La España zurda

Es curioso, como a través de los tiempos hemos llegado a la España actual, la contemporánea, una España polarizada al extremo, debido a una izquierda cuya principal característica es la mendacidad y la falacia. Una izquierda que enseña una versión distorsionada y falsa de la historia de España.

Es de sobra sabido que en los colegios y universidades, la historia de España se enseña de una forma o en un sentido político, cuyo único objetivo es crear conciencias rojas con la nociva consecuencia de producir incapaces y parados en cadena.

Estos meros profetas o pseudohistoriadores, utilizan términos que sesgan la historia de una forma descarada. Por poner un ejemplo, hay zonas en España donde la historia de esta es absolutamente ignorada. Para estas regiones es como si España como tal, como nación, no hubiera pintado nunca nada.

Hay regiones en España donde esta materia, este legado, que es nuestra historia, la imparte el separatismo, rayando lo artístico, con el consecuente resultado de cierta jocosidad, ante tal cantidad de absurdos y dislates. Como por ejemplo los dichos de Cervantes, Santa Teresa de Jesús o el descubrimiento de América, sin ir más lejos.

Es ya costumbre o característica fundamental de la izquierda, el utilizar la cultura en general, más concretamente nuestra historia, como un arma arrojadiza. Por cierto, la mayoría de las veces por vulgares analfabetos históricos como son los pseudohistoriadores de izquierda.

Ese adoctrinamiento al que recurre la izquierda, en esta cuestión es sin duda, el no amar a España, es decir, el producir o fomentar el odio hacia la misma. Pues lo que se desconoce por mera ignorancia o por tener una visión errada de ello, no se puede amar. España no es sólo lo que es a día de hoy, sino un proyecto que se ha ido gestando y desenvolviendo a lo largo de los siglos con momentos buenos y malos, mejores y peores que, todo español de verdad debería asumir, porque todos esos momentos se han conformado en lo que somos hoy.

Esta izquierda actual tiene tal nivel de prevaricación y mendacidad que sesga parte de la historia, mintiendo de forma literal u omitiendo hechos de la misma que no les interesan, convirtiendo nuestra gran historia en una mera caricatura de lo que verdaderamente fue. No olvidemos que nuestra historia, la historia de España, está encuadrada entre las cuatro o cinco más importantes de la historia de la humanidad. Sencillamente, no se entendería la historia del mundo o la historia universal, sin la historia de España.

Nuestra historia debería de tratarse con cierta curiosidad y mucho amor. En una gran parte de nuestro sistema educativo no se puede expresar la verdadera historia con un mínimo de libertad. La izquierda marxista ha construido una serie de tabúes a su alrededor con este fin u objetivo. Como por ejemplo, comparar la colonización española con la anglosajona, la primera convertía sus colonias en provincias de ultramar y la segunda en enormes lonjas de esclavos. O relacionar la Iglesia solamente con aquella de la época de la Inquisición, sin duda, una de las leyendas negras de nuestra gran nación.

La historia que se cuenta en los temarios de bachillerato sobre el siglo XIX, está totalmente sesgada, no hay referencia a la persecución obsesiva a la religión por parte de esa revolucionaria izquierda,  comandada por el genocida Frente Popular. Con sus quemas de conventos como cosa rutinaria…

En fin, son temarios llenos de valoraciones y ausencias ideológicas. Esto como digo, en el siglo XIX, ya en el siglo XX, no hablamos de historia, hablamos de cómics de ficción por ese carácter caricaturesco que le dan las totalitarias e impositivas políticas de izquierda.

Las universidades en España están muy ideologizadas, con sus propios dogmas. La izquierda es conocedora y sabe de la importancia de la cultura, pues es a través de esta última como se crea la conciencia social. Táctica que, hasta día de hoy, les está dando enormes y buenísimos resultados en forma de éxitos. Este es el tipo de estímulo por el que realmente funciona la mayor parte de la sociedad española. Triste pero cierto.

Hay que tener una actitud de ganas de hacer, y expresar abiertamente, en voz alta y sin miedo, lo que creemos que verdaderamente es la verdad. Y no lo digo como una opción o posibilidad, esto hay que verlo como una obligación, como un deber imperativo. La historia nos muestra que nada está escrito o que rotundamente tenga que pasar necesariamente. La historia es rotatoria y da muchos giros en muchas ocasiones inesperadas, sin ir más lejos, cuando creíamos que el patriotismo estaba muerto, lo hemos visto resurgir con una enorme fuerza de la mano de VOX.

VOX representa la defensa de lo nacional, ¿Después de décadas de destrucción de todo sentido nacional, quién podía imaginar el resurgir con tanta fuerza de un sentimiento patriótico en cualquier persona normal y no en meros y vulgares apátridas, patriotas del egoísmo a todo lo material, dejando de lado lo espiritual, emotivo o emocional?

Si defendemos la verdad con honestidad, decencia y valentía, todavía no es tarde para recuperar nuestro ideologizado sistema educativo. Un sistema educativo que, en nuestro PRETÉRITO y en nuestras universidades de antaño, tenía un prestigio mundial sin parangón. Debido a su buena salud, buenos pedagogos o profesores y una excelente enseñanza.

El temario de los liceos o institutos y de nuestra universidades si se tratase de una forma o punto de vista serio y sensato, levantarán suspicacias, cuanto menos, provocando alguna que otra sonrisa.

Las versiones oficiales, por su carácter de canónicas, son meras invenciones y leyendas y se han convertido en dogmas y tabúes dificilísimos de cambiar y de mover. Lo más triste y peligroso de esto es lo que, la sociedad pueda pensar. Llegados a este punto de la historia contemporánea, hay que subrayar la neoleyenda o leyenda negra por excelencia que no es otra que Franco y el franquismo.

Persona la del dictador que se ha tratado sólo como personaje y se ha deformado hasta unos extremos verdaderamente grotescos que para el autónomo de pensamiento, no para el preso ideológico, le resultan absurdos y a todas luces incomprensibles. Me explico, en mi humilde y modesta opinión, a la persona de Franco lo han sacado de la historia tratándolo como a un mero y vulgar muñeco, un muñeco diabólico, una encarnación de todos los males de España.

Es decir, de todos los defectos, de todas las carencias, en fin, una cosa verdaderamente incomprensible por su carácter de falsedad, ficción e invención. No olvidemos que Franco representa una determinada  visión de los valores y la historia de España. Lo han execrado de una manera que este nuevo frente popular busca otro enfrentamiento civil, contra esa otra mitad de España que es disidente a esa pseudohistoria o falsa historia, esa mitad de España que ha perdonado pero no ha olvidado y no dudará en morir de pie antes de vivir de rodillas ante semejante falsedad y su espíritu humillante, impuesta en ese yugo o dictadura silenciosa que nos impone el actual Ejecutivo.

Santos Trinidad

Cristiano católico, creyente no practicante. De derecha, amante de la libertad, basada en una igualdad sustentada en la justicia.

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