Gallegos

Los resultados que comienzan a ofrecerse en las elecciones gallegas parece que se resolverán con una victoria del Partido Popular, un fracaso sin paliativos del PSOE y de SUMAR, con una peligrosa ascensión de los independentistas gallegos.
         Con ello, se pone de manifiesto, con estos o con otros resultados, que el PSOE está en liquidación y desapareciendo del panorama electoral en favor de los radicales, de los independentistas, en definitiva, de los antisistema y se está diluyendo en la ponzoña más repugnante a la que lanza al cielo para desaparecer en el viaje.
         No, no es bueno para la democracia que el PSOE o un partido de izquierda democrática y nacional no sea el partido con posiblidades de gobierno, pues con ello se radicalizan las posiciones, se pierde perspectiva de Nación, se olvida la historia, el pasado y, sobre todo, se hipoteca el futuro en una suerte de reinos de taifas desleales con el común de los ciudadanos, para hacer desaparecer lo que nos une, lo que nos hace fuertes, lo que nos permite el crecimiento y la potencia para vender los despojos al poder Ruso, que ya se ha reconocido se encuentra tras estos destrozadores del mundo.
         El PP, aún obteniendo la victoria (que al momento de realizarse estas líneas está en el aire), debería de hacer autocrítica y comprender que debe de solidificar un proyecto con ideales, con posiciones firmes, sin vaivenes de posición y con solvencia suficiente para ilusionar no sólo al gallego, sino a toda España; y a VOX, la obligación de admitir que no quieren ser partido de gobierno, que sólo aspiran a dar de comer a sus dirigentes, pero sin ánimo, sin ilusión, sin ganas de gobernar, pues si ello fuera así estarían obligados a coordinar su presentación con el PP, atemperar sus discursos para, sin perder su esencia, rebajar la imagen de extremo, pues sin serlo, gustan y disfrutan de aparentarlo o incluso de posicionarse en plantamientos distópicos para pillar cacho.
         Por otra parte, si se consolida la victoria del PP, es evidente que comienza el camino a la Moncloa de Feijóo que, si no hacen el tonto y se dedican a trabajar por la unidad de España, la solvencia económica y la superación de las políticas de enfrentamiento generadas por el PSOE y sus conmilitones con las leyes “feminazistas”, de “desmemoria histérica”, de generación de crispación, para acomodando la legislación a la realidad social, a las necesidades de los ciudadanos y reduciendo el nivel de tensión, devolver la cordura a la política, a los ciudadanos y a la obtención de un futuro positivo para todos.
         Es preciso perder el miedo y la vergüenza de ser de derechas, de aceptar que se defiende la libertad y que se actúa en contra de las políticas de la izquierda con la que no hay que coincidir, aceptar que VOX no es más que un esqueje del PP creado por la traición de Rajoy, que puede ser recuperado con seriedad, solvencia, acreditando y demostrando que no se les volverá a traicionar y que, cuando ambos quieren, pueden desarrollar programas que engrandecen el lugar donde se aplican y que no generan ningún tipo de conflicto que no sea generado de propósito por el ámbito de la siniestra o por los defectos personales de quienes los representan, pero que no impiden que esas bobadas sean superadas y el conjunto sea muy positivo.

Enrique de Santiago Herrero

Abogado. Máster en Ciencia Política. Diploma de estudios avanzados en Derecho Civil Patrimonial. Derecho penal de la empresa. Colaborador y articulista en diversos medios de comunicación escrita, radio y televisión.

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