El gran problema de España

El régimen zapaterista está putrefacto, pero todavía puede causar graves daños al país y a la libertad. Se ha llegado a una situación en que todas las salidas son malas y no se resolverán a corto plazo.

Tal como están las Cortes, resultado de unas políticas responsabilidad ante todo del PP, la investidura del Doctor estafador y su cuadrilla es lo más probable, porque les va mucho, demasiado, en convocar nuevas elecciones.

VOX podría plantear acuerdos de momento con otros partidos para impedir la investidura o promover una moción de censura en su caso, pero las dos opciones estarían condenadas al fracaso, al menos por ahora. Hay cierta esperanza en que las exigencias de los aliados del Doctor sean tan excesivas que impidan el acuerdo, o incluso en que el PSOE se rompa internamente, aunque las dos cosas son harto improbables. El régimen zapaterista está putrefacto, pero todavía puede causar graves daños al país y a la libertad. Se ha llegado a una situación en que todas las salidas son malas y no se resolverán a corto plazo.

El gran problema actual no se cifra en echar del poder al Doctor y sus pandillas, como pretende el PP, sino en desmontar el régimen zapaterista: leyes totalitarias de falsificación de la historia y de género; legalización de la ETA, promoción de los separatismos, entrega de soberanía, corrupción de partidos mediante “chiringuitos” y otros medios; política abortista, de inmigración salvaje, de corrupción de la infancia; degradación de la enseñanza, colonización cultural… Y esto es mucho más fundamental que echar (¿por cuánto tiempo, si fuera posible ahora?) al actual frente popular o régimen zapateril.

Los obstáculos a esta necesaria inversión del camino ya emprendido hace muchos años, e institucionalizado con Zapatero, son muchos: una justicia en gran parte politizada y corrompida, con unos tribunales supremo y constitucional infames, unos medios de masas moral y políticamente degradados, y sobre todo la pretensión de que los mencionados procesos zapateriles responden a un ideal de democracia: más o menos el mismo ideal que el Frente Popular de 1936. Son realmente el cáncer de la democracia y de la propia unidad nacional so capa de un “antifranquismo” tan falsario como sus libertades. Y exigen una reacción enérgica en el terreno de las ideas, de la política y en el judicial, porque el zapaterismo tiene unos evidentes rasgos delictivos, corruptos y corruptores. Reacción cuyo avance y victoria llevará algún tiempo, pero que es cada día más urgente plantear, porque el zapaterismo ha avanzado ya demasiado y podría desembocar en una situación semejante a la de Venezuela, o en choques violentos.

Hasta ahora, la oposición a tales miserias ha sido obra de francotiradores, porque el PP trataba ante todo de neutralizar cualquier resistencia. En la actualidad va cobrando auge una fuerza distinta y opuesta, y eso cambia todo el panorama. Esa fuerza, VOX, está dando cauce a la indignación de millones de personas que se hallaban sin voz ni representación ante los abusos y despotismos del nuevo frente popular. Pero está sometido a una presión de todos los lados para que acabe integrándose en el sistema zapateril como un apéndice algo gritón, pero apéndice en el fondo. Y esa tentación es visible en algunas de las actitudes de VOX como la reciente en Madrid hacia las leyes de género y uno de sus productos, el chiringuito LGTBI. Además, siendo tan fuerte su empuje actual, le falta un discurso preciso y convincente en varios terrenos.

Si VOX no acierta a situarse claramente fuera del conglomerado zapateril, con una permanente denuncia del mismo y un discurso alternativo, ningún éxito político momentáneo serviría de nada. Realmente estamos ante una tercera transición, que requiere una estrategia de gran alcance.

Pío Moa

Historiador y analista político. Participó en la oposición antifranquista dentro del PCE y el PCE(r)-Grapo. En 1977 fue expulsado de este último partido e inició un proceso de reflexión y crítica del marxismo. Es autor de numerosas obras sobre la República, la guerra civil, la posguerra y la historia general de España, así como de gran número de artículos de análisis de la actualidad e históricos.

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