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Doctrina, religión, comunismo

Son más de 100 años de terror; sin duda es el mayor aparato de represión y propaganda creado por el hombre.

Cuando se habla de COMUNISMO, siempre se hace referencia a la buena prensa que ha tenido y tiene, así como también sus líderes políticos. También se dice que las revoluciones surgen en periodos de miseria, una falacia más para añadir a esa enorme propaganda del mismo, o de la izquierda en general. Para que surja una revolución, se tiene que dar una relativa prosperidad. Y esto es así, es necesario un cierto grado de movilidad y prosperidad social, para que se de una revolución.

Hay veces que miro horrorizado al pasado, y a esa forma de pensar que tenía la gente de mi generación y las mas próximas, debido a un adoctrinamiento y manipulación, en el cual caíamos por una rebelde juventud por un lado, y por ese marcado carácter de militante, de hooligan. Lo que nos retrataba como lo que realmente éramos, simples tontos machadianos, que es todo aquella persona que desprecia todo lo que desconoce o ignora. Es decir, por una innegable ignorancia.

Es un tiempo de tu vida, en la que tienes una fe ciega en la utopía, y a sentir un total desprecio por la realidad. Llegas a la conclusión de que no valoras tu vida y quieres arriesgarla. Sin darte cuenta, que esto conlleva unos efectos colaterales, pues al querer arriesgar tu vida, entras en esa actitud, ese estado, en el que no piensas y estás dispuesto a arriesgar, a parte de tu vida, la de los demás. Es decir, pierdes el respeto por los seres humanos.

Todo esto con ese afán obsesivo de redimir o salvar a la sociedad, a la humanidad. De esos males, los más ostensibles, como son: la propiedad privada y el comercio.

Esta religión, esta doctrina, este movimiento revolucionario, el comunismo, representa el terror y la represión. Son más de 100 años de terror, sin duda es el mayor aparato de represión y propaganda creado por el hombre. El comunismo, ha empleado una parte del PIB de la nación, allí donde ha brotado, en o para controlar información y aterrorizar al pueblo.

El comunismo representa el más puro totalitarismo y una falsa y ficticia igualdad. La igualdad real tiene que ser ante la ley, cosa esta que cualquier alma decente defenderá siempre. La igualdad vista o aplicada en cualquier otro sentido, no sólo es algo imposible, sino que es absurda e indeseable. Como por ejemplo la igualdad orgánica, ¿de qué sirve tener la misma nariz o el mismo número de pie?. Esta es una idea del todo supremacista, pues olvida, que lo ideal es el mestizaje y no la pureza racial o étnica.

Igual que las plantas, o las razas caninas, mejoran al cruzarse. La raza humana acabará formando una sola raza mestiza. No habrá negros, ni blancos, ni indios… Y esa raza será la más auténtica, original, genuina, y sobre todo perfecta. Esta última, la perfección, fruto o debido a que sin duda, será la raza más desigual que se pueda imaginar.

Esos señoritos de provincias mantenidos por sus familias, esos jóvenes que sin duda pertenecen a ese estamento privilegiado. Y que se debe a su afiliación a esa oligarquía rebelde, esa casta en la sombra, ese querer y no poder. Esos mismos jóvenes que se erigen en líderes de las masas. Son sin género de duda los principales y responsables propiciadores de las revoluciones, es decir, los más decisivos. Pues los borregos sin su pastor, son un cero a la izquierda. Es decir, nada.

Crean un ambiente de populismo instrumental, de populismo demagógico, que podría definirse como un fenómeno global. Pues sin duda, el populismo crea o genera un mundo irreal alrededor de su figura, por sus partidarios y sus detractores, aunque siempre hay una certeza, o un pero. Ese pero o certeza, es que todos, cada uno a su modo, quieren frenar los flujos migratorios, que sin duda es la característica o medida estrella de las políticas globalitarias. Cosa o medida esta, de una imperante y extrema necesidad, aquí en Europa.

El comunismo y doctrinas o religiones afines componen un imperio, que se puede definir como el imperio de la mediocridad. Es decir, la cobardía, el olvido de la abnegación y de la nobleza, sustituidos por esta especie de baba de lo políticamente correcto.

Esta mediocridad comunista y en general de la izquierda, se da también en su polo opuesto, es decir, el capitalismo. Sólo que con un pequeño matiz, en un sistema capitalista y con un régimen totalitario, aunque distinto al totalitarismo comunista, esa mediocridad, la mediocridad capitalista, es la mediocridad de la prosperidad.

Esa invención basada en el adoctrinamiento, esa imposición que es lo políticamente correcto no es sincero, por lo que deducimos que es falso. Su problema es ser una gran hipocresía. Su forma de imperar o actuar es la siguiente: creo que este ejemplo bastará para definirlo, «después de perseguir salvajemente a los homosexuales durante más de mil años, ahora resulta que tienen que ser iguales, si no mejores que los heterosexuales. Cosa esta que no es más que una frivolidad y una discriminación positiva.

Me explico: una mujer insulta a un hombre y es o se considera como una falta. Por el contrario si un hombre insulta a una mujer es o se considera como delito. Y esto, esto tiene que terminar.

Es de sobra sabido y por todos conocido, que en España siempre ha habido extremos. Es decir, una de sus principales características ha sido siempre su carácter o personalidad polarizada. Sin duda, hay y existe una extrema izquierda, es una certeza incontestable. La cual, ante su desprestigio se ha inventado una extrema derecha para sobrevivir. Cosa esta, que como una extrema derecha real, definida es de una enorme duda o incredulidad. Personalmente pienso que, ese sustantivo adjetivado no existe, como tal. En la actualidad no es más que un neologismo, acuñado como insulto o descalificativo por la izquierda hacia la derecha, debido a ese desprestigio que les da su verdadero origen ideológico.

A la sociedad en general se nos roba por tradición, por inercia, pero la historia nos demuestra que no sólo existe ese progreso técnico creado por la izquierda, más concretamente, por esa doctrina, esa religión, que es el comunismo, para eso, para robarnos, no sólo lo material, también lo espiritual. La gente decente, la honrada, la gente como tú y como yo, la derecha, hemos creado y desarrollado un progreso moral, precisamente para protegernos de esta nociva doctrina, RELIGIÓN, el comunismo.

Esta de sobra comprobado y demostrado, que el ser humano es un animal locoide, pues es una realidad, que sólo aprendemos a golpes. El comunismo, o mejor dicho, los nuevos comunistas, juegan con la vida de los demás, muy al contrario de sus oponentes ideológicos, que se juegan la suya propia. Esto sin duda es una diferencia fundamental. Una diferencia a tener muy en cuenta. Porque el mundo va bien, como nos quieren vender, todo lo bien que puede ir. Pero sin duda irá mejor, si no nos gobiernan ellos.

Santos Trinidad

Cristiano católico, creyente no practicante. De derecha, amante de la libertad, basada en una igualdad sustentada en la justicia.

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