Coronavirus: La humanidad cautiva y la presidencia mundial de Bill Gates

El economista español Germán Velásquez fue contratado por la Organización Mundial de la Salud en 1989 para crear y dirigir la Unidad de Economía de la Salud y la Financiación de los Medicamentos de esa agencia de la ONU.

Velásquez llegó a la OMS con el anhelo de trabajar para que la población mundial tuviera pleno acceso a los medicamentos. (1)

Trabajó en la OMS durante dos décadas. Otra de sus responsabilidades fue la de dirigir el Secretariado para la Salud Pública, la Innovación y la Propiedad Intelectual.

Sin embargo, la falta de congruencia entre los propósitos públicos de la institución y sus acciones concretas le llevó a escribir —junto con Pascale Boulet— el estudio titulado Globalización y acceso a los medicamentos. Perspectivas sobre el Acuerdo ADPIC/OMC. (2)

Fue tal la ira que causó la difusión del documento —conocido como «El libro rojo de la OMS»—  que Velásquez sufrió diversas agresiones y amenazas de muerte.

En agosto de 2016, Velásquez concedió una entrevista a Javier Bañuelos, de la Cadena Ser, de España, a quien dijo, entre otras cosas, que la OMS vive un proceso acelerado de privatización que le despoja de su rol de árbitro mundial de la salud pública.

Reveló entonces que el 90 por ciento del Programa de Medicamentos —que él dirigió— es financiado directamente por la Fundación Bill y Melinda Gates.

Agregó que más del 80 por ciento del presupuesto de la OMS depende de donaciones públicas o privadas, pero voluntarias, «que se concentran en diversos países, en la Fundación Bill y Melinda Gates y en la industria farmacéutica». (3)

Bañuelos le preguntó si era cierto que las contribuciones millonarias de la industria farmacéutica a la OMS beneficiaban a los grandes laboratorios y esta fue su respuesta:

Es una teoría que es totalmente cierta, ha sucedido, y está sucediendo. Cuando un donante da dinero, por ejemplo, la industria farmacéutica, estos representantes solicitan estar presente en los comités de expertos de los diferentes programas [de la OMS]. Hay un conflicto de intereses grave. Sucedió con la epidemia H1N1, los posibles fabricantes de vacunas y de medicamentos, como el Tamiflú, estaban sentados en el comité que estaba decidiendo si se lanzaba una epidemia o no, evidentemente, [las farmacéuticas] empujaron a que se lanzara la epidemia y se diera una alarma global porque iban a tener un mercado impresionante. (4)

La feroz crítica previa de Gates a la OMS

Cuando Bañuelos publicó la entrevista a Velásquez habían pasado  17 meses de la videoconferencia ofrecida por Bill Gates a través la plataforma mediática TED.

El magnate disfrazado de filántropo se pronunció en marzo de 2015 por sustituir a la Organización Mundial de la Salud. ¿Razón? Que la OMS se dedica únicamente a monitorear las epidemias. Por ello, propuso crear un nuevo sistema mundial de salud:

Es posible construir un sistema de respuesta bien eficaz. Tenemos a favor toda la ciencia y la tecnología de las que tanto hablamos. Tenemos teléfonos celulares para recibir y difundir información al público. Tenemos mapas satelitales para ubicar a la gente y ver cómo se moviliza. Tenemos avances en biología que cambian dramáticamente el tiempo de estudio del patógeno y permiten fabricar drogas y vacunas que ataquen esos gérmenes. O sea, que sí tenemos los instrumentos pero hay que ponerlos al servicio de un sistema mundial de salud. Y necesitamos estar preparados. (5)

El fundador y hoy expresidente de Microsoft planteó además  la militarización de los sistemas de salud en el mundo:

¿Cuáles son las piezas clave? Primero, necesitamos sistemas de salud fuertes en los países pobres. O sea, que las madres puedan dar a luz de manera segura, que los niños tengan todas sus vacunas. También, que podamos detectar el brote desde el principio. Necesitamos contingentes de reservas médicas. Suficiente personal con el conocimiento y el entrenamiento, listo a desplazarse con todas las habilidades. Y luego hay qué equiparar a estos médicos con los militares y beneficiarse de la capacidad de éstos para moverse rápidamente, hacer logística y tener áreas seguras. (6)

Nadie puede negar que el combate al coronavirus se ha militarizado en la mayor parte del mundo. Los médicos —como anticipó Gates en la multireferida conferencia de 2015— se están beneficiando de la capacidad de los militares  para moverse con rapidez, hacer logística y tener áreas seguras.

Para no ir muy lejos, en México será el Ejército el que coordine la acción gubernamental en la inminente emergencia de Covid-19. La Secretaría de la Defensa Nacional dispondrá de 40 hospitales militares y de 16 más, pertenecientes al Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI).

Recuérdese, por otro lado, que la jefa de gobierno de la capital mexicana, Claudia Sheinbaum, firmó un convenio con las compañías de telefonía móvil para ubicar en tiempo real los desplazamientos de las personas en la urbe. Esta medida fue sugerida por Bill Gates en su videoconferencia de 2015.

¿Qué pasará con los grandes laboratorios?

El profesor Michel Chossudovsky, director de Global Research (Centro de Investigación sobre Globalización), cuya sede se encuentra en Canadá, desveló las maniobras de las grandes compañías farmacéuticas en un artículo publicado el pasado 1 de abril:

¿Qué sigue en la evolución de la crisis COV-19?

Un programa de vacunación contra el coronavirus se anunció en Davos en el Foro Económico Mundial (21-24 de enero), apenas 2 semanas después de que las autoridades chinas identificaran el coronavirus el 7 de enero.

La entidad líder de la nueva iniciativa de la vacuna contra el coronavirus es la Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias (CEPI, por sus siglas en inglés), una organización patrocinada y financiada por el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) y la Fundación Bill y Melinda Gates. (7)

Con la agudeza que le caracteriza, Chossudovsky puso al descubierto, en tiempo y forma, las maniobras para beneficiar a los grandes laboratorios:

Tenga en cuenta la cronología: el desarrollo de la vacuna nCoV 2019 se anunció en el Foro Económico Mundial de Davos (WEF) una semana antes del lanzamiento oficial por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de una emergencia de salud pública mundial (30 de enero) en un momento en que el número de «casos confirmados» en todo el mundo (fuera de China) fue de 150 (incluidos 6 en Estados Unidos).

CEPI busca ejercer de «monopolio» en el negocio de la vacunación cuyo objetivo es un «proyecto de vacuna global», en asociación con un gran número de «candidatos«. Anunció financiamiento para su asociación con Inovio y la Universidad de Queensland (Australia). Además, confirmó la CEPI (enero 23) un contrato con Moderna, Inc. y el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos (NIAID, por sus siglas en inglés), dirigido por el Dr. Anthony Fauci, quien ha sido fundamental en la campaña de miedo y pánico en todo Estados Unidos: «Es diez veces peor que la gripe estacional». (8)

Chossudovsky mencionó en su trabajo a otros grandes laboratorios que trabajan en la fabricación de la vacuna contra el Covid-19: CureVac AG (Alemania) y GSK (Reino Unido).

Contrastando la propuesta de Gates con la denuncia de Velásquez y el análisis de Chossudovsky se llega a la conclusión de que la actual OMS ya dio de sí, es decir, que las élites necesitan un nuevo «sistema mundial de salud» —como lo definió el expresidente de Microsoft— a la que puedan manejar a su antojo. La OMS les queda chica. Les estorba.

Con el pretexto del coronavirus, Bill Gates actúa como presidente del mundo, con atribuciones que están por encima de las que tienen los gobiernos —tanto de los países ricos, cuanto de los que son pobres— y opera, incluso, por encima de la Organización Mundial de la Salud y de la mismísima Organización de las Naciones Unidas (que ha sido la punta de lanza de las élites que construyen el andamiaje del gobierno mundial).

En el terreno sanitario, específicamente, Gates tiene el apoyo y complicidad de gigantes como Wellcome y Mastercard. Con su apoyo, la Fundación Bill y Melinda Gates lanzó, el pasado 9 de marzo, el Acelerador Terapéutico COVID-19 con una inversión inicial de 125 millones de dólares. (9)

El objetivo público de este esfuerzo es del de «acelerar y evaluar medicamentos y productos biológicos nuevos y reutilizados para tratar a pacientes con COVID-19 en el plazo inmediato y otros patógenos virales a largo plazo». (10)

Wellcome dijo que el Acelerador Terapéutico COVID-19 «coordinará los esfuerzos de I + D y eliminará las barreras para el desarrollo y la ampliación de medicamentos para abordar la epidemia». (11)

Hablar de I + D es referirse a otra organización no gubernamental patrocinada por los Gates que tiene el propósito de fichar digitalmente a todos los habitantes del planeta. (De eso nos ocuparemos en una próxima entrega).

Gates y el cártel de las vacunas

Decíamos que Gates ordena como si fuera presidente del mundo. Decide sin tomar en cuenta a la OMS y a la ONU.

El 26 de marzo (19 días después del lanzamiento del Acelerador Terapéutico COVID-1, la Fundación Bill y Melinda Gates y un grupo de grandes laboratorios internacionales anunciaron que colaborarán para acelerar el desarrollo, la fabricación y entrega de vacunas, diagnósticos y tratamientos para COVID-19 en respuesta a la pandemia. (12)

¿De qué laboratorios estamos hablando? De los siguientes:

  • BD
  • Boehringer Ingelheim
  • bioMerieux
  • Eisai
  • Eli Lilly
  • Gilead
  • GSK
  • J&J
  • Merck (MSD)
  • Merck (Merck KGaA)
  • Novartis
  • Pfizer
  • Sanofi (13)

Una vez contenida la emergencia del coronavirus, Gates anticipó que retomará otra de sus funciones: combatir el cambio climático. Así se lo dijo a Chris Anderson, curador de contenidos de la plataforma de TED, el pasado 25 de marzo, un día antes de que su fundación hiciera alianza con los grandes laboratorios farmacéuticos internacionales antes mencionados:

¿Sabes, he liberado mucho tiempo para trabajar en el clima. Tengo que decir, ya sabes, durante los últimos meses, eso ahora ha cambiado y hasta que salgamos de esta crisis, COVID dominará, y entonces algunas de las cosas climáticas, aunque todavía continuarán, no obtendrá ese mismo enfoque. A medida que pasamos esto, sí, esa idea de innovación y ciencia y el mundo trabajando juntos, eso es totalmente común entre estos dos problemas. Y no creo que esto tenga que ser un gran revés para el clima. (14)

No se piense, sin embargo, que sólo los globalistas de Soros y Gates están metidos en estas maniobras de control.

Así como los globalistas hicieron su simulacro de Pandemia el 18 de octubre de 2019, en Nueva York, con el apoyo de la Universidad Johns Hopkins, el Foro Económico Mundial y la Fundación Bill y Melinda Gates, así también la Fundación Rockefeller hizo el suyo.

El investigador mexicano Víctor Mark Romo publicó, en Sin Compromisos,  que el simulacro de los Rockefeller fue en 2010, o sea, que se anticipó en nueve años al de los globalistas.

Este ejercicio ocurrió hipotéticamente en 2012; el documento final difundido por la Fundación Rockefeller resume algunos de los daños de la  pandemia virtual con estas palabras:

La pandemia también tuvo un efecto mortal en las economías, donde la movilidad internacional tanto de personas como de bienes se detuvo bruscamente, debilitando industrias como las del turismo, aviación y rompiendo las cadenas de suministro mundiales. Incluso a nivel local, las tiendas y edificios de oficinas normalmente bulliciosos se quedaron vacíos durante meses, sin empleados ni clientes. (15)

¿Cómo explicar esa aparente contradicción? Gates está identificado con Soros, que es enemigo de Trump. Éste, por su parte, está aliado a los Rockefeller y al primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, rival acérrimo de Soros.

¿Por qué los Rockefeller trabajan en este tipo de escenarios? La respuesta es sencilla: porque unos y otros pretenden los mismos fines. Coinciden en ciertos métodos. Discrepan en otros.

Pasa lo mismo que con los cárteles de la droga. Cada uno tiene sus métodos. Incluso llegan a pelearse entre sí, pero su propósito final es el mismo: tener poder y riqueza, a costa de envenenar y matar.

Es lógico pensar que ambos bandos se repartirán cuotas de poder y riqueza, así como miles de millones de esclavos en el planeta.

El control, por lo pronto, lo tienen los globalistas.  Tan es así, que Gates le dijo a Anderson, de TED, que no hay alternativa: o cierran las economías o las cierran, aunque esto sea más triste para los países pobres. (16)

Referencias electrónicas

  1. Cfr. Javier Bañuelos. “Han privatizado la OMS, la financiación privada condiciona sus decisiones”. Cadena Ser. (Publicado el 25 de agosto de 2016, párrafo 1). Consultado en https://cadenaser.com/ser/2016/06/16/sociedad/1466079742_072124.html
  2. Germán Velásquez y Pascale Boulet. “Globalización y acceso a los medicamentos. Perspectivas sobre el acuerdo ADPIC/OMC”. Organización Mundial de la Salud. (2.ª edición. Enero de 1999). Consultado en https://apps.who.int/medicinedocs/pdf/whozip47s/whozip47s.pdf
  3. Íbid., párrafo 6
  4. Íbid., párrafo 10
  5. “Bill Gates: ¿La próxima epidemia? No estamos listos”.  Video en YouTube. (Del minuto 05:00 al minuto 05:41). Consultado en https://youtu.be/6Af6b_wyiwI
  6. Íbid. (Del minuto 06:14 al minuto 06:49).
  7. Michel Chossudovsky. “Tras el encierro: Alistan programa mundial de Vacunación”. Globalización. (Publicado el 1 de abril de 2020, párrafos 2 al 4). Consultado en https://www.globalizacion.ca/tras-el-encierro-alistan-programa-mundial-vacunacion/
  8. Íbid., párrafos 4 y 5
  9. Cfr. Wellcome. “La Fundación Bill & Melinda Gates, Wellcome y Mastercard lanzan la iniciativa para acelerar el desarrollo y el acceso a las terapias para COVID-19”. (Publicado el 9 de marzo de 2020, párrafo 2). Consultado en https://wellcome.ac.uk/press-release/bill-melinda-gates-foundation-wellcome-and-mastercard-launch-initiative-speed
  10. Íbid.
  11. Íbid., párrafo 1
  12. Comunicación de Novartis. “Novartis, la Fundación Bill y Melinda Gates y las compañías de ciencias de la vida comprometen experiencia y activos para luchar contra COVID-19”. Science|Bussines, (Publicado el 26 de marzo de 2020). Consultado en https://sciencebusiness.net/network-updates/novartis-bill-melinda-gates-foundation-and-life-sciences-companies-commit-expertise
  13. Íbid., último párrafo
  14. “Cómo debemos responder a la pandemia del coronavirus”.  Video en YouTube. (Del minuto 48:55 al minuto 49:32). Consultado en https://youtu.be/Xe8fIjxicoo
  15. Cfr. Víctor Mark Romo. “¿El reporte del 2010 que habla de la plaga que nos llegó en el 2020?”. Sin Compromisos. (Publicado el 4 de abril de 2020). Consultado en https://periodismosincompromisos.wordpress.com/2020/04/04/el-reporte-del-2010-que-habla-de-la-plaga-que-nos-llego-en-el-2020/
  16. “Cómo debemos responder a la pandemia del coronavirus”.  Video en YouTube. (Del minuto 20:14 al minuto 20:25). Consultado en https://youtu.be/Xe8fIjxicoo

 

Jorge Santa Cruz

Periodista mexicano, católico y conservador.

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