Cuándo llegará el final de la farsa catalana

Estoy tan cansada de tener que aguantar a toda esta pandilla de enfermos de odio aleccionados por cuatro embusteros, que ya ni siquiera tengo ganas de escribir sobre ello. Pero siempre surge una nueva aberración que supera a la anterior, y otra que supera a la otra, y una nueva, que supera a todas las demás.

La última cafrada ha,ç sido cometida por una «maestra», ha tenido el cuajo de maltratar a una niña por pintar una bandera de España.

Y esto lo oímos el resto de los mortales, y no hacemos ningún caso, no movemos ni un dedo, no nos tiramos a la calle a protestar por tamaña salvajada, ni se toman medidas contra esta fenómena, ni nadie parece darle la importancia que realmente tiene, que es toda la del mundo.

En cualquier parte del territorio nacional se le cae el pelo a cualquier maestro por golpear a un alumno, pero en el país de la fiebre amarilla, no ocurre nada, absolutamente nada, nunca ocurre nada, hagan lo que hagan.

Los maestros llevan en las solapas y en sus prendas de ropa, lazos amarillos, en defensa de los políticos presos, esos golpistas mal llamados políticos presos, y los niños crecen y aprenden de carrerilla una historia inventada que les enseña a odiar a la opresora España, pero sigue sin pasar nada.

Estamos todos impasibles ante estos sectarios, que ni ellos mismos a estas alturas saben lo que quieren, la pataleta les dura ya demasiado, y el peor gobierno de la historia de España, con Sánchez a la cabeza, en vez de cortarles las alas, se alía con ellos y les da concesiones millonarias para conseguir su apoyo, para seguir chupando Moncloa.

Se han metido en el congreso, se han metido en el Senado y no hay ningún político capaz de explicarles a estos insurrectos, que todo lo que cuentan es mentira, que su falsa Cataluña ni existe, ni ha existido jamás.

Ahora ya pasan directamente al maltrato infantil. ¿Que será lo próximo? ¿La tortura?

En nada el iluminado de Sánchez acercará a los políticos presos hacia su país del lazismo y acto seguido todos los golpistas estarán en la calle, pasándose por el arco del triunfo cualquier ley.

Pero nosotros seguiremos como hasta ahora, sin hacer nada.

Ahora ha sido lastimar a una niña indefensa, lo próximo será atacar a cualquiera que no piense como ellos.

Lástima de Cataluña, pero si consienten, no queda otra que acatar el lazismo y el nazismo en estado puro.

Mª José Gómez Busó

Jubilada, apasionada del patchwork, lenguaraz y rematadamente sincera.

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