Coche eléctrico: Europa contra Europa

Recientemente llegan la noticias de que el parlamento europeo ha aprobado la prohibición de vender coches nuevos de combustión, es decir, derivados del petróleo y gas, en 2035 (incluye híbridos).

Ya hemos recibido la noticia en numerosas ocasiones anteriores, debido al largo y burocrático proceso de aprobación de leyes en la unión europea y sus múltiples fases. Por otra parte el sensacionalismo periodístico contribuye a ello, así como la falta de conocimiento de los periodistas en todo tipo de materias y también en esta.

Pues bien, aun queda otra fase, que se dará presumiblemente en marzo para que pase por otro filtro aprobatorio. Es decir, aun no está aprobado y publicado.

Pero aun en el caso de que se apruebe, hemos de tener en cuenta que las leyes no son inmutables y cambian según cambian los políticos y su ideología. En este sentido esta prohibición, de todo punto dogmática y sin criterio técnico ni económico, no tiene ni mucho menos el apoyo de todos los parlamentarios europeos. Tras la adopción en la sesión plenaria de Estrasburgo (Francia) por 340 votos a favor, 279 en contra y 21 abstenciones, solo queda el visto bueno formal por parte de los Veintisiete para que estas nuevas reglas puedan entrar en vigor.

Es decir, si algún país se opone a esa prohibición, el proceso se bloquea y presumiblemente hay varios países que pueden hacerlo, ya que demostraron en el pasado su disconformidad.

Por otra parte, los ciudadanos tenemos la oportunidad de expulsar del parlamento europeo a estos demagogos que promueven este tipo de prohibiciones, propias de regímenes totalitarios y lejos del consenso mundial en la materia, ya que ninguna potencia mundial fuera de Europa propone esta salvajada.

A ojos del partido popular europeo (PPE), según ha explicado su portavoz en la negociación de la norma, Jens Gieseke, la prohibición de los motores de combustión supondrá nuevos coches «más caros», la pérdida de «miles de puestos de trabajo» y llevará a la industria europea al «declive». «Europa está conduciendo su industria automovilística hacia un callejón sin salida»

Es decir, que el pueblo, el votante sepa, que esta salvajada la promueven los grupos socialistas, socialdemócratas, verdes, etc. El grupo popular se opone, así como VOX y los partidos afines en Europa.

Abascal avisa al PP que Vox no pactará si no se enfrenta a la prohibición de ventas de coches de gasolina en 2035.

Abascal (VOX) ha denunciado esta medida, que ve como un «ataque a la libertad y el bienestar de los trabajadores», y ha avisado de que Vox no apoyará ni formará parte de ningún gobierno que «transija» con ello. El líder de Vox cree que se trata de restricciones «liberticidas y antisociales» adoptadas «de espaldas a los ciudadanos» y ya ha dejado claro que, si de su partido dependen, en 2035 en España se seguirán produciendo y vendiendo coches «asequibles para las clases populares».

En definitiva, aunque ahora saliera adelante esta propuesta a todas luces perjudicial para los intereses de la propia Europa y España, si en las próximas elecciones los votantes eligen adecuadamente, el nuevo parlamento anularía esta normativa de los sectarios actuales.

Entrando en el fondo u origen de semejante propuesta, está la ideología climática imperante, falsa y que se utiliza para coaccionar y limitar las libertades de la ciudadanía.

Tengo muy claro que el coche eléctrico no es solución a ningún problema, y menos aun a un problema inventado por ciertos globalistas.

Si tomamos por cierto esa teoría absurda del impacto del CO2 en el clima, hemos de saber que Europa supone el 7,9% de las emisiones mundiales y cada vez su participación es menor, debido al crecimiento del resto del mundo, en detrimento de Europa.

Es decir, que los parlamentarios europeos nos quieren limitar nuestra libertad y perjudicar nuestra prosperidad para nada, porque ese 7,9% es insignificante.

El transporte en su conjunto en Europa es aproximadamente un 25% del total de emisiones de CO2 y el transporte por carretera un 77% del cual los vehículos particulares son un 60%.

Si hacemos cuentas tenemos que el impacto de los coches europeos en el total de emisiones del mundo sería 7,9% x 25% x 77% x 60% es decir, el 0,9%. Es decir, que los parlamentarios que apoyan esta medida, ahorrarían el 0,9% de las emisiones de CO2 mundiales, si todos los coches fueran sin emisiones.

El impacto en Europa y España de esta medida sería brutal.

  • La industria del automóvil es muy relevante y genera muchos puestos de trabajo.
  • Los ciudadanos no están en disposición de adquirir los costosísimos vehículos eléctricos.
  • La infraestructura para enchufar esos vehículos sería de un coste prohibitivo, que tendríamos que pagar los ciudadanos
  • Es imposible que existan el suficiente número de puntos de carga a lo largo de la geografía
  • Las baterías precisan de minerales escasos en el planeta y generaría un impacto ecológico importante, así como las baterías desechadas
  • El resto de países fuera de Europa, siguen con sus vehículos tradicionales y en un proceso voluntario de cambio gradual, sin prohibiciones totalitarias, lo que hará que seamos aun menos competitivos y más pobres.
  • La cadena de valor del petróleo y la industria refinera en España es muy relevante y aporta muchos miles de puestos de trabajo.

En resumen, esta barbaridad europea no resolverá ningún problema ambiental, nos empobrecerá a los ciudadanos, nos dificultará el movimiento en vehículo particular, y nos hará menos competitivos ante el resto del mundo.

A la hora de votar al parlamento europeo y al nacional, tengan en cuenta que esos señores pueden generar graves perjuicios a su bienestar, como realmente hacen. Está en nuestra mano cambiarlo.

 

Jesus Ignacio de Lucas Gallego

Amplia experiencia profesional de 39 años en sector de energía y distribución en empresa de primer nivel internacional. Diversos ámbitos funcionales: planificación y control, económico financiero, desarrollo de negocios, estrategia, servicios globales y seguridad y medio ambiente, energy transition, electric car, mobility, energías renovables. Experiencia internacional por 8 años en tres países en Latinoamérica (Perú Argentina y Chile).

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Un comentario

  1. De acuerdo total en el tema de la transición obligatoria a los vehículos de combustión,ir vehículos eléctricos que por cierto son carísimos y de muy poca autonomía, ¿ donde se van a cargar las baterías de esos vehículos? ¿ es que la energía eléctrica la van a regalar? Pues, no ,será y ya es carísima,¿ de donde van a sacarla ? Y distribuidores para toda ls vehículos cientos de miles, millones diría yo de puntos de recarga. Y muchísimos más problemas, innumerables.

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