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La izquierda ha hecho renacer el franquismo

En la actualidad, el cambio lo representan las derechas; las izquierdas se han quedado estancadas en la década de los 30 a los 40.

 

En este escrito quiero referirme a otro artículo de opinión o hipótesis personal de un periódico que, por un casual, llamó mi atención y decidí leerlo. Y en lógica consecuencia, darle contestación con una hipótesis u opinión totalmente disidente.

Quiero dejar muy claro que disiento, difiero, de casi todo, no de las definiciones, pero sí de la opinión personal, mera visión subjetiva, manipulando o tergiversando lo evidente.

Comienza dando varias definiciones del concepto, término, de la palabra conmemorar.

Conmemorar: recordar
Recordar solemnemente
Honrar la memoria
Conmemorar en el diccionario catalán: hacer solemnemente memoria, de un acontecimiento, de una persona. Que es lo que dice también el diccionario de la RAE, “Real Academia Española”.

Toda la izquierda y el independentismo quieren conmemorar a los muertos de su bando, desenterrando los del bando nacional o franquismo.

¿Cómo se conmemora? No sólo con estatuas, monumentos, nombres de calles y espacios de memoria.

La conmemoración es sin duda, polémica. Sobre todo en las sociedades donde siguen existiendo diferencias ideológicas muy vivas sobre lo que merece ser recordado y lo que no.

El caso de la tumba del Valle de los Caídos y del traslado de los restos de Franco, es sin duda, la última polémica y simbólicamente muy relevante.

La conmemoración forma parte de lo que se han venido en llamar políticas de la memoria. La misión u objeto de estas, es justamente ocuparse de calibrar qué es lo que conviene que la comunidad recuerde con admiración. Es decir, lo que debe formar parte de la memoria colectiva.

Utilizo memoria colectiva y no histórica,  porque el primer adjetivo es el utilizado en la mayoría de los países y porque la memoria y la historia son cosas, no sólo diferentes, sino en determinados aspectos antagónicos.

La memoria es vida, siempre está contenida en grupos vivientes y en consecuencia, está en evolución permanente, abierta a la dialéctica del recuerdo y la amnesia inconsciente de sus deformaciones sucesivas. Cabe apuntar, igualmente, que es imposible separar la memoria individual, personal, de la de los grupos humanos de las que formamos parte, es decir, de los otros.

Conmemorar, en el sentido que nos ocupa hoy es en mi opinión lo que un colectivo, una sociedad, decide a través de sus representantes legítimos, qué vale la pena recordar o conviene situar al margen, dejar caer en el olvido.

La conmemoración no quiere sólo generar un relato compartido, sino que al mismo tiempo define al propio colectivo, y por tanto dibuja el perímetro de su identidad, nos dice quienes somos nosotros.

Quisiera volver ahora al principio, al hacer memoria, la conmemoración hace memoria, porque su objetivo es recordar a alguien o algo del pasado.

Pero este hacer encierra una segunda acepción, vinculada a la construcción de la memoria, a la elaboración y consolidación, de un relato común aceptado que articula el colectivo.

Esta dimensión nos remite ineludiblemente al carácter performativo de la conmemoración y dado que pretende forjar dicho relato, dar forma al espejo en el que una sociedad se mira y se reconoce.

La exhumación del Valle de los Caídos. Nos resulta extraño pues, que la ministra de justicia,  Dolores Delgado, declarara que los restos del dictador, un acto, si se puede decir así, de desconmemoración, “dejar de honrar” “marcará a los españoles” .

Pero la familia de Franco, la Fundación Francisco Franco, y el Prior del Valle de los Caídos, están poniendo todo tipo de trabas. Hasta el punto que, tocará al Tribunal Supremo de tomar la decisión definitiva.

El gobierno de Pedro Sánchez, que representa democráticamente a la ciudadanía española, lleva razón al querer sacar el cadáver de Franco de un lugar concebido para glorificarlo.

Sin embargo, más allá de la familia, la Fundación y el Prior, la exhumación es muy discutida en la sociedad española. No hay unanimidad sobre la medida gubernamental. Existen los favorables, los contrarios y también los bastantes indiferentes.

La derecha que se muestra en una etapa de agresiva regresión, la rechaza de plano. Franco contrariamente a Hitler y Mussolini, ganó su guerra y se permitió el lujo de morir en la cama, casi 40 años después del golpe de Estado. Los franquistas nunca han tenido que ocultar, renegar ni avergonzarse de su pasado. Uno de los peajes de la transición española fue no condenar el franquismo: se pactó y se ha convivido con él.

La continuidad del franquismo, es un hecho que no es residual. Ostenta una influencia apreciable.

Es precisamente por este motivo, por la pervivencia de memorias y relatos antagónicos, que los intentos de establecer, mediante la conmemoración u otros elementos, una identidad democrática y compartida, son combativos y encuentran tanta oposición.

Esta, la suya, es una visión subjetiva, de un populismo demagógico descarado, personalmente no creo en las casualidades, y si se dan, la probabilidad es de una entre cien. La verdad, en los últimos tiempos, se están dando un cúmulo de catastróficas casualidades a favor de la izquierda y en contra de la derecha, que cuanto menos es muy, pero que muy sospechoso, los resultados del CIS de Tezanos, la precampaña electoral de Sánchez para dar legitimidad, a esos decretazos populistas, simple y llanamente por captar votos, la propaganda en los medios de comunicación, como por ejemplo este absurdo y surrealista artículo, que cae por su propio peso, unas veces con simple lógica y sentido común y otras veces con datos.

Una de las pocas verdades que dice, pues le recuerdo que, no sólo se miente cuando no se dice la verdad, también cuando se omiten cosas. Que son las denominadas verdades a medias.

Es la izquierda la que ha hecho renacer el franquismo, como bien dice, conmemorando los muertos de su bando y desenterrando a los del bando opuesto.

Que la conmemoración es polémica, es evidente, es polémica y compleja, muy compleja, uno de los grandes problemas de la izquierda, es que, a falta de originalidad, esfuerzo, trabajo y paciencia, pretende arreglar problemas complejos con soluciones fáciles, utilizando políticas totalitarias, y aplicar sus armas favoritas que, son el terror y la mentira, este amigos míos, es sin género de duda su caso.

La tumba del Valle de los Caídos y el traslado de los restos de Franco, más que una polémica importante y significativa, es una obsesión, por la impotencia, la frustración de un bando que fue el propiciador de la guerra civil, y que por cierto, perdió. Es una frustración, una impotencia, por no poder volver atrás en la historia, y poder cambiarla, es por eso que crean está crisálida, está especie de metamorfosis,  para que se de una nueva situación.

Como bien dice, la conmemoración forma parte de lo que se denomina políticas de la memoria, cuyo objetivo es calibrar o valorar, que es lo que conviene ser recordado y lo que no, pero partiendo de un Estado de Derecho, constitucional y democrático.

Para empezar, esta ley es del todo inconstitucional, pues como bien ha dicho, en otro de sus párrafos, fue un peaje, un pago, el de no condenar el franquismo. En nuestra vigente Constitución, no se si sabe, que es la norma de mayor rango, como nuestras normas se rigen por jerarquía, es la mayor y superior. Y no lo digo yo, lo ha dicho usted. No es para nada democrático, pues democracia significa por y para el pueblo, y que yo sepa, no ha habido un referéndum en respuesta a esa pregunta, ha sido mediante decretazo, es decir, de una forma imperante y totalitaria. Y por una oligarquia que, representa el frente popular de antaño. Y tampoco es un Estado de Derecho, pues la ocupación, con la moción de censura de Sánchez y sus socios del gobierno, se rompió la legalidad democrática.

Es válida, sí, pero es injusta, oportunista y nociva como ninguna conocida, pues no se puede hacer tanto daño a un país en tan poco tiempo, simplemente por obsesiones, egocéntricas, prepotentes y narcisistas, más propias de un niño, por su egoísmo, que de un líder o dirigente.

Dice que con este tipo de políticas, se ve reflejado en ese espejo particular, en el que se mira y se reconoce una sociedad, es decir, la imagen, el retrato, de la sociedad que las aplica, y es por eso que se está engrandeciendo a las derechas, y retratando con esa imagen, de la que tacha a los que disienten de sus ideas, de falsos liberales, más bien, una imagen conservadora, debido a su carácter guerra civilista.

Es decir, en la actualidad, el cambio lo representan las derechas, las izquierdas se han quedado estancadas en la década de los 30 a los 40. Una prueba evidente y de una elocuencia incontestable, es sin duda, la citada exhumación de Franco, y por su puesto, la ley de memoria histórica. Que realmente es una gran y real desmemoria.

Usted apela a una convivencia sana, a una real y verdadera pervivencia aceptada por toda la sociedad, donde tengan cabida toda clase de ideologías,  y eso no se consigue con estas políticas, de rivalidad, de enfrentamiento, fomentando y haciendo apología del rencor, la ira y el odio.

La oposición que, usted denuncia en su artículo, es más que legítima y justificada, lo que, sin género de duda, no tiene ni legalidad, ni justificación, es hacer lo que nos imponen, lo que esperan que hagamos, es decir, lo políticamente correcto.

La igualdad que ustedes predican es absurda y obsoleta, pues no beneficia a nadie, su igualdad se sustenta y se basa, en el número de zapato,  color de pelo, etc. Muy señor mío, la única y real igualdad es la que se sustenta en la justicia.

Es decir, primeramente, se legislan o hacen unas normas o leyes que hay que cumplir, de lo contrario se deben aplicar las medidas de castigo, destinadas al efecto.
Siento decirle que Sánchez, su PSOE y sus socios de gobierno, parece ser que, están por encima de ellas, y lógicamente su igualdad, no es tal.

Tenemos igualdad, porque amamos la justicia, y tenemos justicia, porque amamos la igualdad.

Y esto es así, no hay más, como bien dice, una cosa es la historia y otra muy diferente es la propaganda, y lo que aplica Sánchez a base de decretazos, es simplemente eso, propaganda.

Santos Trinidad

Cristiano católico, creyente no practicante. De derecha, amante de la libertad, basada en una igualdad sustentada en la justicia.

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