales causantes del nacimiento de la dictadura de Primo de Rivera, habían sido barridos en casi su totalidad por este último. Los comunistas no levantaban cabeza y eran una fuerza en ese momento insignificante; los fascistas, o lo que hoy se podría considerar como tales, se podían contar con los dedos de las manos y el enemigo número uno de España y en lógica consecuencia de los españoles, el socialismo representado por el PSOE, había colaborado con la dictadura y contribuido a la paz social, con una excesiva versión y actitud moderada, desconocida e irreconocible posteriormente.

Es entonces cuando la monarquía inicia, procura o proyecta una transición desde la dictadura a un sistema constitucional.

Aunque parezca paradójico, la historia nos muestra que fueron los socialistas y republicanos los que intentaron entorpecer las buenas expectativas, cuanto menos halagüeñas, para una sana convivencia. Lo intentaron mediante un golpe militar, con el que pretendían romper el proceso de transición y acabar con la monarquía. Claro está, fracasaron.

Tan sólo cuatro meses más tarde consiguieron su propósito a través de unos comicios municipales, donde lo que se le preguntaba a la sociedad española era por su preferencia para ocupar las alcaldías de los municipios y ciudades de su geografía. Es decir, era una elección de alcaldes y ediles. No para instaurar un nuevo régimen o forma de gobierno para el país, ¿monarquía o república?.

Como digo, y tras un inmenso pucherazo por parte de la izquierda republicana, pues fueron unos comicios que perdieron en términos absolutos o de conjunto del país, tras unas manifestaciones espontáneas y antimonárquicas, mera y simple forma de presión sobre el monarca, consiguieron que este último optase por el exilio, creando lógicamente un vacío de poder, que inmediatamente y de forma poco o nada ortodoxa ocuparon los primeros.

De lo que se deduce que la segunda República nace el 14 de Abril de 1931 de un enorme y completo fraude o pucherazo. Los padres o creadores de esta injusticia y vulgar golpe de estado son los republicanos de izquierda. A pesar de las formas poco ortodoxas y delictivas en que se instauró la segunda República por parte de los partidos de izquierda, encontraron unas condiciones del todo favorables y boyantes y un ambiente social tranquilo, debido a la actitud sumisa y aquiescente de su adversaria, derecha.

Así es como comienza su andadura la segunda República, una etapa del nuevo régimen que debiera haber sido feliz, pero muy al contrario, la historia nos vuelve a mostrar la triste y cruda realidad. La gran crisis política y moral fue devastadora para la sociedad española, en gran parte por esa quiebra económica y los continuos choques ideológicos que la empírica nos demuestra de forma cíclica con las políticas de izquierda, cuando están en el poder.

Este gobierno republicano de izquierdas se prolongó durante un bienio, es decir, dos años, con un amplio programa de reformas, pero como era de prever el renacimiento o resurgimiento anarquista, la difusión y fomento de la propaganda más radical, por parte del PSOE a pesar de estar dentro del Gobierno y los republicanos de izquierda en su manifestación o actitud más revolucionaria, terminan desatando en la sociedad española unos sentimientos que dieron paso a una inmensa e inusitada violencia.

En ese tiempo hubo dos insurrecciones anarquistas, un pronunciamiento o golpe militar de una parte de la derecha fallido, numerosos y sangrientos incidentes de orden público, atentados, etc…

Las derechas o adversarios naturales, desmoralizados y mal organizados por entonces, cada vez que intentaban plantar cara a sus adversarios, llevaban las de perder. A pesar de ello, fueron rehaciéndose poco a poco.

Sé que sorprende y es del todo paradójico, pero es otra realidad que nos muestra la historia, prácticamente toda la violencia procedía de las propias izquierdas, y terminaron por llevar a su propio gobierno a una profunda crisis en enero de 1933.

Lógicamente en noviembre de ese mismo año, las urnas dan una mayoría a los partidos de derecha y de centro, con lo que se da una nueva situación con una inclinación a revisar todas y cada una de las tendencias del Gobierno en el bienio anterior.

Esto fue aún peor, pues la izquierda no aceptó la victoria de sus adversarios, los cuales, al verse desplazados, contribuyeron, alentaron con un aumento en la agitación a la polarización más radical, propiciando o llevando a la guerra civil a los españoles, tan sólo tres años y medio después.

Conclusión: fueron las propias izquierdas las principales y únicas responsables, así como los que propiciaron nuestra guerra civil, las cuales, por su egoísmo, megalomanía y egocentrismo, destruyeron la legalidad republicana. Una legalidad cuanto menos dudosa, pues llegó de la sumisión y aquiescencia de sus adversarios ante el fraude y pucherazo con el que nació la segunda República, transformando un nuevo régimen salido y acunado por un pacífico entusiasmo y los mejores augurios a pesar de sus formas, en una violenta y sangrienta dictadura del proletariado, por su carácter revolucionario y totalitario al más puro estilo bolchevique.

La Segunda República

Santos Trinidad

Cristiano católico, creyente no practicante. De derecha, amante de la libertad, basada en una igualdad sustentada en la justicia.

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