ColaboracionesOpiniónSantos Trinidad

Derecha es cambio, izquierda es inmovilismo

La era de los ORCOS “de la izquierda” terminó, comienza la era de los hombres en todos sus géneros y significados, “la derecha”, o lo que es lo mismo VOX.

Ser de derechas en España y en las democracias actuales es moderno, interesante, coherente, ético e inteligente. Ser de derechas es también original, difícil, innovador, provocador y rupturista.

La derecha en estas últimas décadas representa el cambio, y la izquierda el inmovilismo.

Es un falso mito que la derecha representa el pasado y la izquierda el progreso. La derecha se conforma con el orden de las cosas y la izquierda es por naturaleza inconformista. De lo que se deduce que la izquierda está enferma, comparándola con la derecha.

Se trata simplemente de aplicar la inteligencia y no los prejuicios, además de las consignas ideológicas, para entender las diferencias entre izquierda y derecha; es decir, enfrentar el inmovilismo al cambio.

No hay ninguna duda en aseverar que la cultura política de la izquierda se quedó anclada en el antifranquismo. El  real y verdadero cambio es la derecha, en el que la nación española y el patriotismo dejan de ser valores asociados al franquismo. Ya no lo son, se integran con toda naturalidad y con fuerza, mucha fuerza, en los valores de la democracia.

La sociedad española, ha despertado de ese largo sueño o letargo, y aunque a día de hoy una mayoría no sabemos definir las ideologías, sabemos, sin género de dudas, reconocerlas.

La izquierda siempre atribuye los problemas o responsabilidades a la sociedad. Por el contrario, la derecha pone la responsabilidad en manos del individuo. La claridad moral superior de la derecha estriba en la capacidad para entender las fronteras, entre la defensa de la libertad, y el apoyo a la legitimidad de la represión. Es decir, hay que partir o ser consciente, de que la libertad es el debate de la legitimación de las dictaduras. Donde no caben posiciones intermedias o medias tintas, lo cual no significa que la derecha mantenga posturas totalmente coherentes en este campo.

Todo esto es debido a la política internacional, o a lo que vulgarmente llamamos realismo. Son claros ejemplos; “EL ataque terrorista contra las torres gemelas” o las actitudes internacionales ante la dictadura comunista de Cuba, o el autoritarismo bolivariano de Venezuela, entre otros muchos.

Aunque no me considero un intelectual, me declaro neoconservador, rama o corriente de la derecha que orienta sus políticas desde la reflexión intelectual. Intento exhalar en mi prosa esa grandeza y excepcionalidad que sólo tienen unos pocos elegidos. Aunque no siempre lo consiga; siendo sincero, casi nunca. Para ello utilizo la filosofía, de la que me considero un simple aprendiz, un aprendiz de francotirador del pensamiento, por lo que seguro, erraré más de uno de mis disparos dialécticos, por lo cual, pido perdón anticipado.

El Neoconservadurismo, es una corriente de la derecha que apoya el Estado de bienestar y no el Estado paternalista. Apoya el mercado, respeta los valores e instituciones tradicionales, como la religión, la familia, y rechaza la contracultura. Apoya la igualdad de oportunidades, pero rechaza la noción o la idea de que tal igualdad tiene que acabar necesariamente en una igualdad de resultados. Rechaza el aislamiento de Estados Unidos en política internacional o el ya mencionado realismo, mostrándose escéptico frente a él. Y es de la opinión de que la democracia americana difícilmente sobreviviría en un mundo hostil a sus valores.

Este cóctel es el que en mi opinión significa o define el neoconservadurismo, es lo que, convierte esta corriente en la más atractiva de la derecha. La que más coherentemente representa el impulso de la libertad, una libertad, aplicada al mercado, a la política, y de ideas en sentido más amplio, dentro y fuera de las fronteras. Lo que sin duda imprime o acuña un idealismo de la libertad y una fuerza inmovilizadora que va más allá de las corrientes tradicionales de la derecha.

Una libertad sustentada en la justicia y en la igualdad. Pues tenemos igualdad porque amamos la justicia y viceversa, lo que nos proporciona de una forma automática una real y verdadera libertad.

Por todo lo arriba expuesto, por todo esto, soy de derechas, soy de VOX. Porque no represento a VOX y sus políticas, sino que es VOX quien representa las mías y lógicamente mis intereses.

Seguidamente, voy a relatar una historia, a modo de anécdota, para que se vea la real y verdadera cara de la izquierda.

Esta es la historia de una chica que cursaba el último curso de licenciatura en Somosaguas, una de las cunas de esas políticas obsoletas y nocivas de izquierdas, las políticas comunistas, y socialistas. Las que hablan de que todos los empresarios sin excepción son unos explotadores y de la distribución de la riqueza.

Por una de esas casualidades de la vida, era hija de un empresario de éxito, y después de cinco largos años de adoctrinamiento, decidió hablar con su padre y decirle lo que pensaba de él, y de sus homólogos empresarios, aparte de darle un discurso, a forma de reprimenda, sobre esa famosa distribución de la riqueza.

Cuando terminó de regañar a su padre, el padre muy tranquilo y con mucha educación, le dijo: muy bien Elvira, y dime ¿qué tal te va con los estudios?, a lo que ella respondió “muy bien, casi no salgo, no voy a fiestas, no veo a mi novio, me paso el día en casa estudiando. Casi seguro que me licenciaré este año con una nota media de 9 puntos” .

A lo que el padre, le reconoció el mérito a su esfuerzo, y le dijo: estoy orgulloso de ti. Oye, y ¿qué tal le va a tu amiga Silvia?. A lo que ella respondió: es una vaga, no estudia, todo el día está de fiestas con su novio. Casi seguro que no se licenciará conmigo este año, ya que su nota media será de 4 puntos.

A lo que el padre, siempre con el mayor de los respetos y mucha educación, le dijo: pues vete y habla con tus profesores, esos que te han metido esas ideas en la cabeza y les dices; miren ustedes, personalmente creo ciegamente en sus ideas y me gustaría distribuir mi riqueza, en este caso los puntos de media con mi amiga Silvia. Me quitan 2,5 puntos de los 9 que tengo y se los dan a Silvia, así nos podremos licenciar las dos juntas este año con 6,5 puntos de media.

A lo que ella muy irritada le respondió; “y una mierda, a esa vaga, si quiere puntos que se esfuerce, trabaje y estudie”.

El padre, dándole, un par de palmaditas en la espalda de una forma cariñosa, le dijo: Elvirita, bienvenida a las derechas.

Moraleja: a nadie le gusta que se aprovechan de su esfuerzo y trabajo, por muy de Izquierdas que sea.

Santos Trinidad

Cristiano católico, creyente no practicante. De derecha, amante de la libertad, basada en una igualdad sustentada en la justicia.

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