Entrevistamos a José Guerrero: “El humo luciferino entró en el Vaticano y desde allí corrompió a todo el orbe occidental”

Entrevistamos a la voz metapolítica más incisiva e irreverente de Zaragoza, don José Guerrero, una personalidad poliédrica con una prolífica actividad animadora al frente de diversos movimientos identitarios y patriotas. Guerrero estudió en los Hermanos de las Escuelas Cristianas de La Salle y es licenciado en Odontología UA por la República Dominicana. Empresario medioambiental de amplio recorrido, es uno de los activos valores intelectuales de la asociación “Aragón Siempre Arriba”, de signo aragonés (que no “aragonesista”). En esta entrevista a puerta abierta nos compartirá sus muy reales cuitas, que son también las de los buenos españoles, “fruta cada día más escasa”, que diría el gran Menéndez Pelayo.

 Don José, deje que vaya directo al meollo de la cuestión: ¿Estamos todavía a tiempo de “recuperar” España?

 Sin sufrimiento, no. Estamos en una situación social muy extremada y tensionada, por lo tanto debemos volver a tocar la realidad y actuar, algo tan aragonés como decir “las cosicas claras”. El humo luciferino entró en el Vaticano y desde allí corrompió a todo el orbe occidental para llevarnos a una degradación total como civilización, y en eso la Hispanidad es su gran trofeo.

Nuestros sempiternos amigos de siempre lo hicieron muy bien, sembrando odios absurdos entre nosotros por las dichosas ideologías, recompensados con dinero, aunque desde la perspectiva del bien común y el reglamento moral cristiano, la armonización de la sociedad es menos costosa, menos dura por aquello del bien y del mal.

Pero tal como está planificado esto de cada cuatro años elegir políticos sin alma, y con toda la artillería económica, mediática y legal contra un mismo objetivo, la lucha es titánica, por lo que… pocos caminos dejan.

Permita que le haga una pregunta un tanto simplona para romper el hielo: ¿Está el patriotismo por encima de las ideologías?

 Por supuesto, la Patria es lo que nos da razón de ser de una manera determinada, pues es todo nuestro entorno lo que nos conforma, influyéndonos en la forma de interactuar entre nosotros, desde principios y valores comunes, creando paz y riqueza, lo que podría entenderse como cultura y costumbres propias, con principios comunes que nos desarrollan de determinada manera: por eso hay culturas y sociedades donde la gente es más feliz, y esto hace que existan culturas o costumbres de primera división, y de otras divisiones (incluso lo paisajístico nos conforma: mire qué distinto es vivir en el Trópico o vivir en las faldas del Moncayo).

 ¿Tenemos alguna forma de combatir esta situación?

 Reivindicando con firmeza nuestros orígenes, cultura y tradiciones, por ejemplo. Más jotas y menos reggaetón. Menos cuscús y más chilindrón. Más longaniza y menos ideología. Reconocernos, como compatriotas e iguales, y plantar batalla cultural, no como “el mierdas cobardón del Rajoy y su partenaire política, la Soraya siempre servil al mandil”, que nos vendieron miserablemente.

Hay que intentar enseñar en los colegios la gran Obra que hicieron nuestros antepasados, y que tanto oculta la “progrez” obediente, algo que si se consigue, protegería nuestras pensiones y, por supuesto, hay que evaluar la docencia como colaborador esencial en este derrumbe incomprensible de España.

Hablemos de ese ente metapolítico llamado “Aragón Siempre Arriba”. ¿Cómo surge esta encomiable iniciativa?

Por la propia rebeldía y amor propio aragonés, ante la dejación de acción por parte de autoridades aragonesas, las mismas que juraron defender nuestros intereses de aragoneses: me refiero a los traidores y vendidos que entregan una porción de ARAGÓN al PANCATALANISMO PARASITARIO, como PSOE, Chunta Aragonesista y el peor de todos, por todo lo que implica: el PAR. Y no se trata sólo de defendernos de esa trilera lengua, inventada en 1903 por un tal Pompeu Fabra, es el territorio fértil de regadíos libados administrativamente, son aguas de riego del río Cinca, es el hachazo territorial a la región de Teruel, etcétera.

Pero lo peor es que no hay, por parte de los dos que quedan, PP y Vox, ni capacidad ni voluntad de luchar por poner las cosas en su sitio, ya que claudicar en estas cosas (para muchos, cosas nimias), supone el afianzamiento de la ruptura de nuestra España, y por tanto la desigualdad entre españoles y su empobrecimiento.

¿Qué perspectivas de futuro tiene la asociación en estos tiempos “plandémicos” de imposición de la liberticida Agenda 2030?

Contra esta mierda llamada Agenda 2030 solo hay dos maneras: o el “ni puñetero caso”, que no es la postura más eficaz; o el combate desde la organización, y en ese aspecto estamos promoviendo una cruzada social y exclusivamente asociativa, sin partidos políticos, con forma organizativa tipo “plataforma de justicia social”; España, Aragón y desde allí plantar pie en pared, que esto es un sin Dios: se acabó la tontería.

Tras este escenario aciago, la Alta Finanza y sus terminales sinárquicas tienen una gran responsabilidad en la nefasta situación socio-económica de la población española.

Totalmente, ya decía anteriormente que la Hispanidad, por todo lo que sustenta a lo largo de los siglos, es la Reina del Tablero: si cae, cae la Cristiandad y el Occidente no luterano. Culminando lo que empezaron nuestros amigos desde la Revolución francesa, la guillotina, el asesinato de los Románov para mayor escarmiento y ejemplo a los que no traguen con sus deseos, y si no, siempre podrán traer, bajo pretexto humanitario, gente que quiebre a la baja la economía familiar de los españoles.

¿Tiene continuidad estructural la sociedad aragonesa (y española) tras esta perspectiva?

Complicado, muy complicado, pues la razón de ser de toda sociedad es el recambio generacional, y uno de los venenos que entraron con el humo, es el individualismo y el utilitarismo vacío de Zapatero, y esto lleva al abandono de responsabilidades engendrando hijos aunque sean los que paguen las pensiones; o… alguien con juicio libre y crítico piensa que los nuevos españoles (y los que saltan nuestras fronteras), forzando nuestras leyes, tienen no ya costumbre de prever el futuro de los mayores sino tan siquiera, la voluntad de quitarse dinero de su nómina para entregarla a otros cuando no tienen ese hábito (y encima, son por muchas causas, enemigos culturales atávicos) ¿Quién se cree eso?

Y los políticos que nos pastorean, no tienen propósito de enmendar la situación, se deben al mandil y éste es el que ordena.

Por último, ¿qué les diría a las nuevas generaciones (adoctrinadas en la Nada) ante la debacle espiritual e intelectiva que se está fraguando en las cocinillas del Nuevo Orden Mundial?

Pues… sana rebeldía: que se agrupen desde la verdad, que tengan consciencia y conciencia, claridad en los objetivos a conquistar y constancia con tensión, en el mantenimiento de la lucha para salvar nuestra Patria del buldócer globalista-apátrida, al que solo le vale la cuenta de resultados, sea como sea: dinero sin alma .Y esto no es marxismo, ni comunismo, ni progresismo: ¡¡es Patriotismo!!

¡Bien dicho! Gracias por atendernos. 

 

José Antonio Bielsa Arbiol

Articulista, crítico cinematográfico y escritor. Historiador del arte y graduado en filosofía. Colaborador en diversos medios de comunicación. Autor de los libros: "España y sus demonios" y "Cómo sobrevivir al Nuevo Orden Mundial: un manual de trinchera".

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