La forma de entender las libertades y la democracia de la izquierda

Parece ser que se ha detectado un nuevo virus, más nocivo aún si cabe, que el que nos asola a día de hoy. Un virus conocido, ya tratado con vacunas lenitivas e ineficaces. No con una auténtica vacuna o panacea real, pues este virus, cuya génesis se remonta a la década de los años 30 del pasado siglo, tiene una simple y sencilla receta, con una sola carencia, la del profesional sanitario con el suficiente carácter y coraje para aplicarlo.Esa protuberancia o prominencia, compuesta por varios núcleos o vías nerviosas, en cuyo alrededor se elevan forúnculos o inflamaciones en forma de saco, llenas de pus. Dicho de otra forma más entendible, (las nuevas checas comunistas, símiles a los CDR, catalanes o la Kale Borroka vasca), en el barrio madrileño de Moratalaz.

Estos milicianos de esa excrecencia de Podemos, se definen demócratas y dicen ir a la caza del pijo y el facha. Es decir, a por los primeros, simplemente por ir con un polo. Si llevas polo, según estos grandes pensadores, ideológicos, eres pijo.

Esta turba de agitadores, nuevos chiribís, o juventudes socialistas y comunistas bolchevizadas, cuanto menos furtivos, racistas y homófobos, lo único que buscan en sus razias y cacerías es implantar su nociva y totalitaria ideología.

Bueno, sin más preámbulo, paso a relatar una anécdota que viene muy al caso, con esta cacería a simples y meros políticos o civiles disidentes. Antaño, hubo una célebre sombrerería en Madrid que, después de la victoria, y digo bien, victoria, del ejército o bando nacional, tenía un eslogan o frase publicitaria que rezaba «Los rojos no usaban sombrero».  Haremos un pequeño matiz o aclaración a modo de recordatorio, hay que saber que en aquella época no existía el marketing tal y como está desarrollado hoy. Por lo tanto, tenemos que suponer o presumir que era una gracieta del dueño. NO, rotundamente NO, esto simplemente respondía a una realidad, en aquella época, en el Madrid rojo por llevar sombrero y corbata, o sombrero o corbata, acababas en una checa, y al día siguiente o esa misma noche, con un tiro en la nuca en una cuneta.Y esta realidad era simplemente por eso, por llevar sombrero o corbata, porque llevar estos, hoy simples complementos, sin la menor importancia a no ser la estética, eran distintivos de señor y esta realidad, esta regresión de la izquierda, se está volviendo a repetir, con hechos o acciones como esa caza del pijo por llevar polo, por parte de esa excreción podemita en el barrio de Moratalaz. Estos eran distintivos de señor y esta realidad, esta regresión de la izquierda, se está volviendo a repetir, con hechos o acciones como esa caza del pijo por llevar polo, o caza al facha, por llevar una bandera de su país.

No nos dejemos engañar, porque una cosa es la verdad histórica y otra muy diferente la propaganda, y es en esta última donde está reflejada esa visión regresiva a la que falsamente llaman «Memoria Histórica«, el bando perdedor, es decir la izquierda que por otro lado fue también el principal responsable y propiciador de la guerra civil, y lógicamente, de los nocivos daños directos y colaterales que esta trajo consigo.

Desde el 14 de Abril de 1931, hasta el 18 de Julio de 1936, todo ese largo proceso histórico, fue un enorme pucherazo por parte del bando republicano, el bando rojo, el bando revolucionario.

Para terminar, me gustaría hacerlo dejando claro que después de las elecciones de febrero de 1936, me reitero en esta, para mí, importante aseveración, y realidad histórica, a través de otro enorme pucherazo, hasta el 18 de julio del mismo año, lo que fue esa época, para la media España que disentía de la ideología de aquel frente popular que se había erigido gobernante de la nueva República.
Desde febrero de 1936 hasta mediados de Julio del mismo año, esa época, eso ya fue el desiderato, es decir, fue un acopio o una recopilación de las cosas que los revolucionarios echaban de menos. La violencia desatada por el frente popular contra la otra media España, y además verbalizada en los discursos de Pasionaria, de Largo Caballero, de Indalecio Prieto, de Buenaventura Durruti, en fin, de todos los líderes de la izquierda, y esto es una realidad, pues los textos están ahí.
Tal fue así que Indalecio Prieto, en su exilio, y en sus memorias, entona el «mea culpa», y comienza sus memorias diciendo:
«Me acuso ante mi conciencia, ante mi partido, y ante mi país, de haber contribuido a la bolchevización del partido socialista, y por tanto, al desencadenamiento de la guerra civil».
Creo que estas palabras en las memorias de Prieto son muy reveladoras de la verdadera historia, muy al contrario de esa desmemoria histórica del PSOE.

Esta excreción bolchevique, responde al nombre de «Distrito 14». Son fomentados como una forma de apología de la revolución violenta y simplemente ocurren porque la gente de Iglesias, Errejón y la complicidad de Sánchez, por su sumisa aquiescencia, no pueden soportar que gente trabajadora de un barrio normal se manifieste contra Sánchez y rompa su discurso de pijos.

Santos Trinidad

Cristiano católico, creyente no practicante. De derecha, amante de la libertad, basada en una igualdad sustentada en la justicia.

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