Gustavo Dudamel. Ópera del silencio en París

Desde su importante y mediática posición a nivel mundial, por ser una de las imágenes del chavismo y sacar provecho de su relación con el criminal Hugo Chávez, el gran responsable de la tragedia que viven los venezolanos, ¿el señor Gustavo Dudamel ha pedido a Nicolás Maduro que adquiera las más confiables y la cantidad de dosis suficiente para vacunar a los venezolanos por COVID-19? Y pensar que la Pfizer tenía una planta en Venezuela y decidió marcharse del país porque Chávez amenazó con expropiarla en mayo de 2009. Imagínate, hoy no faltarían vacunas en Venezuela, porque Pfizer elaboró una de las vacunas más seguras contra el COVID-19.

Sé que Dudamel tiene desde 2018 la nacionalidad española, pero la venezolana NO la ha perdido. En su cuenta de Twitter, que me dediqué a revisar, solo dos veces en más de dos años ha escrito la palabra «Venezuela»: al mencionar el nombre de la Sinfónica Nacional Infantil de Venezuela (julio 18, 2020), y ese mismo mes y año al referirse en inglés a las tonadas de Simón Díaz.

La única vez que publicó algo sobre la crisis de Venezuela fue el 12 de febrero de 2019, hace más de dos años, cuando pidió que dejaran entrar la ayuda humanitaria a Venezuela sin mencionar a Maduro o ningún otro delincuente del régimen, y lo hizo mediante una imagen del escrito que pegó en un post. Recuerdo que lo publicó por las críticas que recibió por su silencio sobre el tema de Venezuela.

En los últimos dos años la situación de los venezolanos se ha convertido en un drama en extremo doloroso, agravado por la pandemia del COVID-19. Durante este angustioso año con el coronavirus que ha matado a 486 miembros del sector salud en Venezuela, el señor Dudamel no ha escrito ni una pequeña cita en su cuenta de Twitter. Como Dudamel, yo también tengo otra nacionalidad de la que me siento muy orgulloso, porque quiero a Estados Unidos y a su gente, pero también amo a Venezuela y a los venezolanos de bien, por lo tanto no dejaré de gritar por la libertad de VENEZUELA. Yo sí escribo el nombre de mí país y en mayúsculas. Aprovecho para felicitar a Dudamel por ser designado director musical de la Ópera de París.

Fernando Conde

Redacción

Digital independiente de derechas

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