Irene, NOS te nombramos… embajadore de Chile

Ione Belarra ha desvelado que Díaz intentó comprar la voluntad de Irene Montero ofreciéndole ser embajadora en Chile, país situado a más de diez mil km.

Según la web del Ministerio de Asuntos Exteriores de España (como siga gobernando Sánchez tendremos que llamarla Expaña), Para ser nombrado EMBAJADOR debes presentarte a la carrera diplomática y aprobar una oposición. Pero a Irene Montero, psicóloga con grandes dificultades, cajera y ministra, por lo visto no tiene que hacerlo, el Gran Dictador la señala con el dedo mágico absolutista y la convierte en embajadora de Chile.

Ser embajador es un empleo público, es decir, que su sueldo sale de los impuestos de todos los españoles, y por esa razón, no comprendo cómo es posible que una persona que ha demostrado con su pésimo trabajo en un ministerio español, pueda recibir la prebenda casi real de ser nombrada embajadora o embajadore en Chile (me compadezco del pueblo Chileno).

Dice la web que el proceso selectivo para cursar la carrera diplomática, que es la que nutre de gente altamente responsable y preparada nuestras embajadas, consta de dos fases. En la primera hay varias pruebas, una de ellas de idiomas. Por lo que a Irene respecta, tengo serias dudas de que esa prueba la supere; no es que no sepa inglés, francés o alemán, no, es que no sabe ni castellano o castellane.

El temario del examen de la primera fase hacen referencia a los “campos del Derecho en distintas vertientes; Organizaciones Internacionales; Unión Europea; Economía general, internacional, española, y de la Unión Europea; Cooperación para el Desarrollo; Sociología; Historia; Relaciones Internacionales y Política Exterior.” Esta es la fase fácil; imagínense cómo será la segunda.

Paren de reírse, por favor; un respeto a nuestra gran ministra de probada sensibilidad. Durante su reinado ha conseguido que aumente el número de víctimas por violencia de género y ha liberado a cientos de delincuentes sexuales por una torpeza al redactar una ley. No ha protegido a las mujeres de otras culturas (declaradamente machistas) ni ha señalado ni perseguido a sus agresores. Ha convertido a todos los varones españoles en potenciales delincuentes y agresores, pero, además, insinuando con una maldad que debería estar perseguida por la Ley, que son del pepé o de vox.

Algo parecido ocurrió ya con Leyre Pajín, sociópata, perdonen ustedes el lápsus linguae, quiero decir socióloga por una Universidad que solo existía en su currículum. También fue ministra. Pero ahí hay para escribir una novela.

Y ahora voy a por el del regio dedo.

¿Quién eres tú para decir quién tiene que ser embajador de España en Chile? ¿Pero, qué te has creído? ¿Quién te ha dado el poder que tenía Fernando VII para hacer lo que quisiera con las instituciones del Estado español, y que creíamos haber desterrado por siempre jamás? ¿Es que durante el sanchismo los enchufados están por encima de los que estudian temarios, idiomas y tienen demostrada y sobrada capacidad intelectual?

Señores, ha vuelto el Absolutismo con mayúsculas.

No comprendo cómo es posible que esta Dedocracia se sostenga sin que el Pueblo se levante como lo hizo contra Fernando VII; y lo tenemos más fácil, no es necesario amenazar con un ejército como hizo Rafael Riego en 1820 a Fernando para que acatara la Constitución de Cádiz, sin modificar ni una coma, bastaría con reflexionar sobre lo que ha pasado y lo que pasará, y después, votar.

Pero estoy convencido de que eso, en España, es imposible; aquí no somos reflexivos sino irreflexivos, impulsivos y coléricos. Algunos partidos políticos ya tuvieron tiempo de demostrarlo durante la Segunda República.

No les extrañe que un personaje tan declaradamente y evidentemente (incluso para Europa y el mundo occidental) dictatorial y con ansias absolutistas de acumular en su persona todos los poderes del Estado, sea aclamado y venerado servilmente por millones de españoles. Está en nuestros genes. A Fernando VII le conocemos los historiadores como El deseado, porque era muy querido por el “pueblo”.

José Enrique Catalá

Licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Valencia. Especialista en Hª Medieval. Profesor. Autor del libro: Glosario Universitario.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba