¿Dónde habré dejado el Falcon?

El Sexto Informe de Evaluación del IPCC, publicado el 9 de agosto de 2021, fíjense en la fecha: 2021, elaborado por un grupo de expertos climáticos de la ONU advertía a todos los Gobiernos de lo que iba a pasar:

“Se han producido rápidos cambios masivos en la atmósfera, el océano, la criósfera y la biosfera…el cambio climático inducido por el ser humano ya está afectando muchos fenómenos meteorológicos y climáticos extremos en todas las regiones del mundo”. Existe en la actualidad una fuerte evidencia de “cambios observados en fenómenos extremos como olas de calor, fuertes precipitaciones, sequías y ciclones tropicales y, en particular, de su atribución a la influencia humana”. También menciona “incendios forestales mortales”.

Los incendios devastadores y anormalmente descomunales del verano de 2022 YA fueron advertidos por LOS EXPERTOS (esos sí que son de verdad) de la ONU justo doce meses antes.

El Gobierno del PSOE, El Gobierno elegido por votantes socialistas, como viene siendo costumbre, ha hecho caso omiso de la advertencia; ya lo hizo con las advertencias y recomendaciones en Enero de 2020 respecto a la PANDEMIA; ahora lo ha vuelto a hacer.

La reacción que tuvo a principio de verano 2022, el Presidente Sánchez, frente a la oleada MASIVA de incendios dijo: “Los incendios matan”, como si la cosa no fuese con él, como si se sorprendiera, incluso presentándose como víctima de un plan diabólico de la derecha. Pero los documentos están ahí. Un Presidente puede mentir, pero no los documentos. Un año antes del catastrófico verano del 22, los expertos de la ONU ya avisaron a Sánchez y su panda de ministros de lo que podía suceder y, de hecho, ha sucedido.

Quiero que lo juzguen. Aunque esté evadido. Aunque después lo indulten. Pero tenemos la obligación moral de vengar a los miles de muertos enterrados en fosas comunes en 2020, víctimas mortales de una epidemia, por culpa de priorizar los intereses de una ideología y los que se enriquecen de ella,  a los de unos ciudadanos inocentes.

Señor Sánchez, los incendios ya hace años que matan y usted parece que esté enterándose ahora. A usted le nombraron Presidente sus votantes porque creían que era el más listo de ellos, pero cada día nos demuestra, una vez más, que no es así.

Tuvo un año desde que se publicó el informe de la ONU para tomar medidas preventivas sobre las catástrofes, y usted se ha paseado con el Falcon por regiones españolas devastadas, con gente que sufre, sin mostrar el menor escrúpulo ni remordimiento de no haber hecho NADA en doce meses.

Gobernar es anticiparse a los problemas de la gente. Gobernar no es ir en helicóptero o en Falcon, rodearse de un ejército de guardaespaldas que no sirven para nada porque usted se pone delante de tos ellos, gobernar es estar pendiente de los que sufren, de los pobres, de los trabajadores y los empresarios, gobernar no es subir el sueldo de sus laboralmente favorecidos empleados en época electoral, invertir en educación no es subir el sueldo a los profesores o contratar más votos, es conseguir que este país VUELVA a ser una potencia cultural y universitaria. No suba los sueldos, averigüe por qué los españoles estamos, de 37 países de la OCDE,  a ocho puestos del último.

Ustedes criticaban la “Fuga de cerebros” a EEUU o Alemania, cuando eso no era más que la prueba del alto y apreciado nivel educativo. Ustedes no han hecho nada para detener la sangría de universitarios españoles que han tenido que emigrar para trabajar de camareros en hamburgueserías inglesas y alemanas. Los problemas, señor Sánchez, señores socialistas, no se resuelven ignorándolos.

Sr. Sánchez: a usted lo único que le preocupa es su permanencia en el poder, su dinero y su Falcon. Ustedes, los socialistas, hablan de “la Sanidad y la Educación” como si hablasen de dos granjas de recolección de votos. Claro, un maestro socialista puede recolectar muchos tiernos votos entre un grupo de indefensos niños. Un médico socialista aparenta gran respetabilidad entre sus pacientes. No es necesario que den discursos: si las mentes son inocentes, basta con unas simples pinceladas dejadas caer distraídamente pero cargadas con los tópicos decimonónicos de los ricos y los pobres. “¡¡¡Nosotros, los socialistas, venimos a salvaros de la clase opresora!!!”.

Ahora quiere recuperar a las “clases medias y trabajadoras” y nos harta con sus repeticiones. Parece que gobiernan a golpe de ocurrencias. Son tan evidentes que hasta parecen ridículos.

Begoña ya está preparando la maleta. Por lo visto, la sacarán por Marruecos. Ya no me importa cuánto se van a llevar con tal de que se vayan. Pero, por favor, no se dejen el colchón.

José Enrique Catalá

Licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Valencia. Especialista en Hª Medieval. Profesor. Autor del libro: Glosario Universitario.

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