El día después

Este es un día para hacer un concienzudo y objetivo análisis de lo que ha supuesto el resultado de una reprobación, contra un nocivo gobierno por su génesis y esencia criminal, aplicado con la herramienta legal que marca la Carta Magna para este caso concreto: la moción de censura.  Personalmente, creo de imperiosa y extrema necesidad en el momento crítico y aciago que vive la sociedad española, una moción de censura a la que le sobran argumentos para justificar su presentación y posterior aplicación.

Para cualquier español de verdad, no perteneciente a esa masa ignara de presos ideológicos, que sin duda son los votantes potenciales de este nuevo frente popular, vulgares oportunistas, que compone el actual gobierno español, está claro quien fue el vencedor moral y en lógica consecuencia a largo plazo, a pesar de esta caza de brujas, preparada de forma conspiranoica, en ese aquelarre en que se ha convertido el Congreso de los Diputados.

Esta elucubración por mi parte, la cual expongo en estas líneas a forma de hipótesis personal y profecía, no tiene una intención u objetivo pleonástico, evitando así caer en perogrullo, por lo que me limitaré a hacer mi personal y particular balance o análisis, de lo que ha sido una reprobación que, como todo lo bueno, correcto y legal o legitimo, dará sus frutos con el tiempo. De una forma sucinta y breve, diré que está moción de censura la han ganado los promotores, frente a una turba de oportunistas y egoístas caciques, cuyas razias llevan un claro objetivo, incrementar sus, ya de por si, altas cuentas corrientes y elevar aún más, si cabe, su alto nivel de vida, a costa de una sufrida sociedad española, que por ignorancia financia su totalitarismo, de una forma sumisa y aquiescente y con una duplicidad, que hace del todo inviable su sostenimiento futuro.

Argumentaré mis palabras, como digo de forma sucinta y breve, la prueba mas evidente, por su elocuencia, de que el ganador moral y en lógica consecuencia a largo plazo o en un futuro próximo, ha sido Abascal y Vox es esa sospechosa unión de todos los enemigos de España, en la firma conjunta de una propuesta contra Vox, justificada, con una gran falsedad, hacer apología o fomentar el odio, la violencia, la crispación…   Recordar que sólo la falacia y la mendacidad tiene la característica de repetitivas y necesitan del poder para su sustento, la verdad se sustenta sola. Los dos días pasados, el Congreso de los Diputados, parecía el Loro Park de Tenerife. En mi humilde opinión, esta moción ha convencido y sobre todo, ha vencido. Será el tiempo el que me quite o me de la razón.

Por otro lado, la injusta y despótica intervención de Casado, lo ha retratado como lo que es en realidad y tanto Iglesias como Sánchez le dieron el famoso beso de Judas a este vulgar felón. El primero aplaudiendo una intervención mediocre, por una retórica diatríbica, soez y con un alto índice de falsedades, traducidas en descalificaciones e infundios. El segundo, dando marcha atrás a esa reforma en el CGPJ, descarada y confesa, cuanto menos, de una inmensa arbitrariedad totalitaria, forma de comprar el poder judicial y tendiendo la mano de una forma eufemista o restando importancia, a la felonía ignominiosa, ejecutada de forma conspiranoica por los populares. El clientelismo más rastrero vuelve a asomar su rostro, de la mano de la corrección política de la izquierda.

Después de las palabras arriba expuestas, dejamos la posibilidad de opinar al lector, por eso, porque la democracia es la antítesis de la imposición, que es lo que defiende y representa el actual gobierno. Por supuesto, no sin antes dar un consejo en forma de aviso a navegantes, invitando a la objetiva reflexión, que supone una argumentación estudiada.  No por ser mayoría, los que piensan del mismo modo, necesariamente es signo de la posesión de la verdad absoluta o la razón, pues puede ser debido a intereses personales que nada tienen que ver con el fondo o núcleo de la cuestión. Concretamente, esta mayoría se debe a unos intereses particulares, característica del totalitarismo, por lo que me atrevo a ejercer ese derecho de libertad de expresión, por medio de la patente de corso y asevero que no siempre la mayoría está en lo correcto, pues es de todos conocido, la predilección de las moscas por la mierda y no creo que, esta turba de paradójicos y totalitarios piense por ello que la mierda es buena, ni que deje un buen sabor de boca.

 

Viva Vox y arriba España siempre.

Santos Trinidad

Cristiano católico, creyente no practicante. De derecha, amante de la libertad, basada en una igualdad sustentada en la justicia.

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