ActualidadColaboracionesOpiniónSantos Trinidad

Ideología de género

Los defensores de la ideología de género tienen su principal postulado principio o ideal social, en hacer un género neutro, para lo cual crean, inventan, dan forma a una crisálida, una especie de metamorfosis, con la cual se de una nueva situación.

Imponen o intentan imponer a la sociedad del género femenino principalmente, una ideología que para nada es acorde con la biología o naturaleza del ser humano, y como digo, su ideal social es crear un género neutro, postulado en una feminización de los varones y una masculinización de las mujeres.

Lo que supone que el feminismo como ha sido entendido siempre sienta vergüenza  de su propio ser o género. Pues a día de hoy, los niños juegan con lo que quieren y a lo que quieren. Pese a esa educación de igualdad y la ausencia de roles, fomentada e impulsada por el feminismo, no se consigue abolir, erradicar una dicotomía en gusto y comportamiento de chicos y chicas. Es decir, no se consigue destruir ese método que consiste en dividir en dos, el gusto, el comportamiento de chicos y chicas.

Siempre hay un camino, o una vía sexista que, sin duda, marcará las mentes de forma ineludible y con una fuerza totalmente inexplicable, dada su nimiedad. O dicho de otra forma, una opción o alternativa que adoctrina a las mentes de forma que no se puede evitar y con una fuerza sin explicación, por ser insignificante, la cual obligará o empujará a los pobres niños a representar unos roles y unos comportamientos de futuros hombres y mujeres, de una forma obligatoria.

Este feminismo, el feminismo actual, nunca va a reconocer que el cerebro puede ser diferente en hombres y mujeres. De hecho, los roles biológicos o naturales, en hombres y mujeres, son diferentes, demostrado científicamente, y si esto no lo altera la naturaleza, derivan en consecuencia y  lógicamente en roles sociales diferentes.

Hay estudios científicos realizados, dejando clara la predisposición ideológica de género. La identidad de cada ser humano aparece ya inherente asociada a un determinado comportamiento, dependiendo del sexo. Es decir, la personalidad, visión o retrato de cada persona , aparece ya unida de forma inseparable, asociada a un determinado comportamiento, dependiendo de si se es hombre o mujer.

El feminismo actual, con la ideología, y sobre todo con la ley de género, trata de imponer un igualitarismo entre ambos. Que por otro lado, es un igualitarismo lleno de discriminaciones positivas, pero en consecuencia y lógicamente, igual de dañinas.

Hay que partir de una base científica y biológica, nunca ideológica, pues esta última es totalitaria, ya que es una forma de imposición, como decía, hay que partir de la base de que hombres y mujeres tienen desarrolladas distintas áreas del cerebro, áreas cuyas funciones coinciden con actividades cerebrales concretas que, en lógica consecuencia, resultan diferentes en hombres y mujeres.

El hombre tiene el hemisferio izquierdo del cerebro que es el racional, bastante más desarrollado que el derecho. Por el contrario, la mujer, tienen desarrollados ambos hemisferios por igual, el izquierdo o racional y el derecho o emocional.

El hemisferio derecho controla más, como digo, lo emocional, o el área de las letras, o el lenguaje. Por lo que se deduce que el hombre hace una discriminación inconsciente entre raciocinio y sentimientos. Simplemente por eso, por ser hombre. Por ejemplo, el mayor índice de infidelidad de los hombres en contra de las mujeres, se debe principalmente  a su testosterona, la cual es irrigada a la mayor parte de su cerebro. Es decir, es debida a esa hormona producida por los testículos, por lo tanto propiamente masculina, y que tiene por función el desarrollo de las glándulas genitales y por tanto, el mantenimiento de los caracteres sexuales masculinos, los cuales son llevados o transportados por vía sanguínea, terminando en su cerebro.

La civilización consiste simplemente en canalizar y encauzar ese impulso. El varón tiene un gen que actúa sobre la vasopresina, produciendo una mayor inclinación hacia la infidelidad.

Vasopresina, hormona antidiurética, u hormona que es la que combate o hace que aguantamos la excreción o expulsión de orina. También se la conoce como argimina o argipresina, la cual es producida en el hipotálamo, o región del encéfalo situada en la base cerebral, unida a la hipófisis, u órgano de secreción interna situado en la excavación de la base del cráneo, llamada silla turca que está compuesta de dos lóbulos, uno anterior, glandular y otro posterior, nervioso, los cuales, producen hormonas que influyen en el crecimiento, en el desarrollo sexual. Como decía, se produce en el hipotálamo, almacenándose y liberándose posteriormente, a través de la neurohipófisis, o sistema nervioso de ese órgano de secreción interna situado en la excavación de la base del cráneo, también llamado silla turca, y ya mencionado y descrito anteriormente. El cual está presente en la mayoría de los mamíferos, incluyendo, lógicamente a los humanos.

Como vemos lo referido aquí, y basado en datos científicos, es todo lo contrario a lo que dice la ley de género que, como todo en este campo, lo achaca a la educación.

Definitivamente, se puede aseverar con firmeza y rotundidad que es nuestra química cerebral su estructura y funcionamiento los que establecen y dirigen nuestros gustos, capacidades y preferencias en función de intereses, mucho más profundos y definitorios que la educación.

Hasta lo que llevamos expuesto, con datos, y no con invenciones, o ideas puramente a conveniencia propagandística, podemos sacar las siguientes conclusiones:

– Las diferencias entre hombres y mujeres son anteriores y mucho más poderosas que el modelo educativo.
– Este inútil y en consecuencia, obsoleto modelo educativo, abanderado y defendido por ese falso feminismo, propiedad de las izquierdas, y sus políticas correctas, no logra erradicar esas diferencias, más que por un plazo breve de imposición ideológica de la igualdad. Los cuales estamos financiando, toda la sociedad con nuestro trabajo, en forma de impuestos y a decir verdad es exageradamente caro, por los escasísimos resultados positivos obtenidos hasta la fecha.
– Las mujeres que escapan a esos modelados ideológicos vuelven a actuar conforme a esas diferencias que teóricamente las discriminan y sobre todo, las perjudican, ya sea porque no se encuentran cómodas en esos roles, en los que se les quiere hacer presentes en aras de “la igualdad perfecta”, o bien porque demostrada su teórica o indiscutible validez en ámbitos, trabajos y facetas de tradicional dominio masculino, no ven razón de intimar, haciendo algo que no les gusta interesa o motiva.
Es decir, son mujeres de países igualitarios que, después de demostrar obligatoriamente que son como los hombres, requisitos o cualidades del todo indispensables para su emancipación, dicen: “bueno, ya hemos demostrado que somos iguales, ahora por favor dejadme ser mujer, dejadme ser yo misma”.Sin género de dudas, lo que más manipula a las personas y a la naturaleza humana, es esa posible imposición de los roles de género, en los que se empuja a actuar a los hombres como hombres y a las mujeres como mujeres, o la imposición de un rol único, “nosexo”, que consiste en erradicar las diferencias entre ambos, y en el que los hombres no actúen como hombres, ni las mujeres, como mujeres.

La naturaleza y la biología, hicieron o crearon unas diferencias razonadas, para fastidiar y ridiculizar a los ideólogos de género.

La diferencia entre hombres y mujeres está causado, por algo tan lógico y evidente como los genes y las hormonas, enemigas acérrimas de la igualdad, según las izquierdas y sus nocivos, equivocados y obsoletos postulados, sobre ese falso feminismo, creado o inventado por ellos mismos, su particular y totalitaria visión de la ideología de género, por su carácter impositivo, y esa mala, absurda e ilógica, ley de género, que defienden.

Creo haber dejado bastante claro, que este falso feminismo actual, es una forma de manipular mediante la imposición ideológica de las izquierdas en general, con el objetivo de crear un gran caladero, donde como decimos, las izquierdas, van a la captura y la pesca de votos, de un mero colectivo creado o inventado por ellos mismos que nada tiene que ver con el real y verdadero feminismo.
Otra de las tantas formas o tácticas utilizadas por la izquierda, para sus intereses, económicos, por un lado y electorales y políticos por otro.

Santos Trinidad

Cristiano católico, creyente no practicante. De derecha, amante de la libertad, basada en una igualdad sustentada en la justicia.

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Las siguientes reglas del RGPD deben leerse y aceptarse:
Este formulario recopila tu nombre, correo electrónico y el contenido para que podamos realizar un seguimiento de los comentarios dejados en la web. Para más información revisa nuestra política de privacidad, donde encontrarás más información sobre dónde, cómo y por qué almacenamos tus datos.

Botón volver arriba