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Fiscalidad roja

Consejos sobre política fiscal, para José Luis Ábalos, actual ministro de Fomento en funciones.

Este escrito nace o surge, como la gran mayoría de los que soy firmante y único responsable, salen de ese sentimiento que produce la osada desvergüenza de alguno de esos simples totalitarios que tenemos por gobierno, en la actualidad en funciones, si no me equivoco.

Este concretamente, está dirigido al señor José Luis Ábalos, actual ministro de Fomento en funciones. Y es debido a unas declaraciones que ha hecho al diario El Español, en relación a esa subida de impuestos que tiene proyectada su partido para el año próximo, es decir, para el 2020.

Titular del señor Ábalos para el citado periódico: <<Los que querían menos política social, ya perdieron el pasado 28-A>>

De verdad, esto es surrealista. Unas políticas arbitrarias en exceso, las cuales legitiman, justificándolas o argumentándolas, como unas políticas para el bienestar social, amparando a los más débiles, es decir, pensionistas y parados. Y en ese obsesivo empeño de la izquierda de estar en posesión de la verdad absoluta, dicen apostar por una política fiscal progresista.

El objetivo de estas políticas es quitar más a los que más tienen, es decir, empresarios o grandes fortunas, posibles y futuribles inversores, dejando de lado al obrero, al honrado trabajador, gravándole cosas materiales y consumibles pero necesarias para el trabajar, en ese día a día del sector servicios, más concretamente los servicios públicos y el transporte, como es la subida al diésel.

Ábalos hace gala de una excesiva y osada ignorancia total y absoluta, en temas políticos y sociales, y le retrata como lo que verdaderamente es, un tonto machadiano, que es aquella persona que desprecia todo aquello que desconoce o ignora.

Lo peor y más triste, es que haciendo este tipo de declaraciones abiertamente, o en voz alta, también deja retratados a todos sus afiliados militantes o chibiris, votantes, en fin, a todos sus afines… Que además de tildarles de lo mismo que le he tildado yo a él, con declaraciones como esta, él va todavía un poco más allá, y también les tilda de ignorantes sociales. Se dice de todo aquella persona a la que le vale cualquier argumentación, para justificar sus políticas. Es decir, personas con muy poca o ninguna cultura política, personas muy manipulables por su carácter sumiso, por esa incapacidad de pensar por sí mismos. Lo que vulgarmente conocemos por presos ideológicos.

Llegado hasta aquí, me voy a atrever, es decir voy a osar, y le daré algunos consejitos sobre política fiscal. Para ello, me voy a basar en los mismos postulados en los que se ha basado usted. Una gran ignorancia, y un real y efectivo desconocimiento sobre el tema. Sólo que en mi caso concreto, me atrevo a decir que mi ignorancia es grande pero humilde, pues no tengo ningún problema en reconocerlo, pero muy al contrario que usted, yo incluyo en este cóctel de políticas fiscales, un poquito, sólo un poquito, de sentido común.

Para llegar a conseguir unos buenos resultados y poder llamar realmente a estas, como políticas para conseguir el bienestar social. O dicho de otra forma, ese ansiado y anhelado Estado de bienestar, que la incapacidad de la izquierda no consigue dar a España y en lógica consecuencia a los españoles. En mi humilde y modesta ignorancia, eso sí, basada o postulada en el mayor de los sentidos comunes, como es la razón. Sería la siguiente:

Habría que aplicar una bajada fiscal, en esa combinación de lo que se conoce como impuestos al trabajo, y en contra, aplicar o introducir un pequeño aumento de lo que se conoce como impuestos al consumo. Como por ejemplo el IVA. De esta manera, por un lado se liberan los impuestos al trabajo, se fomenta o atrae la inversión, con lo que conseguimos dos cosas, al invertir se crea empleo, eso se consigue con una bajada en el impuesto de sociedades, que vendría acompañada de una bajada del IRPF, es decir, le dejaríamos más dinero al trabajador u obrero. Bien sea para el ahorro o para el consumo.

Nuevos impuestos y subida de los existentes, los «regalitos» del PSOE

 

Me explico, con lo ya mencionado conseguiríamos por un lado muchos más consumidores y al mismo tiempo que se consuma más. Que a la contra, al haber aplicado un pequeño aumento en los impuestos al consumo, daría un sorprendente y positivo resultado al Estado con una mayor recaudación.

Por un lado atraemos la inversión o creación de empleo, en el mismo lado se le está dando al trabajador mayor capacidad de consumo y de ahorro. Por lo que el resultado es un mayor número de consumidores, y a la vez un mayor consumo. Que con ese pequeño aumento del impuesto al consumo, como puede ser el IVA, nos da un resultado satisfactorio y positivo, además de una real y mayor recaudación por parte del Estado de turno.

Ecuación a aplicar: bajada en los siguientes campos fiscales: 《impuesto de sociedades + IRPF》, es decir, los llamados impuestos al trabajo, y por el contra un pequeño aumento en la fiscalidad aplicada al consumo, 《IVA》. Aunque no se lo crea, señor Ábalos, se sorprendería gratamente de los resultados que con estas políticas, nunca progresistas, sino liberales, se obtendrían.

Sé que algunos me tildarán de prepotente, listillo, en fin, cuanto menos de intruso ignorante. Pero es ahí donde está la cuestión que quiero se dilucide en este escrito. Pues personalmente he dejado muy claro que soy un simple intruso en este campo, debido a mi desconocimiento y humilde ignorancia, por la cual, he pedido perdón por anticipado.

El tic de la cuestión, es si ustedes los socialistas, los progres, las izquierdas, nos hacen sufrir estas antagónicas políticas suyas hacia lo que realmente nos dicen que quieren conseguir, por desconocimiento o ignorancia, o muy al contrario a sabiendas, para así poder perpetuarse en el poder de una forma permanente o vitalicia.

Pues ya saben ese dicho suyo, ese de que es《muy triste ser pobre u obrero y ser o votar a las derechas》. Personalmente a mí ese dicho, esa frase hecha, acuñada por la izquierda con ánimo de descalificar a la derecha, hace que me plantee una pregunta: Si lo lógico y normal es que los obreros, los pobres, votemos o seamos de izquierdas, ¿a quién le interesa que haya más pobres, a la izquierda o a la derecha?.

No sé, es algo que creo de sentido común, muy lógico y razonable; ahí lo dejo, para que desde ahora, usted, señor Ábalos, se limite a tener un respeto a los españoles y hable solamente de lo que conozca o sepa. Por lo que deduzco, o llego a la triste pero real conclusión, de que si me hace caso, pasará mucho tiempo en silencio. Es decir, callado.

Santos Trinidad

Cristiano católico, creyente no practicante. De derecha, amante de la libertad, basada en una igualdad sustentada en la justicia.

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