La mentira y la manipulación

"No nos merecemos la clase política que tenemos".

Se habla de pandemia y de que el gobierno lucha contra la pandemia, lo que no sólo es falso, sino una manipulación interesada, ya que el gobierno no tiene facultades, posibilidades y/o competencias para combatir más allá de una epidemia, en mayor o menor grado, sufrida en su territorio. La epidemia es una enfermedad que alcanza un gran número de personas en un mismo lugar y en un mismo momento, mientras que la pandemia es una enfermedad epidémica que ataca a muchos países. Por tanto, el presidente de España podrá luchar contra la epidemia y los organismos internacionales contra la pandemia, si se confunden los términos sólo se busca dar la sensación de gran líder, lo que se debería de acreditar con la gestión.

La gestión debería de acreditarse con hechos y, los únicos hechos ciertos e indiscutibles, son que tras 3 semanas, con plenos y especiales poderes, no se tienen los medios sanitarios precisos, no se han conseguido los test (que antes no había que realizar y ahora de forma generalizada), no se ha dado un avance más allá del confinamiento, que romperá los buenos datos si, llegada la “excarcelación” no se han obtenido los medios precisos, que a fecha de hoy no se han conseguido de forma efectiva y eficiente, por lo que podemos volver a la infección masiva si salimos sin las garantías precisas.

Cuando se organizan las medidas económicas, el desastre es absoluto, la descoordinación brutal, el daño sin precedentes y la falta de criterio provoca auténtico pavor, hoy se dice una cosa, mañana la contraria, no saben lo que es una empresa y los ciclos productivos, engañan a los trabajadores con unos ERTES que aplican como si fueran la panacea (ocultando que ellos querían eliminar las reformas laborales que los desarrollaron), mantienen las recaudaciones de impuestos, la presión fiscal y se limitan a mirar el panorama mientras  hablan de la aplicación de un Plan Marshall.  Se vuelve a engañar, pues dicho plan fue una iniciativa de Estados Unidos para salvar a una Europa, con lo que se denominó European Recovery Program, que servía para potenciar el capitalismo y luchar contra el comunismo en una Europa destruida tras una Guerra Mundial. En este sentido, dos cuestiones importantes: 1.- Lo que propone un gobierno social-comunista es la lucha contra el comunismo chino que se avecina tras el hundimiento del covid19. Me arriesgo a avanzar una negativa. 2.- Estados Unidos, que ahora también está perjudicado, está en condiciones de realizar un E.R.P., lo admitirían los gobierno social-comunistas.  Lo que se plantea, y no lo aclara y oculta, es un rescate europeo de la economía española que nos obligará a realizar recortes que “ríete tú” de lo que fueron los de Rajoy. Como entonces, se lo deberían aplicar a los políticos, y nuevamente se volverán a ir de rositas.

Otra cuestión que, ab initio, todos apoyamos es la de unos nuevos Pactos de la Moncloa, pero nuevamente se utiliza ocultando que, dichos pactos, lo fueron, previos a la Constitución, para evitar una quiebra del sistema económico que pudiera dar al traste con el sistema político que se estaba diseñando y sirvieron para dar cauce a la nueva Constitución, pendiente en ese momento, y de la que el acuerdo político era ya un hecho; es decir, tuvieron una doble vertiente económica de salvamento y político del nuevo cauce ya. En este momento, la vertiente económica es evidente, pero falta un acuerdo sobre el cauce político futuro. Es preciso dejar claro si es la Constitución o una nueva forma política no aclarada, resultando un problema, y no pequeño, que el gobierno esté compuesto por quienes desean la destrucción del Estado Constitucional y proponen un sistema comunista al estilo venezolano mamado por ellos, o un sistema de repúblicas disgregadas del Estado español.

En lo único que estamos de acuerdo los “perritos sin alma” es que no nos merecemos la clase política que tenemos y que queremos gente seria, que no nos mienta, solvente, honrada, capaz, con un bagaje personal acreditado tanto en el aspecto profesional como ético y moral, que acuda, temporalmente, a la política a servir y no servirse …. Luego los colores ya se verán.

Enrique de Santiago Herrero

Abogado. Máster en Ciencia Política. Diploma de estudios avanzados en Derecho Civil Patrimonial. Derecho penal de la empresa. Colaborador y articulista en diversos medios de comunicación escrita, radio y televisión.

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