¿Eran 4 los Reyes Magos?

La "historia" de Artabán, el cuarto Rey Mago que se perdió en el camino a Belén

  • Los Reyes Magos llegaron un 6 de enero a Belén para conocer y venerar al Mesías. Guiados por la estrella de Navidad, partieron desde el lejano Oriente y, tras recorrer un largo camino, llegaron al pesebre en el que se encontraba el niño Jesús. Así reza la leyenda por la que conmemoramos el día de Reyes, en el que Melchor, Gaspar y Baltasar traen regalos a los niños de medio mundo. 
  • El llamado cuarto Rey Mago -Artabán-, era astrónomo y también iba por su cuenta a Belén, con lo que podría haber perdido la referencia de la estrella que conduciría a Jesús.

El número de los Reyes Magos ha estado en entredicho durante varios siglos. En el siglo IV los teólogos Orígenes y Tertuliano establecen que son tres y hasta el VIII no se les bautiza como Melchor, Gaspar y Baltasar aunque no fueron de uso común hasta el siglo X.

En el Evangelio de San Mateo, donde se les mienta por vez primera, se les cita solamente como «magos que llegaron del Oriente», aunque en ninguna otra una parte del Viejo Testamento se menciona su número, edad, aspecto, nombre o atuendo.

Durante generaciones se ha transmitido la leyenda de Artabán, el cuarto rey mago que se perdió en el camino a Belén, leyenda recogida en un texto de finales del siglo XIX traducido a trece idiomas, en el que se relata la verdadera historia de Artabán. «El otro sabio» es un relato del escritor estadounidense Henry van Dyke que se publicó por primera vez en 1895.

Artabán, junto a Melchor, Gaspar y Baltasar realizó planes para efectuar el viaje en donde conocerían al Mesías y en donde entregarían sus respectivos regalos.

El cuarto rey mago, llevaba una gran cantidad de piedras preciosas (rubí, jade y diamante) para ofrecérselas a Jesús.

Camino al lugar de reunión, el zigurat de Borsippa, en la antigua Mesopotamia, se encontró con un anciano enfermo, agotado y sin dinero que precisaba de sus cuidados, por lo que Artabán sin dudarlo le ofreció el diamante para que pudiera reemprender su camino. Tras brindarle su apoyo, emprendió solo su camino -ya que los 3 reyes habían partido ya-, hasta Belén, mas la sorpresa a su llegada, fue que el pequeño Jesús ya había nacido y sus progenitores habían huido rumbo a Egipto, escapando de la matanza de infantes que había ordenado Herodes. Viendo cómo soldados de Herodes estaban degollando a los más pequeños, momento en el que actuó e intercambió el rubí que llevaba por salvar la vida de un niño, lo que le hizo perder la piedra preciosa y ser condenado a prisión durante 30 años.

Tras ser liberado se dirigió al monte Gólgota donde crucificarían a un hombre que decían era el Mesías. Mientras que observaba el tumulto de gente, Artabán alcanzó a ver que una mujer era llevada a la plaza en donde sería vendida como esclava para saldar la deuda de su padre; con lo que no dudo en dar el último rubí que quedaba en su bolsa a cambio de la libertad de la mujer. Entristecido y triste se colocó junto a una casa, mas en ese momento la tierra tremió y una roca lo golpeó dejándolo moribundo.

Artabán agonizando pidió excusas por no haber cumplido con la misión de venerar al Mesías, mas antes de fallecer, una voz le dijo: «Lo que hiciste por tus hermanos, lo hiciste por mí«. momento en el que Artabán falleció, subiendo al cielo. Así acaba el cuento de Van Dyke, que podría tener base real según un astrónomo de la ESA.


Qué dice la Ciencia…

El astrónomo Mark Kidger, de la Agencia Espacial Europea (ESA), aseguró en la revista ‘Astronomy’ que pudo existir un cuarto rey mago, que se perdiera en el camino y no fuera capaz de llegar a Belén por un fenómeno que le habría llevado a error. Según este experto, esa estrella que todos los Reyes siguieron pudo ser una nova, una situación que pudo llevar a este cuarto miembro a perderse y no encontrar el camino hasta varios días después.

Kidger basa esa explicación en que no fue capaz de interpretar correctamente las señales del cielo. Según el astrónomo, el rey llamado Artabán, que iba por su cuenta, pudo perder la referencia después de que la Luna y la nova estuvieran en conjunción, lo que tapó su luz, dejándole sin guía.

Conocedores de la ciencia y la astronomía, al parecer los Reyes Magos pudieron visualizar el cielo durante meses o años esperando alguna señal, esperando el momento preciso para emprender su viaje. Pero, ¿qué señal siguieron para llegar al lugar de nacimiento de Jesús? Científicos de todo el mundo encuentras dos explicaciones plausibles: una conjunción planetaria o la existencia de una supernova o una nova.

Conjunciones planetarias
Los registros sugieren que el año 7 AC ocurrió una conjunción planetaria en la que Júpiter pasó por delante de Saturno hasta en tres oportunidades. Júpiter se detuvo en la constelación de Virgo, lo que visto desde Jerusalén aparecía directamente sobre Belén. Visto desde la Tierra tal vez haya sido para los Magos una señal para tomar el camino a Belén.

Supernova o Nova
La supernova, explosión que se produce en las etapas finales de una estrella, es capaz de generar una luz tan intensa que puede perdurar semanas, meses e inclusive puede verse a plena luz del día. Otra alternativa puede ser una Nova, fenómeno similar al anterior mas de una naturaleza menos brillante, y que también dura varios días.

En cualquier caso, lo importante es saber que 3 Reyes Magos lograron su propósito de conocer y adorar al Niño Jesús, en un humilde pesebre de Belén.

Redacción

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