ColaboracionesOpiniónSantos Trinidad

La «matanza» de Badajoz

Es una triste realidad, que una mayoría española todavía a día de hoy viva de y con la propaganda, haciendo de este, nuestro país, un lugar donde la convivencia alcanza sus más altos niveles de toxicidad ideológica.

Esta  nueva izquierda que tenemos por Ejecutivo, incapaz de dar soluciones reales a los problemas reales que tenemos los españoles, recurre a un revisionismo regresista y rastrero, para así poder camuflar o desviar esa tara, ese hándicap, que llevan en su ADN, que no es otro que una incapacidad convertida en el mayor de sus complejos, que les convierte automáticamente en unos envidiosos y egoístas compulsivos.

Manipulan la historia, reinventándola, y haciendo de esa versión, única, subjetiva, y de una ficción surrealista llevada al extremo, ley o palabra de dios, astigando de diversas y diferentes formas, claro está, todas ellas coercitivas, las disidencias al respecto. Una nueva izquierda, que pretende demostrar la maldad incomparable de la derecha, para lo que crea un ambiente enormemente revolucionario y violento que lógicamente polariza aún más, si cabe, a una sociedad que supuestamente había superado ese estado de confrontación o enfrentamiento radical, en el cual, y en lógica consecuencia, vuelve a recaer.

Con este escrito pretendo dar un poco de luz y por supuesto, desmontar el que seguramente es el mayor mito o invención creada por la izquierda, el mito o invención por excelencia, para demonizar y deslegitimar al bando nacional, o fascistas, debido a la gran repercusión que este tuvo, al dar la vuelta al mundo.

Supuestamente, «la matanza de Badajoz» ocurrió en la plaza de toros de dicha localidad, el 15 de agosto de 1936, y fue descrita por el diario Madrileño, «La Voz» por un tal Espinosa, un columnista del mismo, en mi opinión, un mero mete mierda o enredador. Bien, supuestamente cuando el general Yagüe, del bando nacional, se apoderó de Badajoz, hizo concentrar en la plaza de toros a todos los prisioneros y a quienes sin haber empuñando las armas pasaban por gente de izquierdas. Organizó una fiesta, a la cual invitó a todos los caciques y cavernícolas de la ciudad. Mandó montar algunas ametralladoras entre tan brillante concurrencia, con las que supuestamente habrían masacrado de entre 1.500 a 4.000 prisioneros.  Claro que todo esto tiene diferentes matices según versiones, alguna de las cuales asevera que mientras esto ocurría muchos de los presos eran toreados y humillados, ante los aplausos y el griterío de los espectadores.

Por pura lógica y sentido común cualquiera se daría cuenta de que esto es una gran falsedad, un gran mito. Una falsedad con un gran valor mediático, para esos columnistas de enredo y sobre todo, una publicidad y propaganda gratuita para la izquierda. Pues esta falsedad -«La matanza de Badajoz»-, había trascendido, se había propagado con carácter público, convirtiéndose en una leyenda negra para el fascismo y lo que este representaba. Fue sin duda, lo que se conoce como una mentira útil. Es decir, la inventada fiesta, como su inventado resumen, exhibió su máximo nivel en la imaginación de sus creadores sin reprimirse en añadir todos los ingredientes necesarios para agrandar más si cabe está gran falacia. Pintando una escena inexistente, como una gran orgía de sangre, ejecutada por esos grupos sociales y económicos, amenazados por las reformas republicanas, dando carácter de genocidio, a algo que nunca sucedió.

La izquierda justifica esta invención, esta falsedad, argumentando que fue una simple venganza de la derecha, por las matanzas que realmente sí perpetró la izquierda en la cárcel Modelo, y en Paracuellos del Jarama. Es más, dicen que las citadas matanzas ejecutadas por la izquierda sirvieron a la derecha para justificar su plan de exterminio y al mismo tiempo mostrar al mundo pruebas sobre el terror rojo. Pues recordemos que el terror rojo, terror izquierdista, tenía ya una sangrienta trayectoria antes de julio del 36. Y que a partir de esa fecha, fue ejercida de forma masiva, presumiendo que ganando la contienda la historia lo justificaría.

Aseverar que aquellos asesinatos revolucionarios favorecerían los intereses de las derechas, es sin duda, de una gran vileza y ruindad. Es lo mismo que oímos al PNV, esos grandes traidores, en relación con el terrorismo de ETA y el PP. Pues al repetir cientos de veces, una invención exagerada con ánimo de engañar, puede dar una situación, en la que el receptor de las mismas, crea o reconozca como real, una pura invención o propaganda.

Volviendo al tema central, y basándonos en testimonios de personas que estuvieron allí, no hubo, ni tal fiesta, ni mucho menos tal matanza. Al menos, ni el día 15 de agosto de 1936, ni tampoco al día siguiente, fechas en las que se data, la supuesta matanza. El testimonio más veraz, salió de la boca del corresponsal portugués, e izquierdista hasta la médula, Mario Neves. El cual relató, y cito textualmente: » EL día 15 de agosto tras haber oído rumores de matanzas en aquel lugar, es decir, la plaza de toros, nos dirigimos enseguida al lugar, hallamos una concentración de camiones de las milicias revolucionarias o populares, la mayoría estaban destruidos, había también un carro blindado con la inscripción » frente popular», el lugar había sido bombardeado varias veces. Sobre la arena del coso había algunos cadáveres, alguna bomba sin explotar. Fotografía está, que hace un poco peligroso una visita más pormenorizada y mucho menos la imaginaria fiesta del colectivo izquierdista. Cuanto menos resulta, muy difícil de creer. Al día siguiente movidos por los insistentes rumores regresamos al lugar, encontrando el mismo panorama».

El sentido común, hace que reflexionemos y nos hagamos una pregunta, ¿cómo es que Neves, corresponsal portugués de  izquierdas, es decir, afín, o con empatía por los revolucionarios, no vio los miles de cuerpos en el coso, ni el día 15, ni el 16 de agosto de 1936? No se puede explicar lo inexplicable, ni defender lo indefendible.

Resumiendo, con los datos y testimonios de testigos directos, además de afines a los revolucionarios, y con la lógica y un poco, sólo un poquito de objetividad y sentido común, podemos aseverar rotundamente, que esta matanza, este genocidio, inventado o creado por la izquierda, y posteriormente acuñado por esta a la derecha en forma de acusación, no es mas que una de tantas y diversas falsedades que crea la izquierda, para que las generaciones de la época y sobre todo las nuevas generaciones, las actuales, no conozcan los verdaderos orígenes ideológicos y genocidas que representan y defienden.

En mi modesta y humilde opinión, no es más que ese obsesivo objetivo de la vieja y nueva izquierda, el revolver la bilis de una sociedad, muy manipulable por su dejadez y falta o de carácter y personalidad. Es decir, gente con muy poca y ninguna cultura política y mucho menos histórica, meros presos ideológicos, fieles seguidores de lo políticamente correcto, o lo que se espera que hagan o digan.

Si eres libre, es decir, autónomo de pensamiento, puedes hacer las comprobaciones pertinentes, buscando los hechos reales y sus raíces, lógicamente la raíz fundamental, es de sobra conocida y todos sabemos donde está. Y esta es la base en la que hay que sustentar un posicionamiento lógico y objetivo. Deberíamos aprender todos del pasado, pero desgraciadamente son muchos los que todavía a día de hoy, persisten en el rencor.

Por eso es por lo que VOX es a día de hoy, de urgente y extrema necesidad, pues es la formación política que realmente marca la diferencia con las demás formaciones. Una formación que VERDADERAMENTE aboga por resolver los problemas de España y los españoles, muy al contrario de las demás, que en lugar de resolver los problemas, crean bastantes más.

PERSONALMENTE SOY DE LA OPINIÓN DE QUE VOX, REPRESENTA UNA ESPAÑA, MAS ADELANTADA Y PROGRESISTA, Y LOS DEMÁS, SIMPLEMENTE SON MÁS DE LO MISMO.

Arriba VOX y viva ESPAÑA siempre.

Santos Trinidad

Cristiano católico, creyente no practicante. De derecha, amante de la libertad, basada en una igualdad sustentada en la justicia.

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