Cruzada contra la felonía

El PNV se reinventa de la boca de Esteban, su portavoz y fiel siervo en el Congreso de los diputados español. Con una retórica de sibilina demagogia, dando carácter ambiguo y arcano a sus discursos, nos sumerge en una utopía anhelada y adanista, en un desesperado intento de borrar la verdadera metafísica cainita de su génesis ideológica.

Su nacionalismo chovinista es de obstrucción y deslealtad hacia España en «Sensu Stricto», sus continuos y reiterados excesos hacia la misma, rozan lo ilegal y delictivo. Hasta el punto de erigirse en ministro sin cartera del gobierno frentepopulista de esta III República, al igual que Manuel de Irujo Ollo, lo fue del gobierno frentepopulista de la II República.

Su génesis es conspiranoica y de una inherente felonía hacia su esencia ultraclerical y fervoroso catolicismo. Su inmensa fatuidad y egolatría, hacen que reniegue de estas, en favor de ese anhelo, ese capricho, esa frustración que supone un país de supremacía étnica o vulgar nazismo.

Su idolatrado «Napoleontxu» (José Antonio Aguirre), ya traicionó al gobierno frentepopulista de la II República y sin género de dudas, Esteban no tendrá reparos en volver a cometer felonía con los socialcomunistas republicanos que componen el gobierno de esta III República.

No lo digo yo, es algo que nos ha demostrado la empírica, inherente como el ADN a cada persona, en el PNV o nacionalismo chovinista vasco. Su anhelo no es una realidad es una utopía, un sentimiento, pues ni histórica, ni jurídica, ni social, ni legal o legítimamente ha sido, ni es una nación o país independiente.

Esta actitud, la de los nacionalismos periféricos, crea una situación que además de cíclica, es un círculo vicioso, un círculo cerrado, es la pescadilla que se muerde la cola. Pues al igual que Prieto o Azaña no admitían la fragmentación de España, Sánchez e Iglesias aunque no lo expresen en voz alta son de la misma opinión. Estos últimos son ególatras, envidiosos y sobre todo, déspotas, por lo que no permitirán una fragmentación que haga disminuir sus exigencias y caprichos materiales (sus grandes y elevadas cuentas corrientes).

Por lo que se presume un futuro aciago, incierto y oscuro para España. Si Sánchez no acata las decisiones de los chovinistas, su desahucio de la Moncloa es una realidad y, si por el contrario, acata de forma sumisa y aquiescente sus exigencias, no tiene un país que poder gobernar. Un complicado dilema para un obsesivo y necesitado de poder, vulgar mendigo.

Esta reflexión es un llamamiento a la coherencia, al sentido común, a la decencia y a la honradez, de ese sector de la sociedad de ignaros, vulgares acomplejados y fieles seguidores de los estereotipos, turba de presos ideológicos, para que desechen los clichés propagandísticos de la corrección política, que por ese qué dirán, ese miedo a un menosprecio o demonización que temen sufrir, se pronuncien, den un golpe en las urnas y borren todo vestigio de esta cruel pesadilla que suponen y han creado, los protagonistas de este sueño o utopía y todos los que les han dado y les siguen dando pábulo.

Santos Trinidad

Cristiano católico, creyente no practicante. De derecha, amante de la libertad, basada en una igualdad sustentada en la justicia.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Las siguientes reglas del RGPD deben leerse y aceptarse:
Este formulario recopila tu nombre, correo electrónico y el contenido para que podamos realizar un seguimiento de los comentarios dejados en la web. Para más información revisa nuestra política de privacidad, donde encontrarás más información sobre dónde, cómo y por qué almacenamos tus datos.

Botón volver arriba